CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Estimado señor:
Usted, como buen exponente
de aquel refrán que dice que
más sabe el diablo por antiguo
que por demonio, tiene que
sacarme de este
bache sentimental.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Indomable emprendedor
de los sentimientos:
Nunca lo había pensado, pero me
está tentando la idea del divorcio.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Oiga caballero aconsejador:
Resulta que estoy pensando
seriamente en emigrar a Lima
a trabajar en alguna casa de
ricachones, ya que casi todas
las nanas peruanas se
vinieron a Chile.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Por la flauta, profe:
Le escribo entre sismo y remezón
y no logro que las canillitas se me
sosieguen.
El julepe es cosa viva, maestro.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Por la chuata maestro:
Jamás me imaginé que el sueño
de casi todos los hombres, claro
los del lado de acá de la vereda,
de tener dos señoras bajo el mismo
techo, la gloria eterna según los
sibaritas, se me transformaría
en un drama.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Estimado consejero:
A mí siempre me han pasado
cosas raras, pero estimo que
esta ya se pasó de la raya.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Oiga maestro:
Perdone si le escribo en forma
incoherente, pero una tal Viera
Parada-acostada, creo que así se
llama, me dejó marcando ocupado.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Sacrificado caballero:
Soy un varón maduro, con mis
décadas a cuestas, que ni en mis
pesadillas soñé siquiera que
quedaría solo y abandonado.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el Profesor Jean de Fremisse
Reconstructor de músculo a
cardíacos averiados:
Ocurre que por tentado de la risa,
me metí en tremendo tete y ahora
creo que me puede llegar al pigüelo.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Exijo su ayuda, señor:
Resulta que me fui a inscribir en la
Escuela de Grumetes de la Quiriquina
y me rechazaron con el pretexto de
que no sé nadar.
¿Y eso, a quién le importa?
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Carpintero de corazones apolillados:
Se supone que por estos días, nos
íbamos de luna de miel con la Cucufata,
profesor, pero sucede que el hombre y
la mujer proponen y las llamas, disponen.
Nos habían conseguido una casita en el
campo, un primor, la rodeaban unos
eucaliptus preciosos y ¡se quemó!
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Distinguido consultante
de almas en pena:
Fíjese que se me chingó el arrejunte
que tenía programado con el Juan
Escarlata de la Guata, quien estaba
feliz porque le prometieron una pega
de aseador benemérito y alterno de la
tribuna presidencial del Parque
O’Higgins, para cada 18, si el
Pirañita resulta presidente.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Maestro, sáqueme de la duda:
Creí que iba a terminar este año de
lo mejor y parece que no. Resulta
que con el Catrileo Mendocita
estamos de novios hace mucho
tiempo, pero como pasa cesante,
hasta ahora nunca hemos tenido ni
para arrendar una pieza modesta.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Debilucho renacuajo:
Después de ver todo lo que está
pasando en el mundo, decidí cambiar.
Hasta ahora había sido un buen
muchacho, trabajador y bien portado,
pero ahora no le creo nada a nadie.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Descachalandrado de los consejos:
Acabo de pegarle tremenda patada
al Guata de Tirabuzón,
hasta ahora mi marido.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Buen hombre:
Tengo un real interés por conocer su
opinión ante el curso que ha tomado
mi vida.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
 
Por el profesor Jean de Fremisse
Distinguido examinador
de corazones rotos:
Quiero acudir a beber en su profundo
foso de la sabiduría, dada la
circunstancia que me encuentro al
borde del casamiento con el Juanito
de la Patada y el Combo,
pero me lo tienen preso.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Amistoso señor:
Me llamo Anásfera y soy una novia
frustrada. Mi novio, el Uñas Largas,
va de candidato a alcalde por nuestra
pequeña comuna, La Dehesa Rascateli
y todo indicaba que saldría estafado.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Astuto consultativo:
Estoy anonadado. Mi matrimonio con
la Uva Fermentada está a punto de
irse a las mismísimas pailas.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Distinguido aconsejador:
Es posible que no me crea, pero
da la casualidad que la política
me solucionó mis problemas.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse:
Mi viejo, mi querido viejo:
Realmente no tengo suerte.
