CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Oiga maestro:
Perdone si le escribo en forma
incoherente, pero una tal Viera
Parada-acostada, creo que así se
llama, me dejó marcando ocupado.

Sucede que esta niña pertenece a un grupo llamado Frentazo Ancho, que se supone era izquierdoso, integrado por perdularios que se aburrieron con la derecha y las inconsecuencias de la Nueva Mayoría , el duopolio lo denuncia y en parte tienen razón, pero a ella solo le preocupa ganarle en las elecciones a la ñurda, ¿rarito, no?

Mi novio, el Inmenso Ñurdo, incluso se consiguió una pega con uno de estos anchos, un sociólogo pelucón, y cuando le pagaron el primer cheque, sucede que lo firmaba un tal Coloma. A mí me olió a UDI, fíjese. Lo malo es que el cheque y la pega, los necesitamos para vivir arrejuntados. ¿Qué hacemos?

Olga Ladiferente

Querida niña:

Pídale a los anchos que conozca que aclaren las cosas, que digan si sus opuestos están en la izquierda o en la derecha.

Si lo único que les interesa es darle entrevistas al Mercucho y hablar mal de la gente progre de verdad, por pesaditos que sean, la cosa está recontra mal, pero en fin, que se sepa que es lo que son realmente, que se definan de una vez.

Jean, el monocolor

De la Filosofía Tanguera

 

CUANDO LOS RICOS ROBAN, NO

SE MIDEN EN SU FEA AMBICIÓN

 

Por el hijo de Jean de Fremisse

El tango lo ha dicho desde siempre: Cuando un millonario pierde los frenos morales, roba como malo de la cabeza.

Ahora lo estamos comprobando con el llamado Caso Penta, en el que tras dos años de investigación judicial, el Ministerio Público presentó su acusación en contra de todos los implicados en el caso, más de 30. Como para que Joaquín Lavín pida que se les aplique algún tipo de sanción moral que sea, aunque como se trata de sus parientes, a lo mejor se hace el loco.

Lo más escabroso de este vergonzante proceso es que son los propios dueños de este grupo, que llegó a tener un banco, los que encabezan la lista de los más frescos, avaros y codiciosos en el uso de dineros evadidos al Fisco para financiar a su partido, la facha y ladrona UDI.

Según la propia prensa monopólica, los creadores de Penta son quienes arriesgan penas de cárcel efectivas y multas de hasta un 300% de lo que se le robó al Estado en forma tan cínica y casi pública.

Carlos Eugenio Lavín, el pentoso principal, podría ser condenado a 10 años en prisión (el tango lo ve difícil, muy difícil) y una millonaria multa por un delito tributario reiterado y soborno abierto. El segundo a cargo de este siniestro buque, Carlos Alberto Délano tendría, si realmente la justicia existe en este país, penas similares.

Pablo Wagner, ex subsecretario de Minería del honesto Piraña, ahora flamante candidato, igual pascual. Sus delitos son evasión tributaria constante, cohecho y lavado de dinero. No se ha informado aún si ocupará un cargo en el comando electoral del candidato de la UDI.

María Chadwick, la esposa del Carloncho Lavín, podría ir por cuatro años a la capacha y debería pagar una sanción pecuniaria por sus delitos tributarios al igual que Verónica Méndez, la mujer de Délano.

Después vienen los ratones, encabezados por Carolina de la Cerda , cuñada de  Wagner, a quien le caería la misma teja que a las anteriores.

Posteriormente vienen tipos como Manuel Tocornal, ex gerente de Penta, a quien seguramente sus vinosos apellidos le librarán de irse en cana, seguramente con la barreta de “buena conducta anterior”. En todo caso, le pueden caer cinco años y un día y multa por delito tributario reiterado. Marcos Castro, otro ex gerente de Penta, arriesga de ocho años y un día tras las rejas por fraude fiscal, entregar coimas y lavado de dinero.

La lista sigue hasta llegar a 36. En cualquier caso, los Carlonchos Lavín y Délano y sus esposas, ya han acreditado un atenuante: Actuar con celo para reparar el daño causado.

Como diría el tango, los rotos van a la cárcel, los caballeros a comer en un buen restaurante para pasar el mal rato de la reprimenda del juez.

ClariNet