BRASIL8

Un resumen de notas
nuestras y de nuestros
medios asociados
sobre la crisis.

Tribunal Superior Electoral de Brasil impugna

la candidatura presidencial de Lula

La justicia electoral de Brasil invalidó el viernes la candidatura del encarcelado ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, abriendo apuestas sobre quiénes se repartirán los votos del favorito a las elecciones de 7 de octubre.

El fallo fue de inmediato denunciado por el Partido de los Trabajadores (PT), que prometió “luchar por todos los medios”, multiplicando los recursos judiciales y movilizando a sus bases, para asegurar la presencia de su líder en esos comicios, que se anuncian como los más inciertos de las últimas décadas.

En el Tribunal Superior Electoral (TSE), la decisión fue tomada por seis votos frente a uno, después de más de ocho de horas de debates. Así, Lula, primero en los sondeos pese a estar en prisión desde abril pasado, quedó inhabilitado para postular a la presidencia por sexta vez.

Sin embargo, e el fallo aún puede ser apelado.

El magistrado relator del caso, Luis Alberto Barroso, instó a impugnar la candidatura del exmandatario (2003-2010) en aplicación de la ley de “Ficha Limpia”, que impide a un condenado en segunda instancia presentarse a cargos electorales. “La ley de Ficha Limpia prevé claramente que los condenados por un tribunal colegiado son inelegibles”, afirmó.

Lula, de 72 años, purga desde abril en Curitiba (sur) una pena de más de 12 años de cárcel por corrupción y lavado de dinero.

Barroso también abogó por prohibir al PT usar la figura de Lula en su campaña por televisión, que empieza este sábado para las presidenciales.

Y recomendó dar al PT un plazo de diez días para nombrar un reemplazante de Lula, que podría ser su compañero de fórmula, el exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad.

Pero lejos de resignarse, el PT anunció su intención de multiplicar los recursos ante los tribunales y en las calles. “Vamos a defender a Lula en las calles, junto al pueblo, porque es el candidato de la esperanza”, prometió en un comunicado.

La defensa de Lula sostenía que Brasil debía acatar un reciente pedido de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU para que el líder de la izquierda pueda seguir siendo candidato e incluso hacer campaña desde la cárcel.

Esa posición fue aceptada por el juez Luiz Eduardo Fachin, que votó a favor de Lula.

Su pronunciamiento causó sorpresa, dado que Fachin, a cargo de las investigaciones de corrupción de la operación Lava Jato en la corte suprema, suele estar alineado con los fiscales que desde hace cuatro años consiguieron encerrar o acusar a buena parte de la élite política y empresarial de Brasil.

Lula fue declarado culpable en julio de 2017 de beneficiarse de un apartamento en un balneario paulista, ofrecido por una constructora para obtener su mediación en contratos con Petrobras. La condena fue ratificada y ampliada en enero de este año por una corte de apelación.

– País polarizado –

El juez Barroso advirtió sobre la necesidad de aclarar el confuso panorama electoral.

“En este momento complejo y polarizado, la mejor alternativa es que la justicia electoral esclarezca con celeridad, transparencia y colectivamente el marco definitivo de los candidatos a presidente antes del horario electoral, que puede ser decisivo”, expuso.

Lula, que al abandonar el poder tenía una popularidad de más del 80%, es identificado por millones de brasileños con años de crecimiento económico y de progreso social.

Una encuesta de Datafolha le atribuyó la semana pasada 39% de intenciones de voto, 20 puntos más que el ultraderechista Jair Bolsonaro, su más inmediato seguidor. El sondeo indica además que derrotaría a cualquier adversario en una segunda vuelta.

En su ausencia, Bolsonaro iría a una segunda vuelta con la ecologista Marina Silva, una exministra de Lula, aunque su fortaleza actual podría debilitarse por el escaso espacio que tendrán en la propaganda gratuita por televisión, que se atribuyen en función del tamaño de las bancadas de los candidatos en la Cámara de Diputados.

Dos escenarios de futuro

Ahora se abren dos escenarios: la primera opción es que el partido acepte la derrota de Lula, cierre un capítulo y presente ya como sustituto a Fernando Haddad, hasta ahora candidato a vicepresidente. Desde la formación esa hipótesis se ha descartado rápidamente; antes de que los jueces acabaran de deliberar ya anunciaba recursos ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Superior de Justicia.

