VENEZUELA-CHILE8

La situación de Venezuela cada
día se parece más al Chile
de la era Allende.
POR NICOLÁS RAMÓN
CONTRERAS H.

Situación que describe magistralmente Gabriel García Márquez en su crónica de lujo, “Chile, el golpe y los gringos”: una alianza de multimillonarios, con la clase media previamente envenenada por la prensa – liderada por el pasquín terrorista El Mercurio de Agustín Edward – generadora de la crispación y el odio de clases necesario, para motivar la organización de grupos de combate civil, al mejor estilo del fascismo alentados a su vez desde los púlpitos,  por la conferencia episcopal chilena – un antro de pederastas y cómplices de violadores de derechos humanos con sotanas– que envenenó a estudiantes de las universidades privadas, para que fuera posible con el apoyo de sindicatos patronales, derribar al gobierno de la Unidad Popular.

Detrás de ello estaba la mano de la CIA y del gobierno de Nixon y Kissinger, éste último, autor intelectual de genocidios alrededor del planeta, bajo las órdenes del sionismo, al igual que Obama, premiado con un nobel de paz.

Hasta en los detalles superfluos, la historia se repite esta vez como una tragicomedia, donde los agresores bajo el manto de impunidad de las élites lacayas que acompañan cada asesinato o delito, con el consabido “yo no fui” o “el yo soy la víctima”, han logrado desarrollar hasta el día de hoy un plan pistola, garantizado por los instrumentos de guerra psicológica disfrazados de periodistas, desde EFE hasta CNN y desde El NAZIonal hasta el Washington Post, que cada día se pare más al Miami Herald, eterno cómplice de las masacres de las corporaciones que gobiernan desde Washington a Bruselas,  adictos a la formación de grupos terroristas, masacres y golpes de estado.

El plan pistola que adelantaron en Chile contra los generales y la alta oficialidad opuestos al golpe, que tuvo en el general Prat y el general Schneider y el papá de Michelle Bachelet, Alberto Arturo Miguel Bachelet Martínez, a las víctimas más visibles, hoy se realiza en Venezuela con el apoyo de paramilitares colombianos que entrenaron a los policías de parroquias opositores como las de Chacao, cuyos sicarios asesinaron recientemente al mayor general Félix Velásquez, que tienen una marca tan similar al plan pistola de Pablo Escobar, cuando lanzó su ofensiva contra la policía con apoyo de los militares del ejército que lo ayudaron a escapar de la Catedral- su resort privado en Envigado con nombre de cárcel- y le ayudaron a conformar las fuerzas paramilitares del Magdalena medio:

Estos policías paramilitarizados también como los sicarios de Pablo Escobar, roban el arma de sus víctimas, como prueba para cobrar sus crímenes. Yo me pregunto: ¿Será eso parte de la asesoría de Uribe a la oposición en seguridad democrática que en Colombia se expresó en más de 2000 mil asesinatos de Estado por negocio conocidos como falsos positivos? ¿A ese tipo de inacabables recursos criminales venidos directamente del USA departamento de estado que los anuncia como “apoyo a la democracia” reforzado con dinero del narcotráfico, no es a lo que se refería María Corina Machado, cando decía que Nicolás Maduro caería porque ellos ahora tenían una chequera más grande que la del régimen?

Así como en Chile, en Venezuela hay una conspiración de las grandes corporaciones del eje USA/OTAN, que invierten sus recursos humanos, tecnológicos y humanos, para adueñarse de las enormes riquezas en petróleo, oro, agua, coltán y otros minerales estratégicos que ya acarician, como se saborea en seco la banca española, con los resultados esperados con esta operación militar de cuarta generación, que se propone reprivatizar la banca, robarse las casas de la GMVV y capturar el sector de las comunicaciones, incluyendo a Telesur, VTV y la CanTV con todo y sus satélites, que serán entregaos en concesión por la más parásita y ladrona de las élites del mundo, la venezolana que jamás emprende de su bolsillo sino de la chequera del estado como el señor Lorenzo Mendoza, tapado en miles de millones de dólares y limosnero de los dólares del estado, los cuales exigen para producir alimentos a través de su profeta Vladimir Villegas. Por eso Antena 3 y El Mundo y otros pasquines, han convertido a Venezuela como Rajoy, en un asunto de seguridad nacional y agenda periodística de multipropósitos ya tratados en otros textos y por otros autores.

