ALDR-GORDOS

En el VI Congreso de Diabesidad,
organizado por la Sociedad para
el Estudio de la Obesidad (SEEDO),
la Sociedad de Endocrinología y
Nutrición (SEEN) y la Sociedad e
Diabetes (SED), las tres españolas,
se determinó que el sobrepeso es
responsable de más de 70.000
nuevos casos de cáncer anuales.
Por la doctora Verónica
Gutiérrez Portillo

Y eso únicamente en el continente europeo, y así lo ha puesto de manifiesto la investigadora gallega, doctora Ana Belén Crujeiras.

Asimismo, la Dra. Crujeiras ha informado que su grupo de investigación en Santiago de Compostela (España) ha llevado a cabo un estudio en el cual se demuestra que el sobrepeso podría promover una desregulación de los genes relacionados con la carcinogénesis, y esto puede suceder incluso antes de la presencia de una lesión tumoral.

Crujeiras explica: “El principal mecanismo por el cual el ambiente puede modificar la expresión genética es la regulación epigenética, el interruptor que va a 'encender' o 'apagar' los genes. Por tanto, planteamos la hipótesis de si la regulación epigenética de los genes implicados en la carcinogénesis puede ser el efector de los factores secretados por el tejido adiposo disfuncional en obesidad promoviendo el desarrollo y progresión del cáncer. Es una línea de investigación en la que estamos trabajando actualmente que permitirá encontrar biomarcadores epigenéticos de diagnóstico y prevención, así como posibles dianas terapéuticas que permitan la aplicación de una terapia personalizada del cáncer asociado a la obesidad”.

La experta investigadora ha expuesto las claves de la influencia del gen que regula los ritmos circadianos, el conocido como 'gen reloj' en la diabesidad. De la relación entre las variantes de este gen y su incidencia de diabetes tipo 2 dio cuenta el estudio Predimed. En este trabajo, la intervención con dieta mediterránea moduló el efecto genético, sirviendo de base para tener en cuenta en posibles recomendaciones. Además, se ha descubierto cómo variaciones en este gen se asocian con la incidencia de ictus y, en general, con enfermedades cardiovasculares en personas ya diagnosticadas con diabetes.

En este sentido, el jefe de grupo del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), Dr. Frances Villarroya, ha recordado las bondades de la llamada grasa parda de cómo conseguir 'pardear' la grasa a través de lo que ha denominado “browning”, un proceso por el que aparecen células con características de adipocito marrón en lugares anatómicos de tejido adiposo blanco. De hecho, la reciente literatura científica en esta materia es “amplia e ilustrativa” y recoge las propiedades beneficiosas de la grasa marrón o parda por su efecto adelgazante debido a su papel de 'calefactor' natural de nuestro cuerpo que contribuye a quemar calorías.

La grasa parda ha sido descubierta también en adultos cuando se presuponía exclusiva de los recién nacidos. Esta grasa constituye un hito específico y sus posibles efectos terapéuticos otra puerta abierta en la lucha contra la obesidad. La clave radica, tal y como la ha analizado el experto, en descubrir los mecanismos que estimulan la activación de la grasa parda como por ejemplo, comer manzanas, peras y otras frutas que contengan ácido ursólico en su piel; hacer ejercicio para aumentar los niveles de irisina (una supuesta hormona quema grasa inducida por el ejercicio y capaz de convertir grasa blanca en parda); bajar el termostato en casa ya que el frío ayuda a activar esta grasa; o estimular la producción de melatonina.

Por último, el doctor Diego Fernández ha explicado cómo las nuevas tecnologías se han convertido en una herramienta útil en la lucha contra la diabesidad. Aplicaciones agrupadas en categorías como 'medicina' o 'salud y estilos de vida' pueden ser de utilidad en el manejo de la diabetes, control glucémico, recomendaciones dietéticas o pautas de ejercicio.

No obstante, a juicio del especialista, es necesario que exista una regulación por parte de las autoridades sanitarias del contenido publicado en los mercados de aplicaciones tecnológicas, siguiendo la línea de la Agencia Americana del Medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) que acaba de publicar una guía sobre la regulación en este ámbito.

Termina zanjando: “Los criterios de selección que debería seguir una persona con diabetes a la hora de decidir qué aplicación descargar serían la facilidad de uso, una interfaz atractiva e intuitiva con contenidos que le permitan valorar de forma integral las diferentes situaciones que debe controlar en su día a día. Es muy recomendable que el uso de estas aplicaciones se hagan de manera consensuada con el personal sanitario”.

ClariNet