MUNDO-MARTE

El Observatorio Estratosférico
para la Astronomía Infrarroja
(SOFIA, por sus siglas en inglés)
de la NASA ha descubierto
átomos de oxígeno (O2) en la
atmósfera de Marte.
Por Verónica Magdalena
Gutiérrez

Esto ocurre por vez primera desde las misiones Mariner y Viking, mismas que tuvieron lugar en los años de 1970, es decir, hace ya cuarenta años.

El oxígeno se encuentra en la mesosfera del planeta rojo y los científicos norteamericanos consideran que tiene un impacto significativo debido a que afecta al proceso de escape de otros gases.

La científica Pamela Marcum, explica que “el oxígeno atómico de la atmósfera de Marte es muy difícil de medir”. Antes era bastante más complicado distinguir estas partículas, debido a la humedad del cielo de la Tierra. La NASA y el Centro Aeroespacial de Alemania, con la intención de resolver este problema, han modificado un avión Boeing 747SP para que transporte un telescopio de 2,54 metros, que efectúa observaciones infrarrojas a alturas entre 11.000 y 13.700 metros.

Como puede suponerse, el descubrimiento es muy importante para la NASA, ya que no debemos olvidar que uno de sus objetivos a futuro es enviar seres humanos al planeta rojo a partir del año 2030. Vamos, que la fecha está a la vuelta de la esquina.

En este sentido, a finales del pasado año, la NASA reveló con lujo de detalles su ambicioso plan para enviar astronautas a Marte.

El plan consta de tres etapas durante las cuales los científicos de la agencia espacial estudiarán el comportamiento humano en la Estación Espacial Internacional (EEI), en el espacio cerca de la Luna y, por último, en las cercanías del planeta rojo.

De hecho, el director de la agencia espacial afirmó que "la NASA está más cerca que nunca de enviar astronautas a Marte" al presentar el plan detallado de la primera visita humana al planeta rojo prevista para la década de 2030.

La decisión de la NASA de revelar los detalles de su plan ha sido el poder discutir sobre él "con los miembros del Congreso", así como con sus "socios comerciales", como SpaceX, y también con sus "socios internacionales", explicó el director.

El plan está dividido en tres etapas claves que la NASA prefiere denominar "umbrales". La primera etapa es la investigación a bordo de la EEI. La segunda etapa es la investigación en materia de manejo de los objetos en el espacio cercanos a la Luna, y, en la tercera etapa se contempla el estudio de la posible construcción de infraestructura en Marte.

En la EEI, la NASA ya "está probando tecnologías y estudiando la salud de los seres humanos y su comportamiento", con la finalidad de poder enviarlos a misiones duraderas al espacio profundo. A este "umbral", la NASA lo denomina Earth Reliant (Tierra Dependiente).

En el marco del segundo "umbral", denominado Proving Ground (Campo de Pruebas), la NASA enviará misiones con humanos al espacio profundo, empero a solo días de distancia de nuestro planeta. Un ejemplo, hacia la Luna.

Por último, el tercer "umbral" Earth Independent (Tierra Independiente), prevé aplicar los conocimientos recibidos para enviar a los humanos al espacio alrededor de Marte o, incluso, a la superficie del planeta. El objetivo final es comprobar si en Marte es posible vivir.

La NASA afirma que "para vivir y trabajar en el espacio es necesario asumir riesgos, y el viaje a Marte los vale".

La tarea principal de la agencia es hacer aterrizar en Marte un dispositivo que pese más de 10 toneladas, es decir, más de 10 veces que el actual dispositivo más pesado en Marte, el Curiosity.

Pero esto no es todo, la NASA debe además buscar la manera de equipar, enviar y hacer regresar a la Tierra misiones de hasta 1.100 días de duración, expediciones que podrían durar en ese planeta decenas de años.

ClariNet