FRRACASO-ANUNCIADO8

Un completo dossier de
la operación golpista contra
Venezuela, incluido el
papelón inmoral del piraña,
informes y comentarios.

PARA VENEZUELA FUE UNA TELESERIE

DE FRACASOS POLÍTICOS, ENTRE

ELLOS LOS DE PIÑERA Y AMPUERO

El fracasado ingreso a Venezuela de la ayuda humanitaria –la denominada Operación Cúcuta-  dejó a la vista de todo el mundo varios fracasos políticos que afectaron directamente a los integrantes de la recepción de esta ayuda (alimentos y medicinas), quedando, al fin de cuentas, como único ganador  el presidente Nicolás Maduro a quien se pretendía “derrocar”. 

Los principales derrotados fueron el presidente encargado Juan Guaidó, el presidente chileno Sebastián Piñera e Iván Duque  el presidente ultraderechista de Colombia.

El primero no pudo cumplir su promesa y anuncio de convertirse en presidente provisional de Venezuela (con la misión de convocar a elecciones presidenciales libres)  una vez que la ayuda humanitaria ingresara al país. En este sentido pensó erróneamente, junto a sus asesores, que con este hecho el presidente Maduro “se quebraría” porque la ayuda que fue iniciativa de la oposición venezolana tendría tal impacto en el Ejército Bolivariano que provocaría en sus filas una masiva deserción, pero esto estuvo lejos de ocurrir (sólo 6 soldados se asilaron en Colombia).

Piñera también fracasó en su gestión porque ningún otro presidente del Grupo de Lima de diez países integrantes llegó a Cúcuta  aparte de Mario Abdo Benítez del Paraguay y Duque, el dueño de casa que estaba obligado a viajar a Cúcuta.

Este fracaso de Piñera se debió a una mala planificación de la Cancillería chilena y de su canciller Roberto Ampuero, que debería haber medido todas las consecuencia y riesgos que correría el Mandatario en esta nueva aventura.

El Mercurio explica este domingo que Piñera fue invitado oficialmente a Cúcuta por el presidente Duque, lo que habría ocurrido en un momento en que se pensaba que la entrega de la ayuda iba a ser todo un éxito.

En Cúcuta Piñera debilitó su figura de “líder latinoamericano”,  como él quisiera ser reconocido. Esto ocurre porque un presidente debe antes de emprender una acción como ésta reunir toda la información de lo que puede y no puede pasar en el escenario mismo de los hechos. Y aquí insisto en que sus colaboradores no le entregaron un  análisis político amplio, completo y  decisivo antes de tomar la decisión de viajar.

La oposición chilena ya lo había acusado de “instrumentalizar” las relaciones internacionales con fines domésticos, rompiendo la tradición chilena que -en un sentido opuesto- existía en este ámbito.

“Este es el acto más populista que ha realizado un Presidente de Chile en la historia del país. Venezuela requiere ayuda humanitaria pero no del espectáculo en que se ha transformado la política exterior de Chile”, expresó en su cuenta de Twitter el ex embajador en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, luego de que se conociera el viaje del Mandatario.

Tras confirmarse el regreso del Presidente Piñera al país, ex cancilleres, parlamentarios y ex diplomáticos sostuvieron que esperan que “el Presidente Sebastián Piñera, protagonista de la jornada, reconozca que no se cumplió ninguno de los objetivos con los que justificó su viaje. La única realidad que se confirma es que el pueblo venezolano quiere la paz, que su oposición es fuerte, sostenida y, sobre todo, pacífica”.

“El Presidente de Chile debe recapacitar ante su fracaso estruendoso. Debe dar cuenta transparente de cuánta ayuda humanitaria fue entregada y a qué costo”, dice una nueva declaración de integrantes de la ex Nueva Mayoría.

“El espectáculo de los tres presidentes ha sido lamentable. Hay que abrir paso a una salida pacífica y democrática. Aquello a lo cual Chile siempre ha aportado, por sus principios, y a lo cual debe volver a aportar ahora”, continúa el texto.

“Nadie puede afirmar que este día haya hecho avanzar la causa de la democracia en Venezuela. La convocatoria de Juan Guaidó solo fue escuchada y promovida por los Presidentes de Colombia y Chile, a los que se agregó el de Paraguay. No se entregó ninguna ayuda humanitaria significativa y no se obtuvo tampoco la división de las Fuerzas Armadas de Venezuela”. precisaron.

