RIDÍCULOS: EN LA FACH
Y ARMADA CREEN QUE
AVIONES RUSOS SON PC
Una soterrada y sostenida campaña
realizan sectores conservadores de
la FACH y la Marina , para evitar que
Chile compre aviones rusos para
combatir incendios de bosques.

La Fuerza Aérea por décadas se negó a considerar la posibilidad de adquirir este tipo de aeronaves, ni siquiera contempló la posibilidad de adaptar algunos viejos cuadrimotores Hércules C-130 para esta tarea, pese a que su personal está oficialmente capacitado para la mantención de esta clase de cargueros a través de su empresa Enaer, donde incluso se han reparado algunos de estos aparatos de países sudamericanos en sus talleres de la comuna de El Bosque.   

Sin embargo, las hogueras que desató el calor de enero, hicieron que la FACH entregara la oreja y aceptara, dado que es casi la única institución con material humano e instalaciones  materiales para albergar a dichas aeronaves,  considerar el tema que le es ineludible.

Para evitar más reticencias, el ministro de Defensa José Antonio Gómez, anunció que antes de comenzar el mes de abril espera tener un borrador de una ley para sumar de lleno a las Fuerzas Armadas -lo que incluye a La Marina que no halla como correrse pero que como veremos más adelante está atrapada en la discusión por algunos modelos de aviones que esa rama necesita y que están disponibles en el mercado-, en una situación que se ha transformado en un problema al que nadie se puede restar, menos las instituciones que dan base al Estado chileno.

El ministro indicó que el combate a los incendios forestales es complejo pues incluye la compra y adaptación de aeronaves hechas para este propósito y la capacitación de los reservistas de los cuales disponen las FF.AA.

El secretario de Estado señaló que "lo que hemos revisado con las instituciones es que los helicópteros los vamos a adaptar de manera tal, que podamos ocuparlos también, utilizando bolsas para tirar agua. Pero eso requiere capacitación y una serie de adaptaciones que nos permitan que nuestro personal tenga esa capacidad". Y agregó: "Lo segundo que estamos viendo es la posibilidad de utilizar un Hércules o alguno de los otros aviones de que disponemos para estas tareas. Lo tercero, es la posibilidad de considerar que los reservistas los podamos entrenar como combatientes del fuego de primera línea, lo que haría Conaf", indicó.

Para Gómez, esa decisión "nos permitiría tener un número mucho mayor de personas que combatan directamente el fuego. Hay algo que es necesario hacer de dominio público, cierto, el agua en particular no apaga las llamas, lo que hace es enfriar la zona y permite a la gente especializada lograrlo".

Reiteró que "en esas tres líneas estamos trabajando y una vez que tengamos el proyecto armado se lo vamos a presentar a la presidenta Michelle Bachelet. Esperamos que a finales de este mes tengamos claridad de los costos y de las posibilidades", enfatizó.

Ante la posibilidad de adaptar los aviones con los que actualmente cuentan las FF.AA., el titular de Defensa evitó la confrontación con los jefes militares y navales y se mantuvo en su torpe planteamiento de que "nosotros no creemos que sea tan fácil transformar aviones militares en aparatos cisterna, porque eso implica tener menor capacidad de transporte". Sin embargo, reconoció que "estamos viendo la posibilidad de lograr la autorización para poder adquirir algunos de estos medios aéreos", los cuales serían comprados a través de la Fuerza Aérea de Chile.

Lo que no dijo es que también se puede hacer a través de la Armada, pero la resistencia radica en que son aparatos rusos y se trata de una zona de “sensibilidad política”, como si los fierros fueran comunistas o radicales.

En la FIDAE de hace siete años, la gran estrella fue un avión que se nos vendería a precios convenientes, el Beriev BE-200, un anfibio con capacidad para cargas de 12.000 litros de agua o 72 personas.

Beriev es un fabricante de botes voladores con una experiencia poco menos que centenaria, cuyos aparatos jugaron un rol importante en la II Guerra Mundial y la derrota de la Alemania nazi.

Tirios y troyanos reconocen que se trata de una aeronave sumamente especial, única en su clase, principalmente por su capacidad de despegar tanto desde una pista convencional (Concón) como desde el mar. Sirve con rápidos cambios de su interior para apagar incendios, patrullaje marítimo antisubmarino, transporte de 72 infantes con su armamento o transportar carga.

La Marina necesita ampliar sus escuadrillas de patrullaje y los Beriev serían mucho más útiles que los actuales modelos con que lo hace, ninguno capaz de amarizar y menos de transportar un contingente de Infantes de Marina para no hablar de la quema de los bosques.

Como si lo anterior no fuese suficiente, es uno de los pocos aviones capaces de cargar agua de mar -importante en zonas de sequía- y para ello puede volar a 200 kilómetros por hora, casi a ras de las olas, succionar el líquido y tomar rumbo al incendio. Para eso sus motores tienen una fabricación que los hace resistentes a la corrosión y sus alas un diseño especial que le permite planear a un 90% de su velocidad de despegue. Además si se desea, parte de su estructura puede contar con equipos estadounidenses.

El Beriev BE-200, cuyo desarrollo comenzó a principios de los años de 1990, está a la venta desde el año 2003.

El otro avión comunistoso, y esta vez es la FACH la que se asusta, es el Ilyushin Il-76, un transporte pesado de cuatro motores diseñado en la Unión Soviética y que tras la disolución de esta se usa con éxito para llevar cargamentos especiales de gran tonelaje o agua. Realizó su primer vuelo el 25 de marzo de 1971.

Tiene una compuerta trasera de carga para transporte de camiones militares y contenedores, puede aterrizar en carreteras, caminos de tierra, desiertos, planicies nevadas y en otros lugares remotos, lo que le permite ser utilizado como un avión de patrulla naval, rescate y como avión cisterna. La FACH no tiene nada parecido, pero con la ridícula prevención por las ideas políticas de sus diseñadores, no por su precio, se le rechaza.

Es capaz de trasladar pesos de 40 toneladas a una distancia de 5.000 kilómetros, es decir, puede ir de Arica a Magallanes sin parar y en menos de seis horas.

Como se ve, podemos dotarnos de aeronaves militares de uso civil. Solo se necesita un poco de buena voluntad, pues los rusos son aviones que gastan menos que los estadounidenses por razones obvias: La necesidad de que sean económicos, pues se trata de un país donde el dinero no sobra.

ClariNet