TEMER

La grabación de la conversación
que sostuvo en marzo el Presidente
brasileño Michel Temer con el
empresario Joesley Batista y que
involucra directamente al mandatario,
fue divulgada por el Supremo
Tribunal Federal (STF) después
que el ministro juez Edson Fachin,
relator de los procesos de la
Operación Autolavado, levantó
parcialmente el secreto de la d
elación compensada del empresario.

En unos 40 minutos, Temer y Batista hablan sobre el escenario político, los avances en la economía y también citan la situación de Cunha, quien está detenido en Curitiba. Batista, dueño de la compañía JBS, grabó con el presidente Michel Temer, antes de solicitar la investigación contra el mandatario. La grabación fue entregada como prueba en la delación compensada que benefició a Batista y a su hermano Wesley,  además de directivos de la holding J&F, a la que pertenece JBS.

Las conversaciones fueron grabadas  sin el conocimiento del presidente brasileño, durante un encuentro por la noche en el Palacio de Jaburu, en Brasilia. En el audio, el dueño de JBS afirma que tenía conexión con un fiscal de la Justicia y dos jueces que le transmitían informaciones confidenciales sobre la Operación Greenfield, que investiga sospechas de desviación en fondos de pensiones públicos.

El contenido del audio motivó la apertura de una investigación contra Michel Temer en el STF, a petición de la Procuraduría General de la República. Sin embargo, el mandatario apeló alegando no haber cometido ningún crimen y sosteniendo que la grabación tuvo puntos editados y no fue peritada previamente.

Según la asociación de peritos criminales, la homologación de las delaciones compensadas sin el análisis previo de peritaje es temeraria. “Es inaceptable que, teniendo a disposición el Peritaje Oficial de la Unión, que tiene los mejores expertos forenses en evidencias multimedios del país, no se haya solicitado el necesario análisis técnico en el material divulgado, permitiendo que un evento de gran importancia criminal para Brasil venga a ser presentado sin la cualificada comprobación científica.”

En la grabación, según la investigación de O’Globo,  el propietario del imperio cárnico JBS, Joesley Batista, comenta a Temer que “para comprar su silencio” y protegerlo como presidente, le está pagando todos los meses a Eduardo Cunha, ex presidente de la Cámara de Diputados y actualmente en la cárcel por el mismo caso de corrupción. En la misma grabación el presidente Temer le responde a Batista: “Eso tienes que mantenerlo, ¿si?”. Cunha pertenece, como Temer, al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y jugó un papel primordial, el pasado año, en el proceso de impeachment en contra de la anterior presidenta, Dilma Rousseff.

Sin embargo, el gobierno considera que la frase dicha por Temer –“hay que mantenerlo, ¿sí?”– se refiere al mantenimiento de la buena relación entre Cunha y Batista, y no a un supuesto pago mensual por el silencio del exdiputado.

La expectativa del Gobierno es que la Corte Suprema archive la investigación, abierta por el ministro Fachin.

El senador suspendido Aécio Neves (miembro del PSDB y separado de su cargo parlamentario por el mismo caso) habría trazado algunas estrategias para impedir el avance de las investigaciones de la Operación Autolavado y con este fin habría tratado de entrar en negociaciones con el presidente Michel Temer y el actual ministro del STF Alexandre de Moraes, que era en ese entonces ministro de la Justicia. Así lo constata el fiscal general de la República, Rodrigo Janot, en un documento enviado a la Corte Suprema.

El máximo fiscal  determinó el jueves que Aécio Neves fuera separado del Senado y pidió permiso al Tribunal Superior de Justicia para arrestarlo, dijeron a la agencia Reuters fuentes generalmente bien informadas.

“En lo que respecta específicamente a la Operación Autolavado, el senador Neves habría tratado de montar una estrategia para detener el avance de las investigaciones al manipular la designación de los comisarios que conducirían las investigaciones, pero no logró concretar las negociaciones con Michel Temer y el exministro de Justicia y actual ministro juez del STF Alexandre de Moraes”, dice Janot.

La afirmación del fiscal figura en el fallo del ministro juez del Supremo Tribunal Federal Luiz Edson Fachin, quien ordenó la apertura de una investigación contra Temer y Aécio Neves después de las declaraciones que prestaron bajo acuerdo de delación compensada los dos principales ejecutivos del grupo de JBS, los hermanos Batista. Las solicitudes formuladas por el fiscal y el contenido de los testimonios se hicieron públicos el viernes por la Corte Suprema.

Batista, dueño de la compañía JBS, grabó con el presidente Michel Temer, antes de solicitar la investigación contra el mandatario. La grabación fue entregada como prueba en la delación compensada que benefició a Joesley y a su hermano Wesley Batista, además de directivos de la holding J&F, a la que pertenece JBS.