Entre los firmantes de esta nueva declaración figuran José Miguel Insulza, Isabel Allende y Juan Pablo Letelier (PS), el ex canciller Mariano Fernández, el ex ministro Carlos Ominami, la ex jefa de gabinete de Bachelet, Ana Lya Uriarte y los ex embajadores Gonzalo Arenas y Ricardo Herrera.

ABIERTAS TODAS LAS OPCIONES,

¿TAMBIÉN LA MILITAR?

Mientras tanto Juan Guaidó, después de lo ocurrido en la frontera, está dispuesto a seguir adelante diciendo en un twitter este domingo que “todas las opciones están ahora abiertas….¿también la militar….?

Decenas  de camiones y millares de manifestantes no lograron romper el cerco militar y policial impuesto por Maduro que impidió el ingreso de la ayuda a Venezuela desde Colombia, lo que ha sido descrito por algunos analistas como una de las grandes derrotas sufridas por la oposición venezolana.

El “presidente encargado” en Venezuela, reconocido por alrededor de medio centenar de países, no detalló todavía a qué se refería al hablar de “todas las opciones abiertas”, aunque indicó que conversará al respecto con los mandatarios de la región que lo apoyan este lunes con el Grupo de Lima en Bogotá, que contará con la presencia del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.

El secretario de Estado de Washington, Mike Pompeo,  ya dijo también que “todas las opciones están sobre la mesa” para restaurar la democracia en Venezuela, pero igual que Guaidó no entró en mayores detalles, aunque remarcó la acción directa de EE UU en la toma de nuevas medidas contra Maduro.

“Tras el trágico día de ayer (cuatro muertos, casi 300 heridos y destrucción de parte de la ayuda) “los días para Maduro están contados” declaró Pompeo en la cadena Fox. “Vamos a hacer las cosas que son necesarias para asegurar (…) que la democracia se imponga y que haya un futuro más brillante para el pueblo de Venezuela”, sostuvo en la entrevista.

ESPAÑA NO ESTÁ DE ACUERDO

Más prudente se mostró España donde su ministro del Exterior, Josep Borrell, advirtió hoy que su país no apoyaría una intervención militar extranjera en Venezuela y condenaría esta acción, asegurando que “no todas las posiciones están sobre la mesa” para solucionar la crisis venezolana. “Hemos advertido ya claramente que no apoyaríamos y condenaríamos firmemente cualquier intervención militar extranjera, que esperamos que no se produzca”, dijo.

“La amenaza de una intervención armada por parte del gobierno Trump es completamente inadmisible (…)”, declaró el ministro.

La declaración opositora chilena dice igualmente que se han “plegado a la estrategia norteamericana. La posición del gobierno de Chile rompe con la tradición de autonomía de nuestra política exterior”.

“Lo mismo se puede decir del congelamiento de la participación en UNASUR sin pensar siquiera en su reforma y anunciar la pronta creación de una nueva organización, PROSUR, de marcado signo ideológico conservador sin ninguna garantía de solidez en el mediano y largo plazo”, añade la carta opositora chilena.

MICHELLE BACHELET

Un silencio de varias semanas dejó sin opiniones a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos  Humanos, la ex presidenta chilena Michelle Bachelet.

Hoy, algo se conoció de ella al condenar los hechos de violencia ocurridos en diversos puntos de la frontera de Venezuela con Colombia y Brasil, las que calificó “ de escenas deplorables.

Su declaración termina con un singular pedido al gobierno  venezolano que debe obligar a los cuerpos de seguridad a dejar de emplear el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes desarmados y ciudadanos comunes”.

“Se ha disparado a personas y algunas han muerto, hay quien ha recibido heridas de las que nunca se recuperará, incluyendo la pérdida de un ojo”, detalló la Alta Comisionada de Naciones Unidas.

“El uso de fuerza paramilitares y parapoliciales tiene una larga y siniestra historia en la región y es muy alarmante verlas operar de manera tan clara en Venezuela”, agregó la Alta Comisionada, enfatizando que “el Gobierno puede y debe frenar que estos grupos sigan exacerbando una situación ya de por si altamente inflamable”.

Lo que dijo hoy Bachelet no es nuevo, porque el anterior Alto Comisionado, el príncipe jordano Zeid Ra’ad fue mucho más al fondo del asunto y ya había constatado graves violaciones a los derechos humanos en Venezuela, a los que Bachelet nunca se ha referido con claridad.

