LULA-PROTEGIDO8

Lula habló ante una
multitud y se presenta
ante la Justicia.

El ex presidente de Brasil anunció que cumplirá con el mandato de ir a prisión. Dijo que el crimen que cometió fue "sacar a millones de la pobreza" y que la historia demostrará que los criminales son quienes lo acusaron.

Luiz Inácio Lula da Silva cumplirá con la orden de que libró en su contra el juez Sergio Moro. Lo anunció ante la multitud que hace casi dos días se instaló en la sede del sindicato metalúrgico de San Bernardo do Campo, en las afueras de San Pablo, donde dejó en claro por qué lo detienen. “El crimen que cometí fue sacar a millones de la pobreza”, dijo y avisó que aún encarcelado no podrán con él porque “hay millones de Lula para andar por mí y no tiene como pararlos, no tienen cómo parar mi sueño”.

Lula se dirigió a las miles de personas que estaban fuera de la sede sindical que fue su cuna política tras la ceremonia religiosa que se realizó allí en recuerdo de su esposa Marisa Leticia Rocco, fallecida en febrero del año pasado. “No se entrega” y “Lula libre”, corearon en reiteradas ocasiones sus seguidores, que también manifestaron su desazón cuando el líder del PT anunció que cumpliría lo dispuesto por el juez Moro.

“Voy a respetar el mandato de ellos. Quiero que se transfiera la responsabilidad. Ellos creen que lo que pasa en el país es por mi causa. No quieren la confianza del pueblo en el PT”, explicó el ex presidente, que alentó a los militantes a tomar la posta mientras esté preso y les dejó un avisó a quienes lo encarcelan. “Yo no soy un humano, soy una idea mezclado con las de ustedes”, se dirigió a quienes lo escuchaban.

"Soy un símbolo de la

resistencia de

los trabajadores".

El líder del PT continúa en el sindicato metalúrgico de Sao Bernardo do Campo, en San Pablo. Miles de militantes le manifiestan allí su apoyo y también hay protestas y cortes de ruta en distintos puntos de Brasil. "No habrá resistencia, pero él no irá al matadero con la cabeza baja, por libre y espontánea voluntad", dijo su abogado

Con el plazo de entrega vencido, el ex presidente Lula Da Silva decidió no presentarse voluntariamente ante la Policía Federal de Curitiba como había dictaminado ayer el juez Sergio Moro y permanece en la sede del Sindicato Metalúrgico, en San Pablo, rodeado por miles militantes del Partido de los Trabajadores (PT), organizaciones sociales y de base y con la presencia de líderes de partidos políticos que incluso fueron oposición durante su mandato. "Lula sabe que es inocente y que no está incumpliendo la orden judicial", resumió la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, al salir a hablar ante la multitud para llevarles "un fuerte abrazo" de Lula, quien minutos después salió a saludar desde una de las ventanas del sindicato. 

"No habrá resistencia, pero él no irá al matadero con la cabeza baja, por libre y espontánea voluntad", advirtió José Roberto Batochio, abogado de Lula junto a Cristiano Zanin Martins, en diálogo con el diario Folha de San Pablo, tras la negativa del candidato presidencial a cumplir con el plazo de entrega que el juez Moro había fijado a las 17. En ese mismo tono, Hoffmann sostuvo desde el palco en las afueras del sindicato ABC que "Lula no desobedeció una orden judicial porque el juez de Curitiba le dio la opción de ir allá" y luego transmitió un mensaje del líder del PT: "Voy a convertirme en un símbolo de la resistencia de los trabajadores". 

Tras cumplirse la hora límite para la entrega voluntaria, la Policía Federal brasileña contaba con una hora más para presentarse en el sindicato metalúrgico para hacer efectiva la orden de arresto del candidato presidencial con mayor intención de votos, ya que, de acuerdo a la Constitución brasileña, no pueden ordenarse detenciones entre las 18 y las 6. Sin embargo, la Policía Federal había adelantado que no realizaría el arresto por la fuerza porque podía correr riesgo la seguridad ante la multitud que rodea el edificio del ABC. 

Además, los diarios brasileños informaron que existen canales de comunicación entre los abogados del líder del PT y el Poder Judicial en Curitiba, capital del estado de Paraná, mientras que el asesor de prensa del juzgado federal de Paraná informó que Lula no puede ser considerado "prófugo", informó O Globo. Es que el histórico líder sindical si bien declinó la oferta de entregarse voluntariamente, no está escapándose de la Justicia y su ubicación es de público conocimiento, por lo que la Policía podría ir a detenerlo.      

