MUNDO-PETROLIIGIDOS

Un descubrimiento petroglifos de
cuatro mil años de antiguedad fue
realizado por arqueólogos rusos
en una remota zona de la región
de Transbaikalia, al este de Siberia.
Por Verónica Magdalena
Gutiérrez

Ha sido un grupo de arqueólogos de la Universidad estatal de Novosibirsk, en Rusia, liderado por Serguéi Alkin, el que ha descubierto restos de la cultura de los antiguos pobladores de la taiga (vegetación propia de las zonas de clima continental frío, compuesta por grandes bosques de coníferas y arbustos. La taiga es propia del norte de Rusia, Siberia, Escandinavia y Canadá) siberiana muy bien conservados.

La antigüedad de los petroglifos (grabados en piedra) oscila alrededor de los cuatro mil años y han sido encontrados en la cuenca del río Shilka, en la desembocadura del río Largui, en la región de Zabaikalie y todo gracias a la población local.

La existencia de este arte rupestre de la Edad de Bronce se había convertido en una especie de leyenda para los expertos hasta el 2013, año en que una expedición consiguió dar con los dibujos de los que tanto había oído hablar.

El grupo de arqueólogos ha estudiado más de veinte elementos pintados de ocre y rojo; entre ellos se distinguen figuras humanas, un toro, un árbol y algo que podrían ser pájaros, puntos y líneas. De acuerdo a Alkin, no es sencillo interpretar este hallazgo porque las imágenes antropomórficas podrían representar tanto cazadores como espíritus.

Alkin explica: “Los petroglifos no son solo un ejemplo de pintura rupestre. Están vinculados con ritos. Debajo de los petroglifos suele haber altares de sacrificio, se encuentran diferentes herramientas, puntas de flechas”. No obstante, el científico señala que hasta el momento los arqueólogos no han encontrado nada parecido cerca de la roca con imágenes.

Ahora, los investigadores quieren buscar más ejemplos de arte prehistórico en esta zona de Transbaikalia, lugar donde ya se encontraron otros restos arqueológicos. Alkin espera descubrir pronto si hay alguna relación entre los petroglifos que han encontrado y los fragmentos de cerámica de un antiguo campamento de cazadores y pescadores en la desembocadura del río Largui que se remonta a la Edad de Bronce.

ClariNet