Esa es la segunda opción, alargar la batalla jurídica para seguir ganando tiempo, lo que entraña numerosos riesgos. Mientras no haya una decisión en instancias superiores Lula podrá seguir apareciendo como candidato en la propaganda electoral, pero los plazos pueden irle a la contra.

El 17 de septiembre marcará un antes y un después: cuando faltarán 20 días para el primer turno electoral termina el plazo para que los partidos puedan cambiar a sus candidatos. Si en ese momento el Supremo aún no ha juzgado el recurso de los abogados de Lula el PT se enfrentará a un gran dilema.

Deberá desistir definitivamente de Lula y presentar a Haddad o mantener la disputa jurídica, ya en el límite de la legalidad, con el riesgo de que al cabo de pocos días el Supremo vete a Lula y el partido entero se quede fuera de las elecciones. Si el Supremo tardara mucho en pronunciarse podrían incluso anularse las elecciones en caso de que Lula resultase ganador.

La estrategia a seguir, como todo en el PT en los últimos meses, se decidirá en una celda de Curitiba: “Estaré con él el próximo lunes; le explicaré el resultado del TSE y allí debatiremos qué hacer”, decía Haddad poco antes de que se conociera el resultado. El posible sucesor se registró como abogado personal de Lula para poder visitarlo asiduamente en la cárcel.

¡Cifra histórica! Más de 54 millones

de brasileños apoyan a Lula da Silva

La encuesta arrojó que Lula sería el mandatario electo con mayor cantidad de votos registrado en el país.

Mas de 54 millones de personas de todos los estados de Brasil respaldan la candidatura del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y desean que resulte electo como presidente en las próximas elecciones de octubre. 

De acuerdo con las encuestadoras, Ibope y Datafolha si la primera vuelta electoral se realizaría este martes Lula ganaría con 54 millones de votos, siendo esta la mayor cantidad de votos para un mandatario registrada en el país.

Además el líder del Partido de los Trabajadores (PT) ganaría en 23 de los 27 estados, mientras que las cuatro regiones restantes obtendría el segundo lugar en comparación con sus contrincantes. 

Las cifras históricas 

-  22 millones de votos a favor en todo el nordeste de Brasil. 

- 19 millones de votos en el sudeste del país.

-  5,5 millones de de votos en los estados del sur. 

- Cinco millones en las regiones del norte.

- Tres millones de votos en el oeste de Brasil. 

Asimismo, lideraría las votaciones especialmente en los estados de Rio Grande do Sul, Paraná, Amapá, Tocantins, Pará y Amazonas. 

Hasta ahora solo Dilma Rousseff es la única candidata que ha igualado estas cifras, cuando resultó electa en 2010 con más de 47 millones de votos, en segundo lugar el mismo Lula con 39 millones en 2002, así como en su reelección de 2006 (con 46 millones).

Comisión de DD.HH. reconoce

fallo de la ONU sobre Lula

La Comisión Nacional de DD.HH. de Brasil reconoció el carácter vinculante de la resolución de la ONU sobre los derechos electorales de Lula.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Brasil reconoció este miércoles la resolución del Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el derecho del expresidente y candidato presidencial Luiz Inacio Lula da Silva a participar en las elecciones a realizarse en octubre próximo. 

A través de un comunicado, la CNDH reconoce que tanto Lula como los miembros de su partido (Partido de los Trabajadores (PT) merecen espacios en los medios de comunicación. 

Asimismo, entiende que las medidas dictada por el Comité de DD.HH. de la ONU deben ser cumplidas por el Gobierno de facto de Michel Temer, independientemente de su carácter vinculante, "como expresión de su buena fe en el cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas en cuanto a la implementación de los derechos humanos en el país".

En Ccontexto

El pasado 17 de agosto el Comité de DD.HH. de la ONU emitió una resolución para que el Estado brasileño tome todas las medidas necesarias para que Lulapueda ejercer sus derechos políticos como candidato presidencial, aunque esté en prisión. 

Las cuales eran de carácter vinculante e "imponen una obligación legal internacional a Brasil para que las cumpla".

Por su parte, el Gobierno de facto de Michel Temer aseguró que las conclusiones de la ONU eran recomendaciones, por lo que no tenían carácter jurídicamente vinculante. 