"El Sindicato tiene una dirección pública y conocida por todo el mundo. Es aquí que estamos. Es aquí que nos quedaremos. El presidente Lula está adentro y aquí se quedará", confirmó la presidenta del PT ante los miles que continuaron llegando a San Pablo: columnas de sindicatos de trabajadores, de movimientos sociales, de trabajadores rurales sin tierra.

Los presentes para respaldar a Lula no son solo los movimientos cercanos al PT sino también partidos que fueron oposición durante sus mandatos y los de Dilma Rousseff, cuyos referentes se han pronunciado en defensa de Lula desde el palco levantado frente al Sindicato de Metalúrgicos. Por el momento, Lula permanecerá allí, en el segundo piso del edificio sindical que lo vio nacer como líder político, rodeado de los máximos referentes de la izquierda brasileña. 

Planteo ante el Comité de DDHH de la ONU

Los abogados del ex presidente brasileño apelaron ante el organismo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra. Pidieron que otorgue una medida cautelar que ordene al gobierno de Michel Temer que impida la prisión de Lula hasta que se agoten todos los recursos judiciales.

LA HISTORIA HASTA EL JUEVES

La Justicia dejó a Lula al borde de ir a la cárcel

El STF brasileño, bajo presión de los militares, rechazaba anoche el hábeas corpus en favor del líder petista

La jueza Weber, cuyo voto era una incógnita, se pronunció contra el ex presidente en una sesión por momentos tensa dentro y fuera de un recinto que no fue ajeno a la presión, evidentemente exitosa, ejercida por el ejército.

Con una ajustada votación decidida en la madrugada de hoy por seis votos contra cinco, el Supremo Tribunal Federal, con el desempate de su presidenta, Carmen Lucía, rechazó el hábeas corpus solicitado por Luiz Inácio Lula da Silva. La sesión fue por momentos tensa dentro y fuera de un recinto que no fue ajeno a la presión, evidentemente exitosa, ejercida por el comandante del Ejército. Lula y Dilma Rousseff  se reunieron en el Sindicato de Metalúrgicos de San Pablo Bernardo do Campo desde donde asistieron al debate de la Corte que no había concluido al cierre de esta crónica.

Junto a ellos estaba Luiz Mari- nho, ex alcalde petista de San Bernardo do Campo, que anticipó que el revés en la Justicia no impedirá que Lula continúe con las caravanas por el interior del país ni su campaña hacia las elecciones del 7 de octubre, en las que se perfila como favorito con entre el 35 y el 38 por ciento de respaldo.

Condenado en enero por el Tribunal Regional Federal 4, de segunda instancia, el líder del PT demandó un hábeas corpus para permanecer en libertad, y continuar en campaña, hasta que se agoten todas las instancias de apelación. Estas instancias incluyen al Tribunal Superior de Justicia, que es la tercera  y al Supremo Tribunal Federal, el cuarto y último paso.

Con todo el arresto de Lula no será inmediato porque aún hay margen para que sus abogados soliciten la revisión a de algunos puntos del fallo, incluyendo su constitucionalidad.

El voto de la jueza Rosa Weber, que a la postre resultó decisivo era el principal interrogante en un Supremo fracturado en dos grupos antagónicos, con cinco jueces en contra, incluyendo la presidenta Lucia, y otros cinco a favor del líder petista. 

Fuera del Palacio de Justicia una columna formada por militantes petistas y de movimientos sociales desplegó pancartas con la consigna “Lula Libre” en la Explanada de los Ministerios, la principal avenida brasiliensa. Un camión con parlantes de los que se utilizan en los desfiles de carnaval  sirvió de palco al que se treparon diputados y sindicalistas, en su mayoría vestidos de rojo.

Dirigentes  repudiaron al comandante del Ejército, Eduardo Villas Boas, por haber presionado a favor de la prisión en un comunicado en el atacó la  “impunidad” y dijo estar junto a la “gente de bien”. 

Otro grupo menos numeroso con camisetas amarillas de la selección, ubicado a unos trescientos metros de los petistas, soltó fuegos artificiales tras el voto de Rosa Weber. Los antilulistas recibieron con vivas al capitán retirado y precandidato presidencial Jair Bolsonaro, reivindicaron una intervención militar y elogiaron al jefe del Ejército. Bolsonaro reconoció que el pronunciamiento filo-golpista del general Villas Boas pudo haber tenido influencia y respaldó al “ partido del Ejército que se llama Brasil”.

El ataque comenzó el martes por la mañana cuando el diario Estado de San Pablo publicó una entrevista con el general retirado Luiz Gonzaga Schoreder Lessa, quien amenazó con una “reacción armada para restaurar el orden” si el Supremo concedía el hábeas corpus. El bando insurgente no recibió ningún cuestionamiento del presidente  Michel Temer, jefe nominal de las Fuerzas Armadas, ni del comandante del Ejército Villas Boas.