NUEVA CRÍTICA A PIÑERA

Luego que se confirmara el regreso del Presidente al país, ex cancilleres, parlamentarios y ex diplomáticos sostuvieron que esperan que “el Presidente Sebastián Piñera, protagonista de la jornada, reconozca que no se cumplió ninguno de los objetivos con los que justificó su viaje. La única realidad que se confirma es que el pueblo venezolano quiere la paz, que su oposición es fuerte, sostenida y, sobre todo, pacífica”.

“El Presidente de Chile debe recapacitar ante su fracaso estruendoso. Debe dar cuenta transparente de cuánta ayuda humanitaria fue entregada y a qué costo; pero sobre todo debe retornar a la política internacional que Chile ha practicado exitosamente en las últimas décadas (incluso en su primer gobierno), buscando los espacios bilaterales y multilaterales para alcanzar una salida al tremendo drama que hoy vive Venezuela. Son muchos los paises que quieren esto y lo apoyarán”, indicaron.

“El espectáculo de los tres presidentes ha sido lamentable. Hay que abrir paso a una salida pacífica y democrática. Aquello a lo cual Chile siempre ha aportado, por sus principios, y a lo cual debe volver a aportar ahora”, continúa el texto, citado por La Tercera.

“Nadie puede afirmar que este día haya hecho avanzar la causa de la democracia en Venezuela. La convocatoria de Juan Guaidó solo fue escuchada y promovida por los Presidentes de Colombia y Chile, a los que se agregó el de Paraguay. No se entregó ninguna ayuda humanitaria significativa y no se obtuvo tampoco la división de las Fuerzas Armadas de Venezuela”. precisaron.

Entre quienes firman el texto están los senadores José Miguel Insulza, Isabel Allende y Juan Pablo Letelier (PS), el ex canciller Mariano Fernández, el ex ministro Carlos Ominami, la ex jefa de gabinete de Bachelet, Ana Lya Uriarte y los ex embajadores Gonzalo Arenas y Ricardo Herrera.

FUERTE CRÍTICA A PIÑERA Y A SU

MINISTRO AMPUERO POR MAL MANEJO

DE LA POLÍTICA EXTERIOR CHILENA

Un grupo de senadores del Partido Socialista, ex cancilleres, ex ministros y ex embajadores publicó una “Declaración sobre la situación en Venezuela y la política exterior del Gobierno de Sebastián Piñera”, en la que acusan a la actual administración de “instrumentalizar” las relaciones internacionales con fines domésticos, rompiendo la tradición chilena que -en un sentido opuesto- existía en este ámbito.

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El escrito es firmado, entre otros, por senadores Isabel Allende y Juan Pablo Letelier, los ex cancilleres José Miguel Insulza (a la vez senador) y Mariano Fernández, y el ex embajador en Venezuela Pedro Felipe Ramirez.

“La política exterior no puede continuar al servicio de intereses políticos domésticos. Esta no es la respetable tradición de Chile”, insisten les firmantes del documento, donde también figuran los ex ministros Sergio Bitar, Adriana Delpiano y Carlos Ominami, ex embajadores Jaime Gazmuri y Carlos Eduardo Mena; y el ex director de Relaciones Económicas Internacionales Osvaldo Rosales; jefe programático de la campaña presidencial de Alejandro Guillier.

 VIAJE A CÚCUTA

Tras Piñera anunciar su visita a Cúcuta para presuntamente entregar “ayuda humanitaria” a Venezuela, de inmediato reaccionaron con agudas críticas otras fuerzas políticas, como la Democracia Cristiana y el Partido Comunista.

Este último emitió una declaración en la cual señala que con ese paso el mandatario pretende cumplir un papel protagónico “en una operación política intervencionista contra el pueblo venezolano y su Gobierno constitucional”.

Añade que “con su injerencia en Venezuela, desde territorio colombiano, el presidente Piñera compromete a Chile, que aparece jugando un rol que atenta contra el derecho internacional y la soberanía de una nación latinoamericana”, en una acción que vulnera la carta de las Naciones Unidas.

El ex Canciller Gabriel Valdés calificó de “populista” el anunció del Presidente Sebastián Piñera de que se trasladará este viernes hasta Cúcuta para entregar la ayuda humanitaria que Chile enviará a Venezuela en el marco de la crisis que vive ese país.