Brasil con y sin Lula

A pesar de la derrota sufrida por la izquierda brasileña con la destitución de la Presidenta Dilma Rousseff en 2016, hoy ese sector político ha recuperado su prestigio que se verifica en el amplio respaldo que tiene el ex Presidente Luis Inacio Lula da Silva de cara a la elección de octubre. Para el director del medio Opera Mundi, Breno Altman, la marginación de Lula del proceso electoral busca la privatización del país como por ejemplo de la empresa eléctrica y Petrobras.  

Aunque Lula lleva poco más de 140 días detenido en la Superintendencia de la Policía de Curitiba, en el sur de Brasil, todas las encuestas le dan un amplio respaldo para convertirse nuevamente en presidente del país más grande de América Latina en la elección del mes de octubre. Incluso el apoyo se refleja en encuestas que miden la intención de voto en regiones donde nunca obtuvo mayoría, como por ejemplo en Sao Paulo.

Esta fuerza electoral de Lula es la que lo tiene preso acusado de corrupción, según comenta a Radio y Diario Universidad de Chile el periodista y director de Opera Mundi, Breno Altman.

La marginación de Lula, señala Altman, permitirá a los sectores conservadores de Brasil la privatización de las riquezas del país, como por ejemplo la petrolera Petrobras, la empresa eléctrica y otros sectores estratégicos que puestos al servicio de la gente permitieron una mejora en la calidad de vida de los 207 millones de brasileños a partir de 2003 cuando llegó por primera vez a Planalto, la sede de gobierno.

Para el periodista, el golpe de Estado contra Dilma Rousseff que la destituyó a través de un proceso en el Parlamento en 2016, fue un duro golpe para la izquierda brasileña, pero más significativamente para la situación de los sectores más pobres que eran atendidos con el sistema de protección social implementado desde la primera administración de Lula.

“Las consecuencias de este modelo ultra liberal aplicado por el gobierno del señor (Michel) Temer después del impeachment, después del golpe de Estado, se ven también en los números sociales: el país volvió a tener un crecimiento de la mortalidad infantil, un crecimiento de la mortalidad materna, el número de la gente que vive en la calle ha subido de manera alarmante. El país ve una situación social de una acelerada decadencia después del implante de esa agenda”, apunta Altman.

El director del medio brasileño recordó que una de las medidas más de fondo aplicadas por la administración de Temer en este periodo fue la reforma laboral que terminó con conquistas sociales de los trabajadores, incrementando también de manera significativa la precariedad de los asalariados.

Todo esto sólo sería posible de mantener de continuar los sectores que están detrás de la destitución de Dilma Rousseff y que ahora tienen a Lula encarcelado, lo que aseguraría además continuar con este plan de saqueo del país, dice Altman.

“Si hay elecciones libres en el país, gana el ex Presidente, ganan las fuerzas anti golpistas. Es por eso que ese bloque conservador que se articula alrededor de los partidos del golpe de Estado de 2016, tratan de poner fuera del juego al ex Presidente. En eso están comprometidos no sólo esos partidos, sino también los medios monopolistas de comunicación, parte del sistema de justicia, del Poder Judicial y de la Policía Federal, de la Fiscalía. Es una operación política que transforma las elecciones presidenciales en un fraude destinado a impedir que vuelva al poder el Presidente Lula”, agrega el periodista.

En este escenario cabe la pregunta sobre la posibilidad de que Lula efectivamente no pueda participar de la elección de octubre, tal como exigen los partidos de la izquierda brasileña e incluso organizaciones internacionales como el Comité de Derechos Humanos de la ONU.

Y si bien el golpe de Estado contra Rousseff fue un retroceso duro para la izquierda, según Breno Altman esta situación ha variado significativamente a raíz de las políticas económicas restrictivas en áreas sensibles como salud y educación impuestas por la administración de Temer.

“La izquierda brasileña ha recuperado bastante de su fuerza en los últimos dos años. La izquierda brasileña mantiene una importante influencia electoral, mantiene movimientos sociales en su campo político que tiene bastante representatividad y unidad. Tiene una influencia fuerte en el mundo de la cultura, tiene una presencia institucional y tiene herramientas de gran capacidad y accionar político, como es el caso del Partido de los Trabajadores, del Movimiento de los sin Tierra y de la Central Única de Trabajadores”, agrega.