Por el contrario horas más tarde Villas Boas adhirió a la posición del general retirado Schroeder Lessa a través de un tuit en el que apenas disimuló su amenaza a los jueces que se inclinaran por Lula. El tuit, amplificado por la cadena Globo , fue el tema saliente de la agenda noticiosa desde el martes por la noche hasta minutos antes de iniciarse la sesión del Supremo, a las 14 horas de ayer. Lejos de cuestionarlo, el ministro de Defensa, general Joaquim Silva e Lima destacó la “coherencia” de Villas Boas y su apego a los “preceptos constitucionales”. En la misma tónica el ministro de Seguridad, Raúl Jungmann, dijo que no hay motivo para pedir explicaciones al titular del Ejército y que es menor a cero la posibilidad de un golpe. Algunos jueces que hablaron desde el anonimato reconocieron por la mañana de ayer que tomaron nota del apriete castrense.

La injerencia de Villas Boas fue cuestionada ayer por el abogado  Roberto Batochio, defensor del ex presidente, poco antes del inicio del debate en el Supremo. “Creo que el lugar militares es en el cuartel, (ellos) tienen que cumplir su misión y la política quedar en manos de los políticos, así está organizada la república”, sostuvo Batochio. Anoche Batochiodeclaró que pedirá al tribunal que se garantice la libertad de Lula hasta que el STF se expida acerca de la constitucionalidad de encarcelar a una persona antes de que se agoten las instancias jurídicas, o sea la cuestión de fondo, sobre la cual la corte no se he pronunciado.

Si el ataque armado contra la caravana de Lula la semana pasada en Paraná había indicado un punto de inflexión en el uso de la violencia política de cara a las elecciones de octubre, la embestida de los militares marcó una nueva etapa del golpe que derrocó a Dilma Rousseff hace dos años. El golpe mutante, que nació como un artefacto mediático-judicial ahora cuenta con el sostén del partido militar. Ya se puede hablar de una constelación de fuerzas cívico-militar.

Las Fuerzas Armadas se tornaron un brazo determinante de una administración encabezada por un gobernante casi abstracto como es Temer, arrinconado por casos de corrupción sobre los que existen hartas evidencias.

El último de ellos destapado la semana pasada cuando dos de sus hombres de confianza fueron detenidos por una red de corrupción vinculada al puerto de Santos, el más importante de América Latina.

Las opciones y los plazos de Lula

Luiz Inácio Lula da Silva tiene hasta el próximo martes 10 de abril para presentar una apelación ante el tribunal de Porto Alegre que lo condenó a 12 años y un mes de prisión. Hasta esa fecha no sería detenido. Su candidatura presidencial puede ser ratificada hasta el 15 de agosto, pero dependerá de la habilitación de la justicia electoral.

El Supremo Tribunal Federal (STF) rechazó anoche por seis votos contra cinco el habeas corpus interpuesto por el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, con lo que habilitó su encarcelamiento tras ser condenado en dos instancias. No obstante, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) aún puede agotar los recursos ante el tribunal de segunda instancia, el Tribunal Regional Federal (TRF-4), que en enero ratificó su condena y hasta aumentó su pena. Su defensa puede presentar lo que en Brasil se denomina "el embargo de los embargos".

El mismo tribunal de Porto Alegre rechazó un recurso previo similar en marzo, ratificando la sentencia dictada por el juez Sérgio Moro, que condenó a Lula por supuestamente recibiró un departamento de lujo en Guarujá, litoral de San Pablo, de parte de la constructora OAS. Durante el juicio no pudo demostrarse que el ex mandatario haya tenido posesión de ese inmueble ni que haya pasado ahí siquiera unas horas.

Si el TRF-4 se mantiene en la misma línea, Moro, cabeza visible de la Operación Lava Jato y enemigo político de Lula, firmará la orden de detención. Es probable que el ex mandatario presente nuevos recursos ante tribunales superiores, pero todo indica que deberá hacerlo desde la cárcel.

Las alternativas que rodean a la detención y encarcelamiento de Lula están bajo la lupa electoral, debido que el líder petista es favorito en las encuestas para las presidenciales del 7 de octubre. De hecho, su partido lo ratificó anoche como su postulante tras el fallo del STF.  Lula puede presentarse como candidato hasta el 15 de agosto ante la justicia electoral, pero será ese fuero el que resuelva si lo habilita a competir, ya que la ley denominada de Ficha Limpia inhibe las candidaturas de los condenados en segunda instancia.

