PLACERES

Esta expresión anglosajona
que significa “sexo de rebote”
se ha convertido en más
popular que nunca hoy en día.

La misma define el sexo compulsivo,  que busca una persona luego de una ruptura. Hoy se sabe que más que vengarse de una pareja que nos ha abandonado o de convertirse vuelto a la soltería en alguien promiscuo que busca “recuperar el tiempo perdido”. El sex rebound es la búsqueda de recuperar la autoestima dañada por una ruptura complicada.

Cuando te separas de una pareja, luego de una temporada de vida en común, suficiente para haberla convertido en una imagen importante de tus recuerdos, la ruptura por falta de amor, por conflictos de pareja normales en toda relación, por infidelidad o lo que sea que provoca un rompimiento lleno de reproches, causa una sensación de inseguridad que se convierte en un ansia de confirmarse como persona.

La falta de autoestima es lo que motiva a ir en busca de aquello que pueda darnos la seguridad de que aún podemos interesar a alguien y que somos atractivos.

Pero la separación que ha dado lugar a la soledad, también nos lleva a buscar la manera de no tener tiempo suficiente para retomar recuerdos y sufrir por la separación.

El sexo suele ser una de las actividades humanas más placenteras, y luego de una relación rota se convierte en una sucesión de actos sexuales con los que se pretende retomar la felicidad que se tuvo.

Esto podría considerarse bueno para algunos, pero es el camino más rápido a tomar relaciones de riesgo, teniendo sexo con desconocidos, exponiéndonos a encuentros sexuales que puedan ponernos en peligro de contraer ETS, perdiendo la autoestima que buscamos recuperar en una constante de relaciones físicas satisfactorias pero vacías.

Y sobre todo, impide que en lugar de superar la ruptura y seguir adelante, nos veamos ante la posibilidad de no poder establecer nuevas relaciones estables y duraderas en el futuro.

ClariNet