TECNOLOGIA-5G

Presentamos el desarrollo
del tema, con el objetivo de
poner en alerta a la ciudadanía
de los riegos en materia de
salud y que significan las
nuevas tecnologías,
principalmente la llamada 5G.

Por Mario Enrique De León

Muchas veces escuchamos por los medios de comunicación las bondades que pueden traernos las redes inalámbricas 5G en materia de comunicación y transmisión de datos. Hacen alusión a cuántas películas o músicas podrán bajar los usuarios de internet en milésimas de segundo o con cuantos usuarios podrán estar interconectados simultáneamente por videoconferencias sin que éstas se cuelguen o se distorsionen.

Las discusiones mediáticas discurren entre lo banal y lo prometedora que pueda ser la tecnología 5G para resolver tareas cotidianas y las nuevas posibilidades de negocios especuladores en la red. Sin embargo, muy pocos explican en que consiste esta nueva tecnología en desarrollo, en cuanto a sus componentes que la configuran, y cómo podría afectar a los organismos vivos. Esto tiene una explicación muy sencilla: grupos económicos (Verizon, AT&T, T-Mobile, Sprint, Huawei, China Mobile, China Telecom, China Unicom), con el apoyo de gobiernos (EE.UU. y China) y agencias de seguridad (CIA, NSA) desarrollan esta tecnología bajo estricto secreto.

Dentro de ello los posibles efectos y consecuencias que pueda provocar la implementación de la tecnología 5G en los organismos vivos como también los posibles usos alternos (control y vigilancia) que darán a ésta. Además, estas empresas de telecomunicaciones son grandes pautadores en los medios de comunicación e importantes donantes a centros de investigación científica. Estas razones explican el nulo debate al respecto.

Dicho de otro modo, se trata de una mezcla entre una supuesta seguridad nacional de los gobiernos, en función de los intereses de grupos económicos, más el desconocimiento generalizado de los avances tecnológicos, en su complejidad, y el control de las agendas mediáticas y de investigaciones.

Sin ninguna duda la tecnología 5G representa un jugoso negocio para estos grupos económicos aliados a los gobiernos de EE.UU. y China. Explica Elizabeth Woyke (2019), en MIT Technology Review, que el desarrollo de la tecnología 5G es, de hecho, operada como política de gobierno. En ese sentido, el gobierno de China en su décimo tercer plan quinquenal describe a la tecnología 5G como una industria estratégica emergente y una nueva área de crecimiento.

Además, en su Plan Made in China 2025 describe como objetivo del país, convertirse en un líder de fabricación global. Además, promete hacer los avances en la comunicación móvil de la 5G. Mientras, su contraparte, EE.UU., bloqueó a la empresa China Huawei alegando que ésta representaba un supuesto peligro para su seguridad nacional. Esto último confirma que en ambas potencias el desarrollo de la tecnología 5G son políticas de gobierno. Entre los negocios en disputa están la instalación de la infraestructura 5G a nivel mundial y su mantenimiento, la fabricación de los equipos necesarios para esta infraestructura, el desarrollo de aplicaciones -como hicieron las corporaciones de Silicon Valley con la tecnología 4G (Youtube, Uber, Alibaba, Facebook, Waze, etc.)- y la fabricación masiva de productos con capacidad de conectarse a la infraestructura 5G (el internet de las cosas).

Esto último incluye desde un reloj o cafetera hasta una maquinaria industrial o equipos de cirugías en un centro médico especializado. De manera, que la magnitud del negocio proyectado no tiene antecedentes en el proceso de acumulación de capital de los últimos 200 años, y por tales motivos, se excluyen del panorama público las críticas que puedan persuadir a la audiencia de los posibles efectos negativos. Pero ¿En qué sentido representa la tecnología 5G un peligro para la vida? Para ello debemos conocer, con antelación, en que consiste la nueva tecnología 5G y sus componentes.