Las opciones de Lula para evitar la cárcel:

Luego del rechazo del STF al habeas corpus preventivo, que trataba de evitar su encarcelamiento, Lula, una vez detenido, podrá presentar otro recurso similar con nuevos argumentos. "Siempre que presentes un argumento diferente, puedes pedir un habeas corpus por semana", explicó a la cadena de noticias británica BBC el profesor de derecho de la Universidad de San Pablo Rafael Mafei.                                                                                                                   

Otra posibilidad que posee Lula para evitar la cárcel es solicitar la prisión domiciliaria, que en Brasil depende de una decisión judicial particular, a diferencia de la Argentina, donde está contemplada para los mayores de 70 años en la ley 24.660. La semana pasada, el diputado federal Paulo Maluf consiguió, por medio de un habeas corpus, una orden judicial para ser transferido del complejo penitenciario de Papuda, en Brasilia, a su residencia en San Pablo.                                                                                                                                                                          

El ex mandatario también puede recurrir la sentencia que lo envía a prisión ante los tribunales superiores, el Supremo Tribunal de Justicia (STJ) y el mismo STF, quienes no pueden analizar las pruebas a favor o en contra del ex mandatario, una etapa agotada en la segunda instancia, pero podrían discutir si el proceso en su contra se condujo dentro de la legalidad.

El STJ puede analizar si se respetaron las leyes federales o si las pruebas fueron recabadas correctamente, mientras que el STF puede evaluar si se respetaron o no los principios constitucionales, pero ambos tribunales ya no debatirían si Lula es efectivamente el dueño o no del tríplex de Guarujá. Estos debates podrían derivar en la libertad de Lula, pero su tramitación suele demorar meses o años.                                                                                                                                                                      

El ex presidente también podría verse beneficiado si el STF modifica su doctrina y su posición de fondo de habilitar la prisión para condenas en segunda instancia para todos los presos del país. La Corte no siempre interpretó de la misma forma la Constitución Federal, cuyo texto establece que nadie puede ser considerado culpable mientras no haya agotado todos los recursos tribunalicios en las tres instancias judiciales.

El PT mantiene la candidatura del ex mandatario

"El pueblo brasileño tiene el derecho de votar a Lula”.

El Partido de los Trabajadores de Brasil (PT) anunció que defenderá en todas las instancias la candidatura presidencial del ex mandatario Luiz Inácio Lula da SIlva y sostuvo que la Corte Suprema "rasgó la Constitución" al rechazar por 6 a 5 un hábeas corpus para evitar su detención.

"Hoy es un día trágico para la democracia brasileña. Nuestra Constitución fue rasgada por quien debería defenderla y la mayoría del Supremo Tribunal Federal sancionó una violencia contra el mayor líder popular del país", dijo el PT en un comunicado emitido anoche. El mensaje indica que la Corte Suprema "se arrodilló a la presión escandalosamente orquestada por la cadena televisiva Globo".

El partido fundado por Lula acusó a la presidenta de la Corte, Carmen Lucia Antunes, de haber realizado un procedimiento de excepción al no tratar acciones que piden la inconstitucionalidad de la decisión de poner preso a un condenado en dos instancias. "No hay justicia en esta decisión, sino una combinación de intereses económicos", sostuvo el PT.

Además, el texto aclara que Lula "es inocente y será proclamado eso en un juicio justo". "El pueblo brasileño tiene el derecho de votar a Lula, el candidato de la esperanza. El PT defenderá su candidatura en las calles y en todas las instancias", anunció la comisión ejecutiva del partido.

Lula lidera las encuestas para las elecciones de octubre, pero el fallo de la corte permite al juez Sérgio Moro ejecutar la condena de 12 años y un mes de cárcel por corrupción.

Tras fallo del Supremo: Quiénes conforman el

"plan B" del PT ante unas presidenciales sin Lula

El líder del partido izquierdista podría ingresar a prisión en las próximas horas o días por delito de corrupción. Ante ello, aunque la colectividad ha afirmado no tener otras opciones de candidatura, sí tendría algunas cartas bajo la manga

En octubre próximo Brasil concurrirá nuevamente a las urnas para escoger a quien será su próximo presidente, por lo que la presentación de los primeros precandidatos a la carrera por el Palacio Planalto ya comenzó.

El izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) lo sabe y en enero pasado ya respaldó las aspiraciones de su representante por defecto, Luiz Inácio Lula da Silva. El problema es que el ex Mandatario está a un paso de ingresar a la cárcel, luego de que este miércoles el Supremo Tribunal Federal (STF) decidiera rechazar su solicitud de apelar en libertad a una sentencia de 12 años de prisión que mantiene pendiente.