En esa misma línea, Altman señala que “si uno de los objetivos de las fuerzas conservadoras con el golpe de Estado y con la manipulación de la lucha contra la corrupción a través de la operación Lava Jato era marginar a la izquierda y sus líderes, sus organizaciones, ese objetivo no se ha cumplido. Y no se ha cumplido porque la reacción del pueblo ante de la agenda ultra liberal que es seguida por los partidos del golpe, fue volver poco a poco su apoyo a la izquierda y al mismo PT. El PT ha recuperado su prestigio social y según las encuestas tiene cerca del 20 por ciento de la preferencia política electoral, lo que había caído a menos de 12 por ciento hace dos años”.

A esto se suma el importante respaldo que tiene Lula según las encuestas y lo colocan con un 39 por ciento, 17 puntos sobre su contendor Jair Bolsonaro.

Sin embargo, aún la candidatura de Lula es una incertidumbre y depende de lo que decida el Tribunal Superior Electoral que podría vetar su inscripción a seis semanas de que los brasileños acudan a las urnas.

Lula da Silva: “Nada va a impedir

que nuestra lucha sea victoriosa”

Al agradecer las muestras de solidaridad y movilizaciones que exigen su liberación, el ex mandatario y el candidato con mayor apoyo para la próxima elección presidencial en Brasil, sostuvo que “ustedes fortalecen aún más nuestro compromiso con la transformación de la vida del pueblo brasileño”. Ayer Lula recibió la visita del ex secretario general de UNASUR y ex Presidente de Colombia Ernesto Samper.

“Tuve la voluntad de abrazar a cada uno de los que salió de su casa con su familia en esa gran jornada”, sostiene el ex mandatario de Brasil Luis Inacio Lula Da Silva, en la carta que envió a los trabajadores y militantes del Movimiento de los Sin Tierra y de la Marcha Nacional Lula Libre que llegó al tribunal electoral para inscribir su candidatura presidencial el 15 de agosto.

La carta fechada el día miércoles 21 en Curituba donde está detenido hace más de 130 días en la Superintendencia de la Policía Federal, agrega su convencimiento de que la lucha que protagonizan será victoriosa.

“Pueden tener la certeza que ustedes fortalecen aún más nuestro compromiso con la transformación de la vida del pueblo brasileño. Ese compromiso es para siempre y nada va a impedir que nuestra lucha salga victoriosa”, escribió Lula, quien además agradeció el sacrificio que Jaime Amorim junto a otras personas están realizando en una huelga de hambre.

Mientras, la jornada de este jueves, el ex mandatario recibió la visita del ex presidente de Colombia, Ernesto Samper, quien sostuvo que encontró a Lula con la fortaleza de siempre.

Samper indicó que su respaldo es la demostración de muchos quienes solidarizan con el ex dirigente sindical quien desde la presidencia del país impulsó medidas hacia la población más pobre que luego fueron replicadas en otras naciones del continente.

“La comunidad internacional lo acompaña como el arquitecto de la política que convirtió a Brasil en actor mundial. Lo recuerda con afecto en Suramérica donde se pusieron en marcha sus programas de lucha contra el hambre que sacaron a más de 200 millones de suramericanos de la pobreza”, indicó Samper.

El ex mandatario colombiano agregó que “esa misma comunidad internacional se ha pronunciado esta semana a través del Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas para reclamar para que se respete su derecho a tener un juicio justo y a ser elegido o considerado por el pueblo para ser elegido en las próximas elecciones presidenciales”.

Sin embargo las autoridades del Gobierno de Michel Temer han insistido en que el reclamo de la entidad multilateral no tiene efecto jurídico vinculante, algo que fue considerado como una forma de poner a Brasil al margen de la comunidad internacional por el ex canciller de Lula, Celso Amorim.

A las afueras del cuartel policial en Curitiba, Ernesto Samper reclamó también por el régimen de visitas al que está sometido el ex presidente brasileño, con tiempos acotados para los encuentros cuando se trata precisamente de un ex jefe de Estado que precisa un amplio desarrollo de sus ideas.

“Tampoco estuve mucho tiempo… el tiempo reglamentario que es difícil que a un ex presidente lo sometan a unos tiempos que están previstos para otras circunstancias”, comentó Samper.

