Deprecated: Non-static method Joomla\CMS\Application\SiteApplication::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/web2clar/public_html/nuevo/templates/jomi/styles/jomi/layouts/com_content/article/default.php on line 37

Deprecated: Non-static method Joomla\CMS\Application\CMSApplication::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/web2clar/public_html/nuevo/libraries/src/Application/SiteApplication.php on line 275

PLACERES

Lo que no te dice el siquiatra.

Muchas mujeres dicen que soy afortunada, que tengo un don. Quieren aprender la técnica, el secreto, y se integran de manera muy interesada cuando hemos conversado de sexo y multiorgasmo. El sexo es en sí un tema entretenido y una gran conversación a todo nivel. Sin embargo, lo que muchas mujeres y hombres, no saben, es que el mejor sexo depende mucho de elegir al mejor compañero y múltiples factores de liberación de tabúes.

Pero -parece que no existen las historias perfectas y siempre existe un pero-,  para mí todo eso cambió hace algunos años. Como toda relación a largo plazo, la mía cayó en crisis a los siete años de matrimonio, tal cual le sucede a muchas parejas. Fue en ese momento en que acudimos a una terapia de pareja y siquiatras respectivamente.

El sexo seguía siendo un salvavidas en nuestra relación, y luego de un par de meses de terapia con antidepresivos, salimos adelante. Yo, con una depresión mayor, la medicación consistió en sertralina. Todo comenzó a mejorar y el ánimo volvió. Se fue el stress. Santo remedio. Pero una constante sensación de insensibilidad invadió mi vida, veía películas de humor y no me reía, los dramas ya no me hacían llorar. Trabajaba como un autómata, no me cansaba, rendía excelente en mi profesión, mis relaciones laborales eran excelentes, al igual que con toda la familia. Una paz increíble inundaba mi vida, aunque esa “insensibilidad” respecto a mi entorno me resultaba inquietante, pero eso… no era lo peor.

Comencé a notar que los orgasmos habían desaparecido, y por más que intentaba interesarme o motivarme en ello, todo resultaba en vano. Ya el sexo dejó de ser lo de antes y el correspondiente impacto en la pareja, se superaba con comprensión, ternura y mucho amor, pero siempre con un dejo de frustración de por medio. Este fue mi primer periodo depresivo. Una vez de alta, luego de dos años, y al dejar de tomar medicamentos, todo volvió a la normalidad, incluido el sexo. Nunca asocié que los antidepresivos estaban provocando una anorgasmia, hasta que nuevamente tuve depresión y se repitió el efecto. Recién ahí me cayó la teja, como dicen las abuelas.

Los siquiatras y neurólogos te recetan antidepresivos con gran facilidad. Al fin y al cabo ellos buscan salvar tu vida, pero rara vez te indican este efecto secundario, efecto secundario que para nada es secundario en la vida de las personas. Y si bien el antidepresivo te puede salvar la vida, también produce insensibilidad en muchos ámbitos, incluido el sexual.

Hoy, en que ya he tenido varios diagnósticos de depresión a través de los años, me he resignado a vivir con esta tristeza constante y fluctuante, pero me rebelo, por mantener mi relación y goce sexual a flote, sin antidepresivos, y no ha sido para nada fácil.

Quien diga que el sexo no es importante, miente. Y lamentablemente no existe aún en la medicina moderna un antidepresivo sin este indeseable efecto. Lo conversé con mi siquiatra, y con otras personas que padecían depresión, y todas me relataron que su vida sexual era inexistente o muy fome por esta “insensibilidad” que causan los medicamentos.

Los hombres también sufren de manera similar con los antidepresivos, y se torna socialmente considerable el tema al ver las estadísticas de consumo de estos químicos en Chile, a causa de stress o depresión. El estilo de vida, la falta de actividad física y ocio, las largas jornadas de trabajo, nos empujan al abismo de la depresión y al consumo desmedido de dichos medicamentos.

Según la Encuesta Nacional de Salud del año 2010, la presencia de síntomas depresivos en la población es de 17,2 % y las mujeres presentan una prevalencia de un 25,7%, superando a los hombres. Los reportes de diagnóstico médico por depresión en la edad adulta alguna vez en la vida son de 21,7% en la población.

Es alarmante el aumento de consumo de antidepresivos y más aun si consideramos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estimado que para el año 2020 la depresión ocupará el segundo lugar en la carga global de enfermedades del mundo, siendo ya actualmente una de las principales causas de enfermedad en las mujeres.

Hoy las mujeres alzamos la voz frente a muchos derechos, pero rara vez nos pronunciamos contra esta “seudo-castración química”. Confieso que a mi también me ha costado hablar públicamente de este tema tan íntimo, pero siento que es importante quitarnos la mordaza y conversarlo abiertamente.

ClariNet