Valdés, quien actualmente integra el grupo de expertos que asesora en asuntos de mediación al jefe de Naciones Unidas, aseguró que la política exterior “se ha transformado en un espectáculo”.

“Este es el acto más populista que ha realizado un Presidente de Chile en la historia del país. Venezuela requiere ayuda humanitaria pero no del espectáculo en que se ha transformado la política exterior de Chile”, expresó en su cuenta de Twitter el ex embajador en Estados Unidos, luego de que se conociera el viaje del Mandatario.

Esta opinión publicada en la red social le valió cuestionamientos de políticos como el senador Felipe Kast quien defendió el anuncio de Piñera como “una acción política que busca apoyar a Juan Guaidó y a Venezuela en su esfuerzo de lograr una transición pacífica a la democracia”.

A esto el excanciller contestó por la misma vía: “¡Si a la solidaridad con el pueblo venezolano! ¡Si a la condena a Maduro! Pero la política exterior de Chile y su Presidente no son parte del proceso interno de ningún país. Su obligación es buscar con otros una salida pacífica a un conflicto que amenaza a toda la región.

Valdés ha criticado en varias oportunidades las decisiones adoptadas por el gobierno en materia de relaciones exteriores tanto en política migratoria -luego de que Chile no firmara el pacto de la ONU lo que a su juicio “daña la imagen internacional del país”.

LA DECLARACIÓN

El escrito comienza con serias críticas al Gobierno de Nicolás Maduro y señala, entre otros puntos, que “la revolución bolivariana se ha descompuesto, las instituciones democráticas se han degradado, la economía se ha arruinado y la sociedad se ha polarizado a un punto extremo”.

En medio de “una grave penuria de alimentos y medicinas, que ha alcanzado el nivel de crisis humanitaria, (…) Venezuela dejó de ser un estado de derecho para convertirse progresivamente en una forma de dictadura”.

“Maduro perdió la ‘legitimidad de origen de su régimen’ ganada en la elección de 2013 y se fue deslizando hacia un ejercicio del poder cada día más arbitrario y menos tolerante, por lo que no está en condiciones de seguir gobernando”, sostienen.

CHILE “PLEGADO A LA

ESTRATEGIA NORTEAMERICANA”

En una visita realizada por Piñera a Trump en Washington le llevó de regalo (2018) una bandera de EE UU que tenía  una bandera chilena más pequeña insertada en el centro.

Sin perjuicio de lo anterior, los firmantes indican que “la salida a la crisis pasa por un acuerdo entre las principales fuerzas venezolanas, (…) producto de la acción social y política de su propio pueblo”, y enfatizan que “no todos los medios son legítimos para producir un cambio”.

“La amenaza de una intervención armada por parte del gobierno Trump es completamente inadmisible (…) La administración Trump ha transformado a Venezuela en un asunto de política interior. Para alcanzar su reelección, Trump necesita imperiosamente algún triunfo político internacional, y lo está buscando en Venezuela”, apuntan, denunciando que, “en los hechos”, Chile y el Grupo de Lima se han “plegado a la estrategia norteamericana”.

“La posición del gobierno de Chile rompe con la tradición de autonomía de nuestra política exterior”, dice la declaración.

La carta insiste en que “es legítima la preocupación internacional por lo que acontece en Venezuela”, ya que “los derechos humanos tienen una dimensión global”. Sin embargo, critica que “el gobierno de Chile, así como el resto de los que constituyen el llamado ‘Grupo de Lima’, ha sido extremadamente débil en la defensa de una salida pacífica a la crisis venezolana”.

“DISTANCIAMIENTO DEL

MULTILATERALISMO Y LA INTEGRACIÓN”

La declaración indica que “para la opinión pública es sobradamente conocido que tradicionalmente la política exterior de Chile se ha practicado como ‘Política de Estado’, lo que quiere decir que las decisiones significativas se adoptan con consultas a las instituciones públicas: Senado y Cámara de diputados, así como partidos políticos, internacionalistas, ex cancilleres, agrupaciones empresariales y sociales”.

“Esa gran tradición no inspira a los actuales gobernantes. El Gobierno de Sebastián Piñera está abandonado la política de Estado y optando por un sistema inconsulto que traerá consecuencias”, advierten, y señalan que “la posición de Chile sobre Venezuela no constituye un caso aislado”, sino que demuestra  “una política sistemática de distanciamiento respecto de dos pilares fundamentales de nuestra política exterior: la defensa del multilateralismo y la integración regional”.

