CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el Profesor Jean de Fremisse
Estimado profeta del amor:
Soy la mujer de un honorable
diputado, no daré su nombre
porque lo quiero y
solidarizo con él.

Lo quieren dejar fuera del Parlamento, aduciendo que alguna vez le pegó a su ex, que, yo creo, bien que se lo merecía.

A mi también me ha golpeado un par de veces, pero luego me pide perdón, dice que nunca más y me regala un par de noches de amor telúricas que me hacen olvidar mis chichones.

Si lo dejan sin su pega de diputado, vamos a pasar hambre. No tenemos ahorros y él no sabe nada de nada de cómo ganarse el pan.

Hemos sido botarates y no hemos ahorrado nada de su dieta.  Es más, todos los pedidos a empresas para que financiaran sus campañas y nuestra vida han fracasado.

Creo que la moralina de la Goic es una caza de brujos y me rebelo a la posibilidad de tener que bancarme un marido cesante y pobre.

¿Qué debo hacer? ¿A quién puedo apelar?

CHILINDRINA ANGUSTIADA

ME DAN GANAS DE NO RESPONDERLE NADA

¿Por qué no se va un ratito  la M?

Usted viene a ser la representante más preclara y absurda de la mujer golpeada e incapaz de denunciar, de irse, de arrancar del maltrato, por miedo, por calentura, por comodidad.

Es una vergüenza nacional y no merece ningún consejo.

El único que puedo darle sería arar en el mar: Atine mientras pueda que de golpe en golpe, cualquier día de estos va aumentar el número de femicidios, que ya es muy alto.

JEAN EL INDIGNADO

ClariNet