PLCERES

Las razones que generan
la incapacidad de llegar al
orgasmo en mujeres y hombres.

Una de las principales razones y causas de quienes padecen la anorgasmia adquirida, son los antidepresivos, que afectan a un 73 por ciento del total de mujeres y hombres a los que les recetan este tipo de medicamentos.

La anorgasmia es un término clínico para referirse a la incapacidad de llegar al orgasmo, una experiencia que sufren mujeres y hombres a nivel mundial.

Según informa Tonic, donde citan los artículos publicados en ScienceDirect, la anorgasmia la experimentan entre el 16 y el 25 por ciento de las mujeres adultas y del 1 al 4 por ciento de los hombres adultos en algún momento de sus vidas.

Las personas pueden tener dificultades para alcanzar el clímax de varias maneras. Hay casos en los que nunca llegaron a tener un orgasmo. Otros pueden vivir las dificultades después de haber tenido orgasmos por años, una realidad categorizada como anorgasmia adquirida. Esta incapacidad puede afectar a una persona independiente de cómo se estimula sexualmente. O también puede acotarse a situaciones sexuales más específicas, como por ejemplo, que sólo pueden llegar al orgasmo cuando se masturban solos.

Las razones

Una de las principales razones y causas de quienes padecen la anorgasmia adquirida, son los antidepresivos, que afectan a un 73 por ciento del total de mujeres y hombres a los que les recetan este tipo de medicamentos.

Pero también hay factores que van más allá, por ejemplo los psicosociales, incluidos los antecedentes culturales y religiosos que promueven emociones de culpa o negativas con respecto al sexo. También la ansiedad, la depresión, una imagen corporal negativa y experiencias de abuso o trauma sexual, se asocian con la anorgasmia.

Cyndi Darnell, terapeuta en relaciones y sexualidad con sede en Nueva York, explica que las personas con ciertas discapacidades tienen más probabilidades de experimentar anorgasmia, especialmente las que tienen lesiones en la médula espinal, mujeres que han sufrido mutilaciones genitales y algunos hombres que han sido circuncidados.

“Más allá de eso, la presión para llegar al orgasmo puede ser parte del problema”, agrega Darnell, planteando situaciones en los que una pareja puede manifestar la necesidad de que se venga la otra persona, o donde alguien podría preocuparse de que le esté tomando demasiado tiempo y su pareja se aburra o se canse físicamente. “Las mujeres tienen cantidades desproporcionadas significativas de vergüenza corporal”, continúa Darnell, y plantea que frecuentemente se espera que las mujeres heterosexuales le brinden placer al hombre en lugar de a sí mismas. Y las expectativas de masculinidad también pueden significar una presión que puede afectar a los hombres de todas las orientaciones sexuales.

Masturbación excesiva

La masturbación excesiva, tanto en hombres como en mujeres, también puede afectar la capacidad de alcanzar el orgasmo. Lawrence Jenkins, profesor en el Departamento de Urología de la Universidad Estatal de Ohio explica que “la hiperestimulación causada por la masturbación hace que el pene sea menos sensible a las relaciones sexuales”.

Por su parte, Darnell abre el tema a todos los géneros: “Si conocen su propia velocidad, su propia presión, están acostumbrados a una estimulación, a un movimiento o a una posición en particular, puede convertirse en un hábito arraigado”. Entonces, agrega que las mujeres podrían, por ejemplo, acostumbrarse al clímax mediante un vibrador o a masturbarse acostadas sobre su estómago, generando dificultad de conseguir un orgasmo al momento de tener sexo en pareja.

Soluciones sin recurrir a un terapeuta

Para Darnell hay varias formas por probar antes de ir a un terapeuta sexual. Respecto a las personas que se masturban habitualmente con un vibrador o video porno, la especialista recomienda bajar la frecuencia o tomar un descanso de esas prácticas hasta que haya una diferencia patente en las sensaciones eróticas. “Los juguetes se convierten en aliados realmente útiles para todos durante el sexo”, agrega, explicando cómo los juguetes sexuales pueden aliviar el esfuerzo físico de la boca, las manos y los cuerpos, brindando sensaciones novedosas. “También es cuestión de asegurarte que estés conectando con tu pareja, de que le estés dando retroalimentación de lo que te gusta que te haga, y de reconocer que la presión es probablemente el enemigo número uno de los orgasmos”.

Darnell también enfatiza que es muy importante tener paciencia: “Es bueno detenerse, reflexionar, disminuir la velocidad y no entrar en pánico si el orgasmo no está presente en tu vida sexual por ahora”, dice. “Ya llegará. Creo que absolutamente todo el mundo es capaz de llegar al orgasmo a menos que exista alguna razón clínica seria por la que no puedan hacerlo”, continúa.

De hecho, menciona que existen casos sorprendentes de personas con condiciones médicas complejas: “Sé de un caso de alguien que está paralizado desde el pecho hacia abajo que experimenta sensaciones orgásmicas en la parte posterior de la oreja”.

Finalmente, la terapeuta enfatiza que existen miles de formas para alcanzar el orgasmo y el placer sexual, que van más allá de los estereotipos o definiciones que la sociedad impone como sexo “real”. “Hay muy pocas personas para las que [anorgasmia] es en realidad un verdadero diagnóstico, porque hay demasiadas variables que constituyen lo que es un orgasmo”. También es fundamental recordar que la experiencia sexual humana es increíblemente variada: los orgasmos son sólo una forma de placer sexual, el sexo puede permitir igual satisfacción sin ellos.

ClariNet