Mencionan como ejemplos la “sorprendente” decisión de no suscribir el Acuerdo de Escazú sobre el Acceso a la Información, Participación Pública y Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, “no obstante haber sido uno de sus principales redactores”; y la “manera completamente inconsulta” en que Piñera decidió no suscribir el Pacto Mundial sobre Migración aprobado en Marrakech por la inmensa mayoría de los países miembros de la ONU.

“Lo mismo se puede decir del congelamiento de la participación en UNASUR sin pensar siquiera en su reforma y anunciar la pronta creación de una nueva organización, PROSUR, de marcado signo ideológico conservador sin ninguna garantía de solidez en el mediano y largo plazo”, prosigue.

Piñera, el Fracaso de Cúcuta y su Baile de San Vito

Aparte de la foto de rigor, Piñera perseguía al menos tres objetivos en su olvidable viaje a Cúcuta: posicionarse como líder del subcontinente; contribuir con su presencia al derrumbe del chavismo y, de paso, desviar la atención sobre la incompetencia del gobierno en las tragedias en el norte y el sur.

Fracasó en toda la línea en los tres, y en todos los que pudiera haberse propuesto.

En cambio, la travesía a Cúcuta terminó convertida en la gran polémica del verano. Las críticas no se hicieron esperar. Desde la Región de Aysén los alcaldes y organizaciones sociales levantaron una voz de molestia, exigiendo que el mandatario partiera por visitar la zona aún en alerta roja a causa de los incendios que consumen una parte importante de sus bosques milenarios.

Incluso, todos los ex-cancilleres salieron a criticar con dureza al mandatario; entre ellos, dos que se están candidateando, José Miguel Insulza y Heraldo Muñoz, férreamente opositores a Maduro.

Durante toda la semana previa al viaje a Cúcuta, el Gobierno tuvo que confrontar a una revivida oposición, con débiles argumentos, intentando establecer que tenía controlado el frente interno, pese a que todos los medios de comunicación mostraban las imágenes de incendios y los efectos provocados por el clima en el norte.

Tampoco aparecía muy convincente la jugada personal de Piñera, cuando los mandatarios de las dos potencias del continente –ambos de derecha-, Macri y Bolosonaro se restaran de la iniciativa.

Piñera adelantó su vuelta a Santiago en dos días y programó una visita relámpago a la Araucanía, –que había suspendido en enero- y Los Lagos, con el fin de aparecer comprometido con los incendios del sur, con lo que consiguió darle la razón a las críticas, que siguieron escalando al punto de comparar los modestos costos de la ayuda que llevaba Chile, con los gastos de la operación política.

Las polémicas y los fallos marcaron todo el viaje del Presidente, incluidas la anécdota de la falla del avión FACH, y el exabrupto de Miguel Bosé, que terminó convirtiéndose en “la noticia” del masivo concierto Venezuela Aid Live –nombre que lo asociaba más a EEUU-, luego que el español se descompensara en el escenario lanzado una frase no solo muy mal educada y machista contra Bachelet, sino que reflejó su ignorancia de cómo opera la ONU.

Además, lamentablemente para las pretensiones de Piñera, Cúcuta estuvo lejos de lo que se esperaba.

El balance no pudo ser más pobre: sin un protagonismo importante, con una operación que resultó fracasada y en el ojo de la polémica por casi diez días.

Tampoco fueron felices algunos de sus previsibles clichés y frases hechas:

“Vienen Tiempos Mejores para Venezuela”; “Maduro tiene los días contados”, “Voy a defender la libertad”, “Más temprano que tarde los venezolanos recuperarán la libertad”

 

Ignacio Rojas C.@NachoRojasC>

Saldo viaje de Piñera a Cúcuta:

-Bosé faltandole el respeto a una ex presidenta.

-Venezolanos fascistas celebrando detenidos desaparecidos en Chile.

-Alimentos varados en Colombia en vez de llegar a Aysén.

-Piñera sacándose los mocos.

Linda imagen internacional de Chile.

En suma, un paso en falso de Piñera, en un viaje innecesario, polémico y sin ganancias, que además, generará efectos políticos por varios días más. Para colmo de males, la televisión internacional se solazó en su festival de tics, en otras latitudes conocido como Baile de San Vito, -que la televisión chilena tiene órdenes de ocultar- causados por el sindrome de Gilles de la Tourette.