La respuesta en términos simples nos la brinda Knight (2019), en MIT Technology Review, de la siguiente manera: “las redes inalámbricas 5G son una variedad de tecnologías de red destinadas a trabajar conjuntamente para conectarlo todo” a través de dos rangos de frecuencias diferentes. Una de ellas es la frecuencia utilizada por las redes 4G y WIFI. La otra es una milimétrica, de mayor velocidad a su predecesora mejorada, pero transmite en rangos más cortos. Este último rango de frecuencia milimétrica necesita de una superlativa densidad de transmisores por metros cuadrados. Esto dará paso a una multiplicidad de pequeños transmisores -por metros cuadrados- en todas las ciudades con tecnología 5G. Esos enjambres de transmisores estarán compuestos por una tecnología conocida como MIMO masivo (múltiple entrada, múltiple salida), la cual permitirá el funcionamiento simultaneo de los transmisores para alcanzar la velocidad esperada por los desarrolladores de las redes inalámbricas 5G (20 gigabits por segundo).

Además, de otra tecnología, conocida como dúplex completo (full dúplex), que permitirá a los transmisores y a los dispositivos (celulares, computadoras, etc.) enviar y recibir datos en la misma frecuencia. Sin embargo, esta multiplicidad de transmisores será lo peligroso para todos los organismos vivos expuestos a la saturación de radiación de radiofrecuencias.

Existe una base científica de más de 10 mil investigaciones referentes a la asociación de enfermedades cardíacas, y entre otras cómo el cáncer, con la contaminación electromagnética, según el llamamiento internacional para detener la implementación de la red 5G en la tierra y en el espacio organizado por la International Appeal. La exposición permanente (24hrs) de niveles de radiación de radiofrecuencias, centeneras de veces mayores a las actuales, provocará efectos graves en todos los organismos vivos y en sus respectivos ecosistemas.

La tecnología 5G además de conectar y permitir la comunicación ubicua entre los seres humanos y sus organizaciones también conectará a todos los objetos (automóviles, lavadoras, microondas, maquinarias, cámaras de vigilancia, etc), coronando así, el internet de las cosas y configurando las llamadas ciudades inteligentes. Esto conformará un campo electromagnético, de enorme potencia, que afectará directamente a “las débiles ondas electromagnéticas que caracterizan los vuelos de los insectos, por ejemplo, pero interferirán también emisiones de cuerpos vivos de mayor tamaño, incluidos los nuestros…numerosas publicaciones científicas han demostrado que los Campos Electro Magnéticos-CEM afectan a los organismos vivos (no solo a los humanos) en niveles muy por debajo de la mayoría de las directrices internacionales y nacionales, cuyos efectos incluyen mayor riesgo de cáncer, estrés celular, aumento de radicales libres dañinos, daños genéticos, cambios estructurales y funcionales del sistema reproductivo, déficit de aprendizaje y memoria, trastornos neurológicos e impactos negativos en el bienestar general de los seres humanos” (Sabini, 2019).

Sin embargo, a pesar de la amplia documentación de los posibles efectos negativos de los campos electromagnéticos sobre los organismos vivos están prevaleciendo los intereses privados -que genera la tecnología 5G- sobre los colectivos. En este caso, la vida misma del planeta corre peligro, sobre todo la nuestra, en medio de un contexto acelerado de cambio climático producto de nuestras propias actividades, pero singularmente por las generadas por el proceso de acumulación de capital privado.

Referencias:

Knight, W. (2019). Claves para entender por qué EE.UU. teme que Huawei dominine el 5G. Mit Technology Review.

Sabini, L. (2019). 5G: ¿pasaje al cielo comunicacional o al infierno climático y sanitario? América Latina en movimiento. Artículo/199457.

Woyke, E. (2019). Cinco argumentos que pueden convertir a China en líder del 5G. Mit Technology Review.

-Mario Enrique De León es sociólogo de la Universidad de Panamá. Becado IDEN-SENACYT. Maestrando en Ciencias Sociales. Correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  

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