POSICIONES-SEXUALES

Cuando la gente se refiere a
“posiciones sexuales”, puede
referirse a ese cambio de postura
física en relación con la pareja,
que se desarrolla durante una
relación sexual, sin embargo
existen todavía muchos
elementos que condicionan
las posiciones:

Por Eleonora Delgado

Las creencias:

Muchas personas creen que por variar las posiciones durante el acto sexual, se pierde la emocionalidad y hay concentración exclusivamente en el aspecto físico, como si se perdiera parte del afecto o como si se dejara de hacer el amor y se volviera solo sexo.

Esto se refiere aquellas parejas que tienen conexión afectiva, obviamente.

Sin embargo, lo importante a destacar es que, independientemente del caso, la variación de las posiciones implica un proceso de comunicación y acoplamiento en busca del placer propio y de la pareja sexual.

El experimentar nuevas posiciones, implica no solo una fase de meseta más larga, una manera de entrar en intimidad y confianza, sino la demostración de la disposición a brindar satisfacción al otro, tratando de encontrar la forma de brindarle más placer.

Esto es algo que nunca se debe dejar de buscar a través del tiempo y ayuda mucho a mantener el interés sexual de la pareja. Hay varios factores que se deben considerar a la hora de establecer el repertorio de posiciones...


La anatomía:

Cada quien debe conocer su cuerpo y entender cuales posiciones pueden favorecerle, según sea su anatomía. Por ejemplo, si el pene es más pequeño, deberán buscarse posiciones en las que la penetración del pene sea mayor y en las que no se salga fácilmente con el movimiento, como el misionero con piernas abrazadas al cuello del hombre, por ejemplo.

Si el clítoris tiene un capuchón más grueso, deberán buscarse posiciones en las que se tenga fácil acceso a la estimulación por parte de cualquiera de los dos, o que el hueso pélvico pueda hacer mayor presión sobre él, como el misionero con piernas extendidas a os lados, por ejemplo.

SI él tiene barriguita, debe buscar posiciones en las que esta no sea un obstáculo para el roce del clítoris o que requiera un mayor esfuerzo  para la penetración, como “en cuatro” por ejemplo, y así sucesivamente.

Lo importante es que cada quien se conozca, tome consciencia de sus limitaciones y no deje que estas se conviertan en una barrera o en un factor desestimulante. Por el contrario, debe considerar que el buen manejo de su anatomía, puede convertirse en una tremenda ventaja, si escoge las posiciones adecuadas.

Las capacidades físicas:

La capacidad física, la resistencia, la flexibilidad, son factores determinantes que pueden ayudar o desestimular en un momento determinado durante la relación sexual.

Por ejemplo, si eres de rodillas débiles, no escojas posiciones en las que tengas que arrodillarte o flexionar demasiado, como las cuclillas, por ejemplo.

Si tu capacidad en los brazos, no es muy fuerte, no elijas posiciones como las el misionero, en la que deberás en algún momento soportar tu peso entero en los brazos, para no caer y soportar todo el peso sobre tu pareja, ya que esto ocasiona a veces sofoco y puede desestimular la excitación.

Varía de posiciones y desarrolla tus lados débiles si te gusta una posición de la cual no puedes salir actualmente muy airoso. Si no estás dispuesto a ello, pues entonces revisa tus limitaciones y busca nuevas alternativas. Siempre hay…


LAS TRANSICIONES:

Las transiciones son muy importantes, porque es en este período de segundos en los que pueden suceder muchas cosas como perdidas de la erección, bajas en la excitación de la mujer, cansancio físico, creación de ansiedad y hasta pérdida de condones, cuando debería ser un breve período de acoplamiento, reconexión, comunicación, erotización y prolongación de la excitación, retardo de la eyaculación y orgasmos más intensos… entonces, las transiciones bien manejadas, pueden favorecer tremendamente la relación sexual, pero si no son manejadas con fluidez y sutileza, pueden estancar el acto sexual en un momento.

Entonces piensa un poco con anticipación, cual podría ser la siguiente posición o los movimientos que puedes hacer para que el “reacople” sea lo más natural posible. Es una excelente excusa para comunicarse y “planificar” juntos, la nueva movida. Pensar y ensayar, de nuevo, irá dando la pauta para ello…


LA DISPOSICIÓN:

Si no estás dispuest@ a variar, piensa en lo que sientes cuando te dan arroz con carne todos os días. Aunque esté muy buena, en algún momento te cansa.

El sexo es como la gastronomía… hay mil maneras de aderezar, mezclar, cocinar y emplatar, de forma que resulte mucho más satisfactorio. Por tanto, tu pareja, aunque te ame con locura, puede llegar a sentir la rutina en algún momento y eso lo puedes cambiar con disposición a probar nuevas cosas.

El cambio de posiciones es divertido, permite explorar nuevas vías de satisfacción, nuevas formas de excitación y además son una buena vía para retardar la eyaculación. Después de una sesión con varios cambios de posición, el orgasmo seguro será más intenso y duradero.

EL CONOCIMIENTO:

Para variar hay que saber, conocer, y experimentar. Y la mejor manera de conocer es investigando, viendo y ensayando, de forma que realmente entiendas que te favorece, que no, que te excita, que excita a tu pareja, y a manejar las transiciones de una posición a  otra, sin que sea por cansancio o frustración.

El conocimiento se puede obtener leyendo, pero también imaginando… como sería si…????

Entonces, conoce tu cuerpo, tus limitaciones, tus sensaciones y las posibilidades que hay con respecto a las posiciones, para que puedas convertir tus relaciones sexuales, más allá de sesiones de gimnasia, en verdaderas sesiones de vinculación, entrega, compenetración, y orgasmos…

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