Tal vez Piñera haya comprendido que la ansiedad por asumir un protagonismo internacional que no le corresponde, le puede jugar una una mala pasada en el frente interno.

Piñera, como todo el mundo, no merece ser señalado ni escarnecido ni discriminado por problemas de salud, pero no es menos cierto que muchos chilenos se inquietarán al saber que tienen un Presidente con problemas de salud.

¿Qué es el síndrome de Tourette?

El síndrome de Gilles de la Tourette (síndrome de Tourette o ST) es un trastorno neurológico que se manifiesta primero en la infancia o en la adolescencia, antes de los 18 años.

El síndrome de Tourette se caracteriza por muchos tics motores y fónicos que perduran durante más de un año. Por lo general, los primeros síntomas son movimientos involuntarios (tics) de la cara, de los brazos, de los miembros o del tronco.

Estos tics son frecuentes, repetitivos y rápidos.

El primer síntoma más habitual es un tic facial (parpadeo, contracción de la nariz, muecas). Pueden reemplazarlo o agregarse otros tics del cuello, del tronco y de los miembros.

Estos tics involuntarios (que el paciente no controla) también pueden ser complicados e involucrar a todo el cuerpo, como patear y dar pisotones.

Muchas personas informan haber sentido lo que se describe como impulsos premonitorios: el impulso de realizar una actividad motora.

También pueden producirse otros síntomas como el toqueteo, los pensamientos y los movimientos reiterados y los trastornos obsesivos.

También hay tics vocales. Estos tics vocales (vocalizaciones) generalmente se producen junto con los movimientos. Las vocalizaciones pueden incluir gruñidos, carraspeos, gritos y ladridos. También pueden expresarse como coprolalia (el uso involuntario de palabras obscenas o de palabras y frases inapropiadas en el contexto social) o copropraxia (gestos obscenos). A pesar de su amplia difusión pública, la coprolalia y la copropraxia no son comunes en trastornos de tics.

No es necesario que se presente ecolalia (repetición de palabras o frases de otra persona a modo de eco) o coprolalia o copropraxia para que se establezca un diagnóstico de síndrome de Tourette.

Sin embargo, para que se confirme el diagnóstico deben presentarse tanto los movimientos como las vocalizaciones involuntarias. También se declaran episodios de eco, aunque con menor frecuencia. Entre ellos pueden encontrarse la repetición de palabras de otros (ecolalia), de palabras propias (palilalia) y la repetición de movimientos de otras personas.

Si bien los síntomas del ST difieren de una persona a la otra y varían de muy leves a graves, la mayoría de los casos corresponden a la categoría leve. Las afecciones relacionadas pueden incluir problemas de atención (TDAH/TDA), impulsividad (y trastorno desafiante de oposición), conducta obsesiva compulsiva y trastornos de desarrollo del aprendizaje.

Por lo general, hay un historial de tics, síndrome de Tourette, TDAH o TOC en la familia. El síndrome de Tourette y otros trastornos de tics se dan en todos los grupos étnicos. A los hombres los afecta entre 3 y 4 veces más que a las mujeres.

La mayoría de las personas que sufren ST y otros trastornos de tics pueden llevar vidas productivas.

No hay barreras para sus logros en la vida personal y profesional. Se puede encontrar gente con ST en todas las profesiones. Una meta de la Tourette Association es educar a los pacientes y al público acerca de las muchas facetas de los trastornos de tics. El aumento de la comprensión y de la tolerancia del público a los síntomas del ST son de vital importancia para quienes los sufren.

El trastorno lleva el nombre del neuropsiquiatra francés que describió exitosamente la enfermedad a fines del siglo XIX.

VENEZUELA, CHILE Y LA POSVERDAD

Si usted vio en la televisión uno de los camiones con ayuda humanitaria para Venezuela envuelto en llamas, posiblemente se preguntó quién provocó el incendió de ese y otros camiones. La respuesta es parte de los días de posverdad que vive Venezuela y en los que Chile aparece involucrado.

POR ENRIQUE FERNÁNDEZ

“¡Yo lo vi.! ¡Lo quemaron!”, gritó un reportero de la CNN que se hallaba en el puente junto a un grupo de seguidores del Presidente Encargado Juan Guaidó, en el lado colombiano de la frontera con Venezuela. El periodista acusaba del incendio a miembros de la Guardia Nacional Bolivariana. Pero el gobierno de Nicolás Maduro responsabilizó a manifestantes opositores por el ataque incendiario que destruyó la carga de alimentos y medicinas.