Las conversaciones fueron grabadas en marzo de este año, sin el conocimiento del presidente brasileño, durante un encuentro por la noche en el Palacio de Jaburu, en Brasilia. En el audio, el dueño de JBS afirma que tenía conexión con un fiscal de la Justicia y dos jueces que le transmitían informaciones confidenciales sobre la Operación Greenfield, que investiga sospechas de desviación en fondos de pensiones públicos.

PROTESTAS EN TODO EL PAÍS 

Centrales sindicales y movimientos políticos protestaron el fin de semana en contra del gobierno federal y pidiendo elecciones directas anticipadas para reemplazar al presidente Michel Temer acusado de corrupción. Estas protestas se realizaron especialmente en las ciudades de Río de Janeiro, Brasilia y Recife.

El centro de estas acciones fue la delación compensada de los empresarios Joesley y Wesley Batista, dueños de la compañía cárnica JBS,  la más grande del mundo, que involucran directamente al mandatario.

Servidores públicos de distintas categorías de Río de Janeiro y representantes de sindicatos estuvieron en la Playa de Copacabana, cerca del Hotel Copacabana Palace, para protestar contra el gobierno.

La ciudad de Belo Horizonte tuvo manifestaciones en la Plaza de la Libertad y los manifestantes siguieron tomando calles hacia la Plaza Siete.

En Recife, capital del estado de Pernambuco, el acto se dio en el marco cero de la ciudad, con proporciones mucho menores que la protesta del último jueves (18).

Manifestantes también pidieron elecciones directas y protestaron contra el gobierno federal bajo fuerte lluvia en São Paulo. En Fortaleza, las protestas se iniciaron en la Playa de Iracema y hubo una caminata por la Avenida Beira Mar. También organizado por Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo, el acto reunió a gente de la capital y del interior, con pancartas y carteles pidiendo la salida del presidente y elecciones directas.

Sigo en la Presidencia, dice Temer

Temer ha afirmado que sigue en la Presidencia de la República y pidió al Supremo Tribunal Federal (STF) la suspensión de la investigación en su contra.

El presidente insiste en que el contenido de la conversación grabada por el empresario Joesley Batista no lo  incrimina.

NUEVAS DELACIONES CONFIRMARÍAN QUE EL GOLPE A DILMA ROUSSEFF FUE COMPRADO

Temer siembra dudas y compra tiempo en un Brasil sin rumbo.

El mandatario cuestionó la veracidad de las grabaciones que lo involucran, sugiriendo que fueron adulteradas antes de llegar a la Justicia. Mientras, el establishment busca una salida práctica que garantice sus objetivos golpistas.

Con los días (probablemente) contados. El presidente Michel Temer pronunció ayer su segundo discurso a la nación en el lapso de 47 horas para repetir que continuará “al frente del gobierno” a pesar de los rumores sobre su salida debido al sismo causado por la delación de los propietarios del frigorífico JBS que lo acusaron de autorizar el soborno de su aliado Eduardo Cunha, preso por cargos de corrupción probados. 

De saco y camisa blanca sin corbatas, después de reuniones con sus abogados, Temer se presentó en el Palacio del Planalto en la tarde de un sábado lluvioso con cara de lunes por el estrés político imperante en Brasilia.

Habló como un procesado que busca mitigar su condena desmontando la argumentación de la Procuraduría, que lo acusó de corrupción, asociación ilícita y obstrucción de la Justicia a partir de las confesiones de los empresarios,que aportaron como prueba una grabación en la que se escucha la voz presidencial dando su aparente bendición a las coimas.

Dijo que una pericia constató manipulaciones “del audio de mi conversación con el señor Joesley Batista (dueño JBS), esa grabación clandestina fue adulterada con objetivos subterráneos (...) fui víctima de una trampa tendida por bandidos (...) esa grabación indujo a muchos engaños y trajo una grave crisis, por eso estamos pidiendo al Supremo Tribunal Federal que suspenda la investigación”.

Habló con más entereza que el jueves pasado, y se concentró en el argumento de la falta de autenticidad del audio, tema que requerirá peritajes judiciales con los cuales espera ganar tiempo.

O prolongar su agonía por tiempo indefinido. “Nosotros queremos que Temer se vaya enseguida” lanzó Luiz Inácio Lula da Silva en las primeras declaraciones después que se destapó el escándalo que acorrala al mandatario del Partido Movmiento Democrático Brasileño (PMDB).

Durante un evento del Partido de los Trabajadores (PT) en San Pablo Lula, que encabeza las encuestas electorales, advirtió que para salir de la crisis es inevitable convocar a elecciones directas, “no queremos un presidente elegido indirectamente”. Imposible predecir si Temer permanecerá en el Palacio del Planalto por días, semanas o meses, porque eso no depende sólo de él, sino de la reformulación del campo conservador que lo apoyó.