¿Será que el general Cliver Alcalá que le dice a la BBC Mundo que el referendo revocatorio va porque va este año por encima de la constitución  y las leyes, no irá a jugar el papel de Pinochet, ahora que han podado tantas cabezas de capitanes y generales leales a la constitución bolivariana? ¿Será por eso que su amo Henrique Capriles Radonsky habla de la posibilidad de un alzamiento armado en Venezuela?

Y sería lo más lógico, porque un cobarde de su naturaleza, que no es capaz ni de ir al frente de las guarimbas que organiza, no anduviera tan envalentonado sino fuera por la mano blanda de la dirigencia chavista, ni por la impunidad mediática y política del cartel de la Casa Blanca, cuando aún sigue disfrazado de hombre porque le cuesta afrontar su identidad sexual, pese a que hay colegas políticos suyos en el gusto erótico como el embajador gringo en España al que tiene que calarse Rajoy con toda su homofobia y con su maridito; al igual que Guido Wester Welle que anda con su collarito amoroso por donde va.

El problema de la dirigencia chavista es que de nada vale avisarle, de nada vale que se pille a un bobalicón colega en todo de Capriles, como Lorent Gómez Saleh diciendo como sí fuera un juego que su oficio es el terrorismo,  o que Juan Martorano hubiera avisado a tiempo que Procter & Gamble, Kimberly y Colgate Palmolive, ya venían preparando el desabastecimiento con Carlos Ocariz y los terroristas Capriles Radonsky y Leopoldo López, por esa manía heredada de Lula, de poner la mejilla miles de veces, razón por la cual se deja llevar contra las cuerdas por una gavilla de ineptos nuevamente. Imagínense ustedes – y será tema de mi próximo artículo- que a Gustavo Petro, le hubieran pillado a un jefe de seguridad implicado siquiera en una amenaza por tweeter contra Capriles o el procurador Ordoñez o una ponchada de llantas de un carro de un alto oficial.

Y digo esto porque hoy asesinan al sobrino de Earle Herrera, y nada pasa además de las medidas de agua tibia. Ramón Muchacho el alcalde de Chacao, sigue intocable y sin despeinarse. Le están aplicando al chavismo  un plan pistola y sí bien es cierto que hay que negociar, no dejo de preguntarme: ¿Será que el chavismo es capaz de negociar y seguir poniendo la mejilla con los más de 100 muertos que ya lleva entre sus filas por parte de los yo no fui, que se comparan con Gandhi y ahora se hacen llamar constitucionalistas? ¿Será capaz el señor Antonio Sánchez García o Lilian Tintori, o la promotora de la impunidad de su esposo Leopoldo López, pueden mostrar en su clase social o en su dirigencia uno sólo de sus líderes que hayan caído por una bala asesina ligada al chavismo?

Y hay más preguntas: ¿Será que la marcha de la sal opositora de que habla José Guerra, la hizo Gandhi con paramilitares como Reyes Beltrán? ¿Será que la Salida y el llamado a drenar arrechera se pueden seguir considerando pacíficos y de no violencia? ¿Será que nuestros medios de información pueden seguir llamando a esto un golpe blando? ¿Será que ese montón de muertos que ya suma el chavismo en su contra, se puede seguir llamando blando? ¿Acaso se puede seguir llamando golpe blando a los motorizados degollados por las guarimbas? Cuando un grupo atacado por unas élites,  compra y traga sin digerir el discurso mediático de guerra de su enemigo y lo emplea sin analizar, se jodió, porque termina hablando y jugando en los mismos términos comunicacionales e invisibiliza a sus muertos.

Resumen Latinoamericano