CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el Profesor Jean de Fremisse
ESTIMADO COMPONEDOR
DE ENTUERTOS
Soy un taxista honrado,
de los pocos que van quedando
y por serlo, hoy tengo una pelea
fenomenal con la
Domitila, mi esposa.

Resulta que hace unos días transporté a un coronel de pacos en mi taxi y cuando se bajó, descubrí que se le había caído la billetera, con mucha pasta adentro.

Me sorprendí al comienzo, pensando en como un verdolaga podía andar con semejante suma en efectivo, pero con los tiempos que corren, me dije, ya nada ex muy extraño.

Pensé largo rato, mi Pepe Grillo me gritaba al oído qe tenía que seguir siendo honrado, por más que el billete era cototudo.

Así fui a la  Comisaría y devolví la billetera, al cabo que estaba de guardia.

Al día siguiente me enteré por la prensa que el tal cabo se había robado el billetón y que al final yo quedaba como chaleco de mono.

Se lo conté a la Domi y me subió y bajó a garabatos.  Me dijo que era n idiota absoluto, que ese billetón nos habría servido para cambiar la lavadora el califont y la cocina que ya están a la miseria. Que era un inútil, idiota, y que mi pega de honrado taxista era una mierda.

¿Qué hago profe? Mi mujer no me habla desde entonces.

HONRADO TONTASO

ESTIMABLE BICHO RARO

Por esta vez, y solo por esta, le encuentro toda la razón a su enconada Domitila.

Dado lo que hoy son los verdolagas, creo que se pasó de gil por no ponerle un epíteto más chilensis.

Le recomiendo que pinte su taxi color crema, y se pase al UBER, que ahí si que trabajará menos y ganará más y podrá pagar en cuotas de La Polar, llegar y llevar los artefactos que necesita.

Perdone las menciones comerciales pero de algo hay que vivir y en este periodicucho o pagan ni uno.

JEAN EL PRACTICO

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