Respecto de los temas que abordaron, Samper indicó que una de las cosas planteadas fue la situación por la que atraviesa la Unión de Naciones del Sur, UNASUR, la cual está sin nombramiento de su secretario pro témpore y de donde las nuevas autoridades colombianas anunciaron su salida definitiva.

De todas formas, el ex jefe de Estado y ex secretario general de UNASUR dijo ser “relativamente optimista respecto a la posibilidad que se supere”, al tiempo que recordó que no es la primera vez que el organismo tiene problemas para elegir a su secretario general.

Samper lamentó eso sí que “lo que permitió que UNASUR naciera que es la regla del consenso según la cual se necesita que los 12 países estén de acuerdo para tomar una decisión, es lo que hoy día le está haciendo más daño. Y es que la situación de un país no puede ser tenida como una regla general y la región es mucho más que cada uno de esos países separadamente”.

Respecto de la situación de Lula, Samper indicó que continuará solidarizando y exigiendo que se cumpla el reclamo internacional para que participe en la elección presidencial del próximo mes de octubre.

LULA EN CONDICIONES DE CONSEGUIR

TRIUNFO HISTÓRICO EN PRIMERA VUELTA

Preso político hace hoy 145 días, Luiz Inácio Lula da Silva está en condiciones de conseguir un histórico triunfo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, el próximo 7 de octubre.

Si los comicios fueran hoy, el fundador del Partido de los Trabajadores (PT) conseguiría alrededor de 54 millones de votos, lo que sería la mayor votación registrada en el primer turno para presidente de la República desde la redemocratización del país, destacó el portal www.lula.com.br.

La elección que más se aproxima a ese número es la de 2010, cuando Dilma Rousseff obtuvo 47 millones de votos en la convocatoria inicial a las urnas. Después viene el propio Lula que en 2006, concurriendo a la reelección, consiguió el respaldo de 46 millones de electores, puntualizó el sitio.

Destacó además que no solo el Nordeste garantiza el liderazgo absoluto del ex dignatario en las encuestas de intención de voto, pues éste vence en todas las regiones del país y en 23 de las 27 entidades federativas, en cuatro de éstas en empate técnico con el segundo colocado, el candidato de extrema derecha Jair Bolsonaro.

Los datos fueron revelados la víspera y resultan del cruzamiento de las encuestas realizadas entre el 13 y el 24 de agosto por el Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (Ibope) y el Instituto Datafolha de Minas Gerais.

En el Nordeste, segundo Ibope, Lula vence en todos los Estados (Piauí, Maranhao, Pernambuco, Paraíba, Ceará, Sergipe, Bahía, Alagoas y Río Grande del Norte) y obtendría hoy 22 millones de votos, casi el 58% por ciento del total de esa región.

Otros 19 millones de sufragios a favor del líder histórico del PT procederían del Sudeste (Minas Gerais, Sao Paulo, Espíritu Santo y Río de Janeiro), en tanto en el Norte lideraría en cuatro Estados (Pará, Amazonas, Tocantins y Amapá) y sumaría unos cinco millones de votos más.

Con Lula venciendo en dos de las tres entidades federativas del Sur (Río Grande do Sul y Paraná) se agregarían otros cinco millones y medio de votos, mientras tres millones más saldrían de las urnas del Centro-Oeste del país, donde el ex mandatario vencería en tres de los cuatro Estados: Goiás, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul.

De acuerdo con el último de los muestreos realizados por el Ibope, Lula cuenta con un 37 por ciento de las intenciones de voto, más del doble que Bolsonaro (18) y el equivalente a la suma total de los votos que obtendrían sus cinco principales oponentes, incluyendo al ex capitán del Ejército.

La pesquisa reveló además que con la presencia del nombre del ex dignatario brasileño en las urnas el porcentaje de votos blancos o nulos sería de un 16 por ciento, mientras si éste fuera excluido de la contienda ese porcentual se elevaría hasta un 29 por ciento.

Candidato favorito en todas las indagaciones sobre intención de voto realizadas hasta ahora, Lula permanece hace hoy 145 días como preso político en la Superintendencia de la Policía Federal (PF) en Curitiba, capital del Estado de Paraná.

El 17 de agosto último, el Comité de Derechos Humanos de la ONU demandó al Estado brasileño que asegure a Lula el pleno ejercicio de sus derechos políticos, incluido el de competir como candidato presidencial en las elecciones del 7 de octubre próximo.

ClariNet