Voy que vuelo para los 50 otoños
y en este medio siglo aún no
agarro marido y, claro, soy fea,
pero tampoco tanto.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Distinguido profeta de
los corazones rotos:
No sé si reír, si ponerme a llorar o
si es mejor ponerme a dormir.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Caballero andante del
análisis amoroso:
Resulta que tuve la mala suerte de
enamorarme de una cabriola que
tiene una hermana menor, muy
mala onda y envidiosa.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Sabio hombre de las
profundidades del tiempo:
Andábamos con el Andropucio
sacando cuentas del dinero que
necesitábamos para arrejuntarnos,
cuando se enteró por la tele del
caso de la empiluchatriz
colombiana que se hace l
lamar Amaranta Hank.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Ancianete sabiondo:
Resulta que se me acabo el romance
con la Margarita Pachuteca. Trabajo
en un pequeño almacén, mini-market
le dicen, donde soy uno de tres
empleados, los otros dos, son dos
señoras buena onda y robustitas.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Maestro de maestros:
Acabo de romper con mi familia.
¿Qué me duele? Claro que sí.
Sé que en mi barrio muchos dirán
que mis parientes no son la corte
celestial ni nada parecido y que
dejan mucho que desear, algunos.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Adivino de los vaivenes cardíacos:
Atravieso por una severa crisis
personal, debo abandonar a la mujer
que amo más que a mí mismo,
porque me resulta insoportable su
estilo de vida y su forma de
llevar la rutina hogareña.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Distinguido maestro:
Resulta que le había dado el sí al
Juan Pirincho y nos ibamos a arrejuntar,
cuando la vecina prendió la radio y la
puso para toda la cuadra.
Y ahí comenzaron los problemas.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Afamado consultor:
Tengo mis añitos y me gusta, de
cuando en vez, recordar los viejos
temas del pasado, sin embargo,
no me parece que nos convirtamos
en la capital mundial de las
arrugas y los achaques.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Distinguido agente constructivo de
la realidad emocional no activada:
Le comunico señor De Fremisse que
le acabo de dar el tremendo puntapié
ahí mismo donde termina la espalda,
al Sergionote Campestre del Rollo
Tarifado y la Mediapatronal Chupada.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Por los bigotes de mi suegra, maestro:
Aunque no sé que opina usted de
los pelos faciales, muchos o pocos
tampoco me interesa si
es barbón o lampiño.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Oiga caballero:
Nací en un arrabal santiaguino, en
años cuando la gente todavía creía
en que el hombre debía ser feo,
peludo y hediondo, algo comprensible
porque no había baños en nuestra
población callampa.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
VEJESTORIO AMBULANTE
Sé que esta no es una petición para
recibir un consejo amoroso, pero a
alguien tengo que manifestarle
mis dudas existenciales.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Pintoresco saco de arrugas:
Al igual que el Sebas Piraña puedo
decir: Tengo la conciencia tranquila.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Distinguido caballero:
Estoy sumida en un problema
de marca mayor.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Dislocado maestro:
Estoy realmente furiosa con esta
idiotez de las elecciones. Yo, que
me siento una dama distinguida y
elegante, tengo todos los atributos
para ser la primera dama municipal.
Consultorio Sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Jovenazo de los otoños mil:
Da la casualidad que tengo una
feroz duda y que necesitaba un
consejo, por eso, advertida por
una amiga, acudo a usted.
Consultorio sentimental
Por el profesor Jean de Fremisse
Estimado maestro:
No sé qué hacer con mi vida.
Estoy metido en un tremendo tete.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Matusalénico destripador de amores:
Sucede que estoy, según mis padres,
en edad de merecer y que por lo tanto
debo casarme. Estoy de acuerdo, la
diferencia viene a la hora de
determinar con quien.
CONSULTORIO SENTIMENTAL
Por el profesor Jean de Fremisse
Estimado jurisconsulto
de los sentimientos:
Resulta que tenemos una grave
diferencia  con mi esposa, a tal
grado que nos quedamos sin platos
porque me los tiró todos por la cabeza