Las derechas financiera, mediática, judicial y policial  derrocaron a Dilma Rousseff hace un año, ahora no presentan la misma unidad para resolver cómo deshacerse de ese lastre que es Temer y reemplazarlo por alguien que les garantice cumplir con los objetivos que inspiraron al golpe institucional: impedir el retorno de Lula (presidente entre 2003 y 2010) y restaurar el modelo conservador inconcluso desde 2002, cuando finalizó el segundo mandato de Fernando Henrique Cardoso, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB).

Los vaivenes de las últimas horas de Cardoso, que el jueves recomendó la renuncia de Temer y el viernes su continuidad, describen el desconcierto conservador, amén de  sus disputas internas.

Dentro del PSDB un sector, liderado por su titular Taso Jereissati, propone permanecer en el gobierno mientras los directorios de San Pablo y Río de Janeiro  proponen la salida. 

Dentro de la coalición periodística se observa una fisura similar: los diarios Estado y Folha de San Pablo, capital financiera e industrial, se inclinan por prolongar la agonía de Temer al contrario del grupo Globo, que optó por expulsar a su antiguo apadrinado.

En un artículo editorial titulado “La Renuncia del Presidente” O Globo le sugiere (más bien ordena) a Temer que desista de su obstinación en permanecer en el Planalto porque esto conspira contra las reformas previsional y laboral a las cuales confía en resucitar a través de un gobierno de transición surgido de una votación indirecta en el Congreso.

Entre los nombres que surgen para asumir esa gestión transitoria aparece el del actual ministro de Hacienda Henrique Meirelles, ex titular del Banco de Boston, respaldado por los banqueros cuya preocupación se evidenció en el desplome de más del 10 por ciento  de la Bolsa de Valores el jueves pasado. 

El desconcierto de un presidente que repite cada dos días su decisión de no renunciar y el comienzo de la diáspora de sus aliados demuestra que “el gobierno acabó, porque ya no tiene sustentación empresarial ni de la cadena Globo” sostuvo Joao Pedro Stédile, máximo dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra.

El MST, el PT, la Central Unica de Trabajadores están entre las organizaciones convocantes a los actos de protesta de este domingo para exigir “Fuera Temer” y elecciones “Directas Ya”, esta última una consigna surgida en los años 80, al final de la dictadura que finalmente impuso comicios indirectos para garantizar una transición tutelada .

Si las movilizaciones son multitudinarias, en línea con la exitosa huelga general del mes pasado, es posible que el Congreso trate con más convicción un proyecto de enmienda constitucional por elecciones directas a ser celebradas probablemente este año.

No será fácil presionar a un Congreso que el año pasado consumó el circense impeachment contra Dilma Rousseff. Tampoco está garantizado que este domingo las manifestaciones ocurran sin incidentes dado que Temer y los comandantes de las fuerzas armadas acordaron una serie de medidas que puede amenazar el derecho de manifestación. En Brasilia, por ejemplo, el gobierno impedirá que las columnas se aproximen al Congreso y a la Presidencia donde hay efectivos del Ejército.                                                                                                          

El golpe comprado

Los arrepentidos empresarios Joesely y Wesley Batista confesaron ante la Procuraduría que en 2016 sobornaron a  “30 diputados para el impeachment” contra Dilma Rousseff, en uno de los tramos más importantes de sus delaciones premiadas, pese a lo cual no merecieron espacio destacado en los medios.

Lo dicho por los hermanos Batista  confirma las sospechas surgidas poco después de la caída de Dilma, iniciada en una sesión dirigida (comprada?) por Eduardo Cunha, que formaba  junto a Temer, el centro nervioso y político de la estrategia destituyente.

Rousseff fue derrocada el 12 de mayo del año pasado y cuatro días después este diario publicó una entrevista a Daniel Seidel, miembro del Servicio Justicia y Paz de la Iglesia brasileña, quien ya por entonces admitió la posibilidad de una coima generalizada. “Hay rumores que escuché (...) que dicen que llegó dinero a Brasilia, antes de que se votara el impeachment en aquella sesión orquestada por Cunha” comentó el dirigente católico.

El 13 de mayo Rousseff declaró a este diario que era pertinente abrir una “investigación” para averiguar si su deposición, comandada por Cunha y Temer, fue comprada.

El escándalo que tiene a Temer a pasos del abismo robustece las sospechas sobre ese eventual cohecho articulado por el otrora poderoso Eduardo Cunha condenado en Lava Jato. ¿Será la compra del golpe uno de los asuntos que Temer quiere que Cunha no confiese, y para eso ordenó que los empresarios compren su silencio?

ClariNet