ALDR

La Organización Mundial de la
Salud denunció la amenaza de
las bacterias gramnegativas
resistentes a múltiples antibióticos.
Por la doctora Verónica
Gutiérrez Portillo

Es la primera vez que la OMS publica una lista de patógenos prioritarios resistentes a los antibióticos, en la que se incluyen las 12 familias de bacterias más peligrosas para la salud humana.

Precisamente por este motivo, ha hecho un llamamiento “urgente” para el desarrollo de nuevos antibióticos capaces de combatirlas. La lista, que se ha elaborado con el fin de guiar y promover la investigación y desarrollo (I+D) de nuevos antibióticos, “pone de relieve la amenaza que suponen las bacterias gramnegativas resistentes a múltiples antibióticos”.

“La resistencia a los antibióticos va en aumento y estamos agotando muy deprisa las opciones terapéuticas. Si dejamos el problema a merced de las fuerzas de mercado exclusivamente, los nuevos antibióticos que con mayor urgencia necesitamos no estarán listos a tiempo”, advierte la subdirectora General de la OMS para Sistemas de Salud e Innovación, Marie-Paule Kieny.

La lista de la OMS se divide en tres categorías basadas en la urgencia con la que se necesitan los nuevos antibacterianos.

El primer grupo, el de prioridad crítica, incluye las bacterias multirresistentes que son especialmente peligrosas en hospitales, residencias de ancianos y entre los pacientes que necesitan ser atendidos con dispositivos como ventiladores y catéteres intravenosos (UV).

Entre estas bacterias se incluyen las siguientes: Acinetobacter, Pseudomonas y varias enterobacteriaceae (Enterobacterias) como Klebsiella, E. Coli, Serratia y Proteus. Estas bacterias pueden provocar infecciones graves y muy a menudo letales, como infecciones de la corriente sanguínea (septicemias) y neumonías.

Este tipo de bacterias ha adquirido resistencia a un elevado número de antibióticos, como los carbapenémicos y las cefalosporinas de tercera generación (los mejores antibióticos disponibles para el tratamiento de bacterias multirresistentes).

Los niveles segundo y tercero de la lista, referentes a las categorías de alta y media prioridad, contienen otras bacterias que muestran una farmacorresistencia creciente provocando enfermedades comunes como la gonorrea o intoxicaciones alimentarias por salmonela.

Ante la próxima reunión en Berlín de los expertos en salud del G20, el ministro General de Salud alemán, Hermann Gröhe, ha explicado que se debe “actuar unidos hoy para tener un mañana más sano”. Y agrega: “Necesitamos antibióticos eficaces para nuestros sistemas de salud. Así pues, examinaremos y señalaremos a la atención del G20 la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos”.

La lista tiene por objeto animar a los gobiernos a que establezcan políticas que incentiven la investigación científica básica y la I +D avanzada tanto a través de organismos financiados con fondos públicos como privados que inviertan en el descubrimiento de nuevos antibacterianos. Asimismo, proporcionará orientaciones a nuevas iniciativas de I+D como la alianza mundial de I+D OMS-DN/Di para los antibióticos, que está comprometida con el desarrollo de nuevos antibióticos sin ánimo de lucro.

El bacilo de la tuberculosis, cuya resistencia al tratamiento tradicional ha ido en aumento, no ha sido incluido en esta lista ya que es objeto de otros programas específicos.

Otras bacterias que tampoco fueron incluidas, como los estreptococos de los grupos A y B y Chlamydia, tienen bajos niveles de resistencia a los tratamientos existentes y no representan actualmente una amenaza significativa para la salud pública.

La lista fue elaborada en colaboración con la División de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Tübingen, Alemania, mediante una técnica de análisis de decisiones de múltiples criterios desarrollada por un grupo de expertos internacionales.

Los patógenos se han incluido atendiendo al grado de letalidad de las infecciones que provocan; el hecho de que el tratamiento requiera o no una hospitalización larga; la frecuencia con que presentan resistencia a los antibióticos existentes cuando infectan a las personas de las comunidades; la facilidad con la que se transmite entre animales, de animales a personas y entre personas; si las infecciones que provocan pueden o no prevenirse (por ejemplo, mediante una buena higiene y vacunación); cuántas opciones terapéuticas quedan; y si se están investigando y desarrollando nuevos antibióticos para tratar las infecciones que causan.

De acuerdo al juicio de una de las personas que más ha contribuido a la elaboración de la lista, la profesora Evelina Tacconelli, jefa de la División de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Tübingen, “los nuevos antibióticos desarrollados contra los patógenos prioritarios que figuran en esta lista, contribuirán a reducir las muertes debidas a infecciones resistentes en todo el mundo”.

La experta afirma “que esperar más producirá problemas adicionales de salud pública y repercutirá enormemente en la atención a los pacientes”. No obstante,  para luchar contra la resistencia, tiene que haber también una mejor prevención de las infecciones y un uso apropiado de los antibióticos existentes en la medicina humana y veterinaria, así como un uso racional de cualquier nuevo antibacteriano que se desarrolle en el futuro.

ClariNet