COLUMNA-NANCY

Algunos se preguntan
por qué necesitamos una
nueva Constitución
habiendo tantos
problemas y demandas
que solucionar.

Por Nancy Guzmán

La respuesta es muy simple: nada de lo que se quiere cambiar es posible hacerlo con la actual Constitución heredada de una dictadura brutal que trabajó y asesinó para el gran capital y la derecha. Necesitamos cambiar el marco institucional completo.


1.- Terminar con el Tribunal Constitucional, organismo autónomo e independiente de cualquier autoridad del país. Sus atribuciones sobrepasan los límites de una democracia, puesto que ninguno de sus miembros es elegido popularmente y puede sobrepasar la soberanía popular retrotrayendo leyes y decisiones que hacen parte de las demandas mayoritarias. Fue un instrumento creado por Jaime Guzmán para sostener el poder de la derecha y una forma camuflada de estado dictatorial, en caso que la sociedad recuperara su fuerza para exigir cambios profundos.


2.- Se necesita repensar el sistema Presidencialista. Este impide el avance de leyes que se contraponen a los intereses del grupo gobernante, puesto que es quien envía los proyectos de ley y les da urgencia o suma urgencia a su antojo y necesidades, transformando al Parlamento en un espacio de "negocios" y corrupción, porque allí solo se discuten, proponen cambios y aprueban presionados por el gobierno y los grupos de poder.


3.- Debe quitársele poder económico a las FFAA. Ellas son hoy día un poder completamente independiente en el Estado. Tienen ingresos propios de la Ley del Cobre, salud y previsión que pagan con la riqueza de todos los chilenos, sistema de jubilación diferente a los chilenos, construyen viviendas para oficiales con el dinero de todos los chilenos, invierten en Universidades que no pasan las calidades académicas con dineros de todos los chilenos. Son un poder al interior del poder.


4.- Debe existir un poder judicial democrático, independiente de los poderes Ejecutivo y Legislativo, que no se reproduzca a si mismo, sosteniendo estilos y formas casi monárquicas. La Corte Suprema debe ser elegida de forma que no dependan sus decisiones del gobierno o que subordinen la justicia a las "señales", como dicen algunos jueces, de La Moneda, que es quien los designa y del Parlamento, que los ratifica. Necesitamos un poder judicial realmente independiente de los otros poderes, ni golpista ni sumisa, que actúe en derecho y conforme a la Ley. 


5.- Necesitamos un poder legislativo diferente, donde una de las cámaras no sea conocida como la "cocinería" y el espacio de presión y corrupción del gran poder económico.


6.- Necesitamos una solución política al conflicto mapuche, eso pasa por reconocerlos en la Constitución como Nación y articular el Estado Plurinacional, donde haya por discriminación positiva representantes de las etnias en el Congreso, en el Banco Central, en el Poder Judicial, en el Consejo de Defensa del Estado, en el Consejo Nacional de Televisión, en los ministerios.

7.- Necesitamos resolver la soberanía alimentaria. Eso pasa por terminar con la Ley de Pesca y proteger los recursos hidrobiológicos, además de proteger como bienes de la humanidad las semillas y todas las especies naturales de nuestro territorio, impidiendo su desarrollo transgénico.


Seguramente no todos los temas quedarían resueltos con el cambio de la Constitución, pero sería un paso gigante en la construcción de una sociedad que propendiera a la equidad, a la justicia, a la transparencia y al bienestar de todos quienes vivimos tratando de sostenernos para no caer en un abismo y dejamos de lado las relaciones humanas, haciendo cada vez más lejana esa sociedad abierta, sensible, perdida entre las bombas y el genocidio.

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