CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Estimado señor:
Usted, como buen exponente
de aquel refrán que dice que
más sabe el diablo por antiguo
que por demonio, tiene que
sacarme de este
bache sentimental.

Resulta que el Arreglo Cachirulos, mi prometido, me había prometido que apenas le saliera una casa, nos íbamos a vivir juntos.

La semana pasada me dijo que se había juntado con un conecte en la municipalidad de Santiago y que todo estaba listo. Le pregunté que dónde estaba la propiedad y me respondió que en Huérfanos con Mc Iver. Ay qué bonito, le respondí, debe ser un departamentito maravilloso… ¿Pero, no será muy caro?      

Para nada, replicó, es que el alcalde don Felipillo Alessandri quiere llenar de vagabundos la capital, como en París están esos que llaman clochards, siempre y cuando votemos por el Piraña. Así que todas las noches nos vamos a poder instalar con una cama en esa esquina… !A pleno aire libre! Claro, en las mañanas tenemos que sacarla temprano.

Me dio un patatus surtido. Le dije que iba a pensarlo y no lo he vuelto a ver, esperando su consejo.

Isolina del Viento   

 

Mi desdichada niña:

El Arre, como buen momio aceitado, es fresco, patudo y avivado.

Dele de inmediato una potente PLR y búsquese otro, sin conectes con el Felipillo, pero que al menos  le ponga una casa de verdad, modestita pero casa.

Jean, el inmobiliario

DE LA FILOSOFÍA TANGUERA

 

FLOJERA DE MINISTRA

Y  BESTIA INMOBILIARIA

ACABAN  A POBRE VIÑA

Por el hijo de Jean de Fremisse

Como nos cantaría el tango, la estupidez humana, aunada a sus taras surtidas, no tienen límite.

La incalificable flojera de la ministra de Educación Adriana Delpiano y de sus asesores inmediatos casi dejan que el monstruo inmobiliario destruyera otro trozo del patrimonio viñamarino, A última hora se sacaron la manda otro calificación patrimonial, debido al escándalo que se formó, y pasó la tormenta.

La señora Delpiano no tuvo diez minutos para firmar el decreto que hacía de la histórica Casa de Italia de la ciudad jardín – mejor dicho de lo poco y nada que la alcaldesa Virginia Ballenato, ha dejado de esta – un monumento nacional y la dejó a merced de la bestia inmobiliaria que nada respeta y todo transforma en conventillos en altura, feos, improvisados y mal diseñados, que no tardan mucho en convertirse en ruinas en decadencia con todo lo que eso conlleva para sus endeudados moradores.

Los frescos y presuntamente coimeros funcionarios de la Dirección de Obras Municipales (DOM) de Viña, alegando con cara de compungidos de que debido falta la dichosa firma, autorizaron la demolición del inmueble que data de 1918 para que en ese espacio se construyan dos nuevos edificios.

La decisión se debió a que la Inmobiliaria Casa de Italia S.A., propietaria del lugar, logró la aprobación por parte de la DOM para que dejara de hacerle asco a un proyecto que contemplaba dos torres de 22 pisos con 110 departamentos y lleva dinero fresco a sus profundos bolsillos.

Según explicó al periodismo porteño el profesor Emilio Toro Canessa, "la Casa de Italia es un referente cultural y su valor no es solo arquitectónico, sino también social. Era un lugar de encuentro de la comunidad italiana con el resto de la región, y todo eso se tira a la basura" por unos pesos más.

Haciéndose el loco, el gerente de la Corporación Municipal de Viña del Mar, Jorge Salomé, se encoge de hombros y se justifica: "La Casa de Italia es de una colectividad, y como tal, recibió, permisos y apoyos para que pagaran menores derechos. Al convertirse la institución social en inmobiliaria, pasa a ser objeto de especulación financiera". Si es así ¿por qué no movió un dedo para impedir este asesinato urbanístico?

A su vez el patudo presidente del directorio de la Inmobiliaria Casa de Italia S.A., Renzo Arata Canessa, sostuvo que "yo soy uno de los fundadores de la Casa de Italia, y desde sus inicios, su propiedad fue de una inmobiliaria constituida como sociedad anónima. Sin fines de lucro. Por años se entregó el inmueble a una corporación privada para que lo administrara y pagara las contribuciones", lo cual concluyó en el 2008.

Según el ministerio de Educación informó que no se pudo firmar el decreto que lo declaraba como Monumento Nacional, debido a que estaba pendiente un recurso jerárquico interpuesto por los dueños contra esa medida, así como un recurso de protección en la Corte de Apelaciones de Santiago. Por favor, que racionamiento más tonto y mentiroso.

Lo único que queda esperar ahora, tras el susto, es que la comunidad  se movilice y pare  para siempre este atentado en contra de la calle Álvarez, que de un hermoso lugar se ha transformado en un inhóspito receptáculo de torres de departamentos que compiten en fealdad.

ClariNet