TRAGEDIA-SIRIA

Las señales que envía EEUU
acusando a Siria de realizar
un supuesto ataque químico.

Expertos rusos comentaron a Sputnik por qué el Gobierno de Bashar Asad no pudo haber sido el culpable de lanzar un ataque con armas químicas contra la ciudad de Jan Sheijun, en la provincia de Idlib (Siria).

El 4 de abril, la Coalición Nacional de Fuerzas Opositoras y Revolucionarias de Siria denunció 80 muertos y 200 heridos a causa de un supuesto ataque químico por parte de las tropas gubernamentales.

Por su parte, el Alto Mando del Ejército de Siria declaró que sus Fuerzas Armadas no emplearon armas químicas en la gobernación de Idlib.

La ONU inició una investigación del incidente, mientras que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) se declaró "preocupada" por los reportes sobre el presunto empleo de este tipo de armas.

No obstante, EEUU y otros países, como Canadá, responsabilizaron al Gobierno sirio del "ataque químico" sin esperar a los resultados de la investigación de la ONU.

Según Ígor Nikulin, analista militar ruso y exmiembro de la Comisión de Armas Biológicas y Químicas de la ONU, todo el arsenal químico de Siria fue requisado en 2014. Barack Obama se adjudicó ese éxito. Las armas fueron destruidas en presencia de los inspectores de la OPAQ siguiendo íntegramente el procedimiento requerido.

"Sin embargo, nadie se incautó de las armas químicas de la llamada oposición siria", apuntó.

También se encontraron varios laboratorios de armas químicas en Alepo, agregó. Además, se cree que las fuerzas de la oposición disponían de estas instalaciones en Hama. Los bombardeos a uno de estos centros dieron como resultado un gran número de víctimas.

Asimismo, Nikulin indicó que la composición de las armas químicas de la oposición es diferente de las que estaban en servicio del Ejército sirio. De esta manera, los observadores internacionales podrían analizarlo y revelar el hecho de que las fuerzas gubernamentales no utilizaron armas químicas en Idlib. No obstante, es poco probable que la oposición siria permita llevar a cabo una inspección.

Nikulin explicó que el gas sarín —compuesto organofosforado con potencia como agente nervioso que fue utilizado en Idlib- está considerado como una de las toxinas más fuertes, de manera que se necesitará mucho tiempo para liquidar las consecuencias.

A juicio del politólogo ruso Oleg Glazunov, EEUU está volviendo a intentar presionar al líder sirio, a pesar de las recientes afirmaciones de que el Gobierno de Bashar Asad es una "realidad política".

Además, Glazunov expresó que es probable que Daesh —organización terrorista proscrita en Rusia y otros países- también disponga de armas químicas, dada la existencia de un gran laboratorio químico en la Universidad de Mosul (Irak).

"No podemos descartar que un ataque fuera lanzado sobre las bases de los terroristas e impactara sobre un almacén de armas químicas", destacó.

De esta manera, las acusaciones de EEUU fueron dirigidas al Gobierno de Asad como un guiño hacia Arabia Saudí. Esto implica que Washington seguirá mostrando su rechazo frontal al actual presidente sirio y apoyando a los saudíes y sus aliados, subrayó.

"Fue una señal de que EEUU no ha cambiado su postura en Oriente Próximo y de que Asad sigue siendo el enemigo de los pueblos de la región", profundizó Glazunov.

Saíd Gafúrov, especialista en temas de Oriente del portal Pravda.ru, afirmó que las acusaciones de EEUU no son nada más que una "provocación". El analista basó su afirmación en el hecho de que los estadounidenses se dan cuenta de que el Gobierno de Siria no dispone de armas químicas, ya que fueron liquidadas con la ayuda financiera de Washington gracias a tecnologías rusas.

Asimismo, es imposible sacar adelante una investigación en la provincia de Idlib, debido a que está controlada por las fuerzas de la oposición y varias organizaciones terroristas que luchan entre sí.

Experto: las acusaciones contra el Ejército sirio de ataque químico carecen de pruebas

MOSCÚ (Sputnik) — Las imputaciones al Gobierno sirio del uso de armas químicas en Idlib se desmoronan ante la falta de pruebas, sostuvo Borís Dolgov, experto del Instituto ruso de Orientalismo.

La Coalición Nacional de Fuerzas Opositoras y Revolucionarias de Siria responsabilizó el martes al Ejército gubernamental de un supuesto ataque químico en la provincia de Idlib que dejó 80 muertos.

"Las informaciones no se sustentan con evidencias o hechos", dijo Dolgov.

Las acusaciones, indicó, son parte de una campaña para desacreditar al presidente sirio Bashar Asad.

"Los que están detrás de esta campaña se basan en las declaraciones de la Coalición Nacional de Fuerzas Opositoras y Revolucionarias de Siria y del Observatorio Sirio de Derechos Humanos asentado en Londres y que no tiene medios para seguir la situación en el terreno", subrayó.

En su opinión, es absurdo afirmar que el Ejército sirio haya usado armas químicas en una zona en la que actúan sus propios soldados.

Dolgov lamentó que el presidente estadounidense Donald Trump se haya sumado a esta campaña "propagandística" sin entender antes lo que realmente sucedió.

A su vez, Anatoli Tsiganok, director del Centro de Pronóstico Militar, sostuvo que el Ejército sirio pudo atacar un depósito de armas de los terroristas tal y como lo comunicó el Ministerio ruso de Defensa.

"No pongo en duda que Asad haya podido bombardear realmente un arsenal de armas químicas", indicó.

El experto recordó que la inteligencia rusa alertó en reiteradas ocasiones que los terroristas de Daesh (autodenominado Estado Islámico y proscrito en varios países, incluida Rusia) trasladaban constantemente armas químicas a Siria procedentes de otros países.

Recordó que el Gobierno sirio destruyó por completo su arsenal químico con la ayuda de la comunidad internacional.

"Asad mostró donde estaban las municiones, los almacenes y todas las armas químicas fueron retiradas del país", puntualizó.

Los expertos coincidieron en que es difícil determinar qué países proporcionaron componentes o las propias armas químicas a los terroristas.

"Circulaban datos de que los terroristas recibían ilegalmente los componentes a través del territorio turco", dijo.

Tsiganok apuntó que los expertos rusos documentaron ataques con armas químicas perpetrados por los radicales en Siria.

El propio Gobierno sirio rechazó las acusaciones lanzadas por la oposición por los sucesos de Idlib y atribuyó el incidente a los terroristas.

La ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) iniciaron una investigación y hasta el momento no han publicado sus conclusiones sobre los posibles responsables.

SPUTNIK