¿Quién conducía la tanqueta que atropelló a la fotógrafa chilena Nicole Kramm, la tarde de ese sábado 23 de febrero en el Puente Simón Bolívar? ¿Era un miembro de la Guardia Nacional o fue un montaje de los seguidores del Presidente Encargado Juan Guaidó.? Otra respuesta en suspenso, parte de la posverdad.

Podemos agregar un sinnúmero de situaciones vinculadas con el conflicto venezolano, incluyendo la participación directa del Presidente Sebastián Piñera, que permanecen flotando en la nube de la posverdad: La inflación, el desabastecimiento, el aumento de la pobreza y los tres millones de venezolanos que han emigrado ¿son consecuencia de un bloqueo económico o la incapacidad del gobierno para superar la reducción de los precios del petróleo que es su único recurso de exportación?

Cuando se juntan elementos que distorsionan la realidad, al buscar respuestas llegaremos a conclusiones también distorsionadas. Es el juego de las “fakenews” o noticias falsas. La gravedad del problema es que “algunas noticias falsas duran para siempre”, advierte el historiador israelí Yuval Noah Harari en su último libro, “21 lecciones para el siglo 21”.

“Sea cual sea el bando que respaldemos, parece que en realidad estamos viviendo en una terrible era de posverdad cuando no solo incidentes particulares concretos, sino historias y naciones enteras pueden falsificarse”, afirma el autor, que entre otros episodios insólitos alude a la elección de Donald Trump en Estados Unidos y el retiro de Gran Bretaña de la Unión Europea..

¿Será este el caso de Venezuela? Y si así fuera, ¿es verosímil pensar que el siguiente capítulo traerá una invasión de Estados Unidos a su territorio tras el fallido intento del 23 de febrero? Juan Guaidó reconoció esa noche que no fue posible lograr el ingreso a Venezuela de la ayuda humanitaria para sus habitantes más necesitados, por el cierre de las fronteras y la represión de los militares que apoyan a Maduro.

“Se develó internacionalmente el peor rostro de una dictadura que no guarda las formas ni siquiera”, dijo Guaidó, en declaraciones a la revista “Semana” de Bogotá.

El Presidente Sebastián Piñera, que acompañó a Guaidó junto a los mandatarios Iván Duque, de Colombia, y Mario Abdo Benítez de Paraguay, también calificó al régimen de Caracas como una “dictadura” y aseguró que “tiene sus días contados”. Para la oposición, esta actitud del mandatario se aparta de la tradicional diplomacia chilena y el principio de “no intervención en los asuntos internos de otros países”.

Maduro, por su parte, consideró que el “el golpe ha fracasado” y en su habitual tono enérgico e histriónico advirtió que está dispuesto a morir antes que renunciar o rendirse.

“Mi vida está consagrada totalmente a la defensa de la patria, que en cualquier circunstancia jamás me doblegaré, jamás me rendiré, siempre defenderé a nuestra patria con mi vida misma si es necesario defenderla”, dijo el Presidente ante miles de sus partidarios que salieron a las calles de Caracas tras la fallida aventura de Guaidó.

Hablar de una intervención militar o una invasión no es descabellado porque también es parte de la posverdad. Ya en agosto de 2017 el presidente norteamericano Donald Trump sugirió esa posibilidad durante una reunión privada en la Casa Blanca. La amenaza de Trump se conoció sin embargo meses después cuando trascendió que en esa reunión participaron el entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, y el general Herbert McMaster, que se desempañaba como Asesor de Seguridad Nacional. Ambos funcionarios ya no integran el equipo de Trump.

Hablando ante sus colaboradores con su habitual estilo directo, distante de toda diplomacia, Trump se manifestó partidario de invadir Venezuela para terminar con el régimen de Maduro, al que acusó de poner en peligro la seguridad regional en América Latina. Cuando algunos de los presentes le advirtieron que una acción semejante provocaría el rechazo de los gobiernos latinoamericanos, el mandatario insistió en su idea, recordando las invasiones de Estados Unidos a Panamá y Granada, en los años 80.

¿Cuál fue la reacción de Nicolás Maduro cuando se enteró de estas malas intenciones?

