COLUMNA-NANCY

Mayo es un mes que cuesta
escribir sin caer en el cliché
de saludar el natalicio de
Carlos Marx o no recordar el
Mayo del 68 o no pensar en
los cambios en el trabajo y
los trabajadores que ha
significado el avance del
capitalismo neoliberalizado.

Por Nancy Guzmán

No se preocupen, no caeré en ese repertorio porque admiro demasiado a don Carlitos para lanzar dos frases sueltas sobre él, me resulta un insulto a su memoria y al aporte que hizo a la humanidad al pensar y escribir sobre el proceso del desarrollo capitalista y El Capital, donde imprime todo su pensamiento crítico sobre la economía y nos explica como el trabajo es una forma de mercancía que tiene un valor en el cual se basa el sistema capitalista.

Pero, como digo, escribir sobre Carlitos es demasiado complejo para mí y me parece una falta de respeto a una vida dedicada a pensar cómo mejorar las condiciones de los seres humanos.

En este tercio de mes de mayo han ocurrido demasiadas cosas en Chile y el mundo.

Tal como lo anticipé en la columna sobre el bombardeo a Siria, el loco narciso de Trump se ha lanzado a la yugular de Irán acusándolo de estado terrorista, rompiendo el pacto nuclear firmado por Obama, los países Europeos e Irán.

Su excusa es que no cree que Irán vaya a cumplir con el tratado firmado por occidente que impide el acceso al uranio y a otros materiales para la construcción de armas nucleares.

La razón es otra, Irán tiene uno de los más grandes potenciales en hidrocarburos del mundo, tiene un trazado de construcción para un oleoducto que pasará por Siria y llevará petróleo a Europa.

Los “halcones”, representados por John Bolton y Mike Pompeo, abogan por derrocar el Gobierno iraní, deseos compartidos por sus aliados de Arabia Saudí, polo opuesto de Irán en Oriente Próximo, e Israel; quieren evitar que Irán se transforme en una potencia con fuerte influencia en la región.


Argentina nuevamente cayó en las manos del FMI, gracias al desangre de años de su economía a través del no pago de impuestos y la corrupción.

Hay que recordar que el propio Macri, uno de los hombres más ricos de su país y del continente, tenía platas en paraísos fiscales los que fueron descubiertos gracias a la investigación de los Panama Papers.

Su esposa, admirada por su elegancia, está acusada de tener mano de obra esclava en su fábrica de ropa exclusiva. Ahora sus políticas serán dirigidas a control remoto por Lagarde y ese sueño de libertad para hacer un desarrollo (capitalista) menos dependiente que Kichner tejió al pagar de una sola vez la deuda externa con el FMI, murió. 


En Chile seguimos con las denuncias de acoso, violaciones y abusos sexuales.

A eso se suman los dislates del nepotismo en el gobierno, la exposición de “libertad” con fotos del genocida Pinochet, el viaje de bombo personal del ministro de Hacienda a Harvard pagado por todos los chilenos, los escándalos de Abbott que nos siguen demostrando que el país carece de justicia, la discusión de la Ley Antiterrorista que nos sigue aterrorizando y los estudiantes en la calle haciendo lo que todos deberíamos hacer: protestar por todo lo que hemos perdido y perdemos a diario en el país, donde no tenemos prensa independiente, donde la salud no funciona, donde los niños más precariados siguen siendo vulnerados en todos sus derechos, donde los salarios son miserables, donde un 9% se lleva la riqueza del país, donde la educación pública y de calidad nunca llegó, donde el Estado no ha cumplido ni en verdad, ni en justicia, ni en reparación con las violaciones a los derechos humanos (Ejecuciones, desapariciones, torturas y encarcelamientos, exoneración y exilio), etc.


Si asimilara a mi país a un periódico diría que somos solo un titular que cambia a diario y al antojo de sus dueños, donde nada es profundo ni sostenido en el tiempo, solo vamos acumulando titulares que luego olvidamos. Es tiempo de hacer la crónica para que de verdad se abran las grandes alamedas.

ClariNet