GOLPE8

Un nuevo conato de golpe
en Venezuela. El segundo
en lo que va del año y el
cuarto desde que Chávez
asumió el poder.

Por Nancy Guzman

Inquietante resulta ver la orquestación de la prensa ante un drama que puede llegar a un enorme derrame de sangre y la fractura definitiva de una sociedad. 

Como siempre el drama lo organiza la derecha, en este caso la venezolana, la misma que instauró la corrupción y por años disfrutó de las riquezas del petróleo, en desmedro de las arcas del Estado.

La misma que había apoyado a dictadores y la injerencia estadounidense en la política y la economía, esa que no tiene pudor para expresar su odio de clases, su desprecio a la vida y que ahora dice desde Miami: "todo nacimiento viene con dolor y sangre, así que bienvenido sea ese dolor". 


Si analizamos la prensa en todo este proceso golpista veremos que curiosamente han aplicado la receta chilena del golpe de Estado.

Primero exacerbaron a la clase media, esa clase arribista, aspiracional, que siempre trata de asimilarse a la clase que los explota; tal como lo hicieron en nuestro país alimentando la delirante idea que los marxistas les quitarían sus casas, negocitos, etc.

Ocupan los mismos mensajes que diseñó la CIA para causar temor, uno de ellos es el que enarbola Guaidó referido a que Venezuela está en manos de Cuba y que existen "20 mil cubanos armados en Venezuela", lo que sirvió en nuestro país para encubrir el genocidio posterior al golpe de Estado.

Intentan generar la imagen de un tirano, narcotraficante, ladrón, asesino, sin dar ni una cifra de cuántos venezolanos han sido supuestamente asesinados por el tirano, cuántos campos de concentración de prisioneros hay, cuántas denuncias de torturas existen. 


Maduro no es Allende, cada líder tiene su tiempo y actúa conforme a ello. Pero la receta exitosa de 1973 se repite. 


Hoy no podemos ser imparciales, menos en tiempos de parcialidad, estamos a favor de que cada pueblo elija su mejor destino o estamos con un capitalismo fascista que intenta el dominio absoluto por la vía de la fuerza.

Esa disyuntiva hoy se vive en nuestro continente capitaneada por Trump y seguida por el séquito de siervos: Uribe, Piñera, Bolsonaro, Macri y Moreno. 

Hay que recordar las palabras de Buanaventura Durruty "Cuando la burguesía ve que el poder se les escapa de sus manos, alzan el fascismo para mantener sus privilegios."

ClariNet