Al día siguiente de conocer esta versión, el jueves 5 de julio del año pasado, el presidente venezolano habló durante un desfile cívico militar. Y también con su habitual estilo directo y lejos de cualquier diplomacia, amenazó a Trump con una formidable réplica militar si se atreve a lanzar una invasión a la tierra de Bolívar.

“Si ustedes nos agredieran, ¡nuestros ejércitos se expandirían por todos los campos de batalla de América Latina y el Caribe!”, aseguró Maduro, firme y desafiante. En consecuencia, el suyo fue el anuncio de una respuesta militar no sólo dentro del territorio venezolano. Amenazó a Trump con una lucha armada a través de “todos los campos de batalla de América Latina y el Caribe”. A eso se le llama posverdad.

LA ASQUEROSA COBERTURA DE LA

PRENSA NACIONAL E NTERNACIONAL

El “show” de Cúcuta se convirtió, ese día en emisiones especiales de todos los canales chilenos e internacionales.

Todo desde Colombia, nada desde Venezuela.

Un botón de muestra: El Mercurio, en el colmo de la mentira, lanzó un titular, agregándole un 0 a la cantidad de desertores uniformados venezolanos. Fueron 6. Ellos publicaron 60.

Y el títere de Trump, había pronosticado que las FFAA, de peón a paje, se pasarían a su bando.

Todos los medios venezolanos, radios, TV, diarios, agencias, afines al Gobierno, han sido silenciados en la WEB y en las redes sociales.

Suponemos que todos los hostings están en EEUU y desde allí, simplemente, los borraron.

El video del camión incendiado fue otra farsa comunicacional que no se sostuvo mucho tiempo. Ningún camión cruzo el puente. Fueron incendiados en Colombia.

¿CÓMO PODRÍA RETORNAR JUAN GUAIDÓ

A VENEZUELA SIN SER DETENIDO?

El presidente del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, y autodesignado Presidente Encargado de Venezuela,  sigue fuera de su país, en el extranjero, sin saberse realmente cuándo volvería a Caracas y si podrá hacerlo mientras el Presidente legítimo  Nicolás Maduro siga firme frente al poder político y militar en el Palacio Miraflores.

El líder de la actual oposición tenía prohibición de abandonar el territorio venezolano pero lo  hizo a pie el último fin de semana para estar presente en el concierto para Venezuela y en el fracasado reparto de la ayuda humanitaria en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta.

Maduro ya ha advertido de que, si regresa, se arriesga a ser detenido por las fuerzas chavistas, alegando que sobre el dirigente opositor pesaban medidas judiciales que le impedían abandonar el país. Por ahora no ha trascendido de qué forma podría producirse su retorno.

Guaidó, que entretanto proyecta viajar a Brasil, afirmó este martes que en los próximos días “anunciará la fecha exacta de su retorno a Venezuela, para lo cual ha apelado a la población que le apoya a movilizarse para evidenciar que son “mayoría” frente al “usurpador”.

Entre sus principales respaldos figura Estados Unidos, un apoyo que Guaidó ha vuelto a agradecer. A los que siguen leales a Maduro, les ha planteado dos opciones: “hundirse con el dictador o ponerse del lado del pueblo y la Constitución”.

Sin embargo fuentes extraoficiales señalan que parece difícil que Guaidó pueda retornar sin problemas a Venezuela y lo más probable es que sea detenido por puestos policiales de Maduro, porque el día en  que viajó a Cúcuta, la frontera estaba oficialmente cerrada y se entendía que ninguna persona podía salir o ingresar a territorio venezolano.

Sobre las vías para aplicar su plan de “transición” en Venezuela, en vista del reiterado rechazo de Maduro de dejar el poder, Guaidó no ha aludido directamente a acciones militares pero sí ha enfatizado que “todas las opciones que permitan la libertad de nuestro pueblo” están sobre la mesa.

Guaidó anunció también este miércoles que designó al abogado José Ignacio Hernández como “procurador especial de la República”, tras una autorización de la Cámara: “Hacemos oficial el nombramiento de José Ignacio Hernández como procurador especial de la república. El lunes Guaidó participó en Bogotá en una reunión del Grupo de Lima que analizó la situación general venezolana.

Su visita a Brasilia y su reunión con el Presidente Jair Bolsonaro fueron confirmadas por fuentes gubernamentales brasileñas y por miembros del equipo del también jefe del Parlamento de Venezuela, quien se autoproclamó “presidente encargado” del país el pasado 23 de enero.

ClariNet