"Lula es inocente y eso será proclamado en un juicio justo", afirmaron desde la colectividad tras conocerse el fallo. Aunque anteriormente sus principales personeros han asegurado que no poseen un "plan b" en caso de que Lula no pueda ser candidato – la ley estipula que un condenado en segunda instancia no puede postular a cargos electivos-, lo cierto es que el partido se ha visto obligado a buscar entre sus mangas alguna carta de reemplazo. A continuación te mostramos quiénes serían los principales candidatos.

Fernando Haddad

Descendiente de libaneses, a sus 55 años es considerado el delfín de Lula. Según consigna El Mercurio, el ex Presidente lo eligió para disputar la alcaldía de São Paulo - el motor de la economía brasileña - en 2012, la que ganó con 56% de los votos. Es abogado con magíster en Economía y un doctorado en Filosofía en la Universidad de São Paulo. Se desempeñó como jefe de gabinete de la Secretaría de Desarrollo Económico y de Hacienda de São Paulo. Más tarde sería nombrado ministro de Educación en los dos gobiernos PT. Integra el equipo que coordina la elaboración del programa de gobierno de la precandidatura de Lula. “Todos hablan de él como el plan B del PT en 2018, menos él mismo, que subraya su lealtad a Lula”, destacaba en agosto el portugués Diario de Noticias. Haddad no figura entre los nombres involucrados en las investigaciones de la operación Lava Jato, aunque a comienzos de año fue acusado de presuntamente no haber declarado ante la Justicia Electoral gastos de campaña cuando fue candidato.

Jaques Wagner

Hijo de militantes del Partido Comunista de Polonia que tuvieron que huir del régimen nazi, Wagner de 67 años posee un alto prestigio en la cúpula del PT. Tiene fama de ser buen negociador y contaría con una gran habilidad para el manejo de crisis. Fue dirigente estudiantil y perseguido por la dictadura militar. Conoció a Lula en 1980, cuando se desempeñaba como líder sindical. Ayudó al ex Presidente a fundar el PT y la Central Única de los Trabajadores. Ocupó las carteras de Trabajo, Secretaría de Relaciones Institucionales, Defensa y de Casa Civil durante las gestiones del PT. Además, fue electo gobernador de Bahía por dos periodos. Su experiencia en la política le vale ser uno de los recibiría más apoyo, según el diario Gazeta do Povo. Wagner fue citado en las delaciones en torno al caso Odebrecht. El político fue acusado de haber recibido varios millones de reales de la constructora para su campaña en Bahía en 2010. Sin embargo, el Ministerio Público no ha abierto una investigación en su contra.

Ciro Gomes

Ha sido alcalde, diputado, gobernador, ministro de Hacienda de Itamar Franco, de Integración Nacional de Lula y dos veces candidato presidencial. Abogado de la Universidad Federal de Ceará y economista de Harvard, Gomes de 60 años comenzó su vida política como dirigente estudiantil. Ha militado en siete partidos, incluyendo el socialdemócrata y el PMDB, y actualmente es precandidato del Partido Democrático Laborista de Brasil (PDT). Aunque según analistas, nada impide que se pase al PT si Lula es inhabilitado. Es conocido por no tener pelos en la lengua. Se autodefine como el "Emmanuel Macron" (Presidente francés) brasileño, y no tiene cargos de corrupción en su contra. Sin embargo, en diversas ocasiones, este político ha criticado al PT por respaldar las movidas políticas de Lula e incluso ha cuestionado al ex Mandatario por polarizar a la sociedad brasileña. Según consigna el diario brasileño O Globo, Gomes aseguró a finales de febrero que la naturaleza del PT es “hundirse solo” y que Lula posee un “proyecto personalista”.

Tarso Genro

En el pasado figuró como uno de los principales nombres considerados para suceder a Lula tras su salida del Palacio Planalto. No obstante, sus posibilidades en aquel entonces fueron opacadas por la opción del ex Presidente de nombrar a Rousseff como candidata. Ahora, su nombre vuelve a sonar, principalmente debido a su experiencia política. Fue gobernador de Río Grande del Sur (2011-2015) y titular de las carteras de Educación, Justicia y Relaciones Institucionales durante las administraciones petistas. Además, presidió el partido y no posee ninguna acusación por corrupción en su contra. Aunque no poseería demasiados apoyos al interior de la colectividad como para lanzarse en una disputa presidencial, analistas aseguran que ello podría cambiar en caso de que el máximo rostro del PT sea inhabilitado como candidato.
ClariNet