QUE-ESPANTO

Cómo construyen
realidades los
fanáticos de la derecha.

Por Anyelina Rojas Valdés*

Sí, como dice el título de esta crónica.  Estoy espantada por la forma cómo construyen realidades la derecha, y más preciso, los fanáticos de la derecha, porque debo decir, conozco nobles personas de ese sector, que, estimo, están alejadas de esta forma “de hacer política”.

Parto exponiendo este análisis, señalando que, aún cuando mi profesión de periodista es una condición permanente, lo hago como madre; y como madre, sigo siendo periodista.

A propósito de la funa al ciudadano Juan Antonio Kast, en la Universidad Arturo Prat de Iquique, ocurrida el 21 de abril, mi hijo Mauro Zarricueta Rojas,  en proceso de titulación de la carrera de Sociología, que fue acusado de ser el autor de la ya famosa patada al citado personaje de la política nacional, resultó ser otra persona. No por voluntad, sino por lo que se construyó de él, a partir de irresponsables acusaciones e informaciones falsas, escritas, replicadas, compartidas, retuiteadas, en las llamadas redes sociales.

Más allá del ejemplo particular que me involucra, expongo el tema porque siento que como país tenemos que reaccionar sobre el peligro del mal uso de estas redes. Son un potente instrumento de comunicación, de democratizar el acceso a la información y el conocimiento, pero mal usadas, pueden ser una bomba. Hemos visto recientemente que incluso, se han montado operaciones contra el pueblo mapuche, inventando tweets o llamadas telefónicas.

De Mauro se ha dicho.

Autor de la patada a Kast.

Falso. Estuvo en la funa, pero nunca agredió.

Que estudia gracias a dineros fiscales.

Falso. Como familia hemos pagado siempre sus estudios y él mismo ha aportado con su trabajo. Nunca ha querido postular a beca para no restar oportunidades a otros compañeros.

Que es activista en la universidad y que su trabajo es mantenerse por años y años, reprobando ramos.

Falso. Desde que ingresó a la carrera de Sociología, pasó todas sus asignaturas, sin reprobar ninguna.  Su práctica profesional fue aprobada con nota sobresaliente.

Que sus papás son tales personas, porque aparece en una foto con amigos queridos, activistas de derechos humanos.

Falso. Ellos son personas muy queridas, pero sus padres somos nosotros, mi esposo y yo.

Que es un parásito mantenido.

Falso, porque durante sus años de estudios ha realizado diversos trabajos, rentados y voluntarios. Estos últimos son los que más lo enaltecen como ser humano.

Que es un ignorante, que no sabe expresarse. Falso. Tiene excelente manejo de redacción en español y en inglés, su segunda lengua madre.

Que tiene una calaña de padres, que lo formaron como “terrorista” y “violentista”.

Falso. Sus padres y familia somos personas honorables y de trabajo. Como yo escribo esta crónica y como las críticas apuntan a la “instrucción”, digo: Soy periodista, Administradora Pública, Licenciada en Ciencias Políticas, Magíster en Ciencias Sociales, Magíster en Educación Superior. Y esperando poder certificarme como Magíster en Patrimonio Intangible.

Que es un resentido social.

Falso. Ha tenido muchas oportunidades en la vida: de estudiar en colegio bilingüe, viajar por Europa y distintos países, de acceder a ciertas comodidades materiales. Lo que él quiere, es que esas oportunidades que ha tenido sean para todos. El acceso al estudio, con gratuidad universal, es una puerta para lograrlo.

Eso por decir lo reproducible. O intentando hurgar en lo que tengan de inteligencia estas personas mal intencionadas, faltas de éticas y, a lo menos poco rigurosas en lo que escriben. La mayoría, ocultas en perfiles falsos, pero también, muchos opinan con su nombre y apellido. Y dejan traslucir el orgullo y valentía que sienten por expresarse de esa manera.

Algunas muestras de ese lenguaje “decoroso”:

Maldito comunista maricón

Fuerza de choque con apoyo del personal de la UNAP

Mal parido

Bastardo concha e tu madre

Maricón reculiao

Asqueroso comunista futuro hampón violento

Pobre hombre ignorante y resentido

Háganlo mierda, no representa a los estudiantes

Hijo de la gran perra, cobarde rcl

Perro maldito

Perro comunista

Te voy a reventar el hocico

Ya tenemos tu dirección perro cobarde

Estudias con nuestros impuestos

Mándenlo a fusilar

Mira a ambos lados de la calle para cruzar

Voy por ti y no podrás salir a la calle (muestra una bala con su nombre)

Ordinario y delincuente

Me cago en ti y en el coño de tu madre

Me limpio el orto con todos tus familiares desaparecidos

Terrorista de izquierda, zurdo culiao

Seguro que el wn lleva años echándose ramos

Le pagamos con nuestros impuestos para ser un wn activista y violentista

Eso sólo por poner algunos ejemplos. Todos estos mensajes están con nombre y apellido -obvio, aquellos, que no se esconden en perfiles falsos- y los cuales están contenidos en una querella que se presentará ante la justicia.  

Esta acción judicial identifica claramente, a la persona que, obedeciendo instrucciones del mismo agredido, subió la foto de Mauro y escribió: “Aquí el que le agredió la pierna a José Antonio Kast”. Y pidió compartir. Así, a partir de una información falsa, que demostró obediencia a la solicitud del líder de subir todas las imágenes a las redes sociales, se desató la furia contra Mauro.

Pero, increíble, cuando interpelé por mensaje a algunas de estas personas, con perfiles reales, y que demostraban en sus páginas ser personas normales, correctas, con familias, querendonas de sus familias, educados, etc., etc.  incluso, cambiaron su estilo discursivo, acorde a la imagen que proyectan en sus perfiles.

Algunos de ellos son dirigentes políticos, han trabajado en el servicio público -y seguro que esperan trabajar de nuevo. Lo que, por cierto, espero que no sea así.

Hasta un “investigador cibernético”, que tiene un programa muy temprano, en una emisora local, me contactó para pedirme “apoyo” para bajar una nota de uno de estos honorables personajes, diciendo que “le habían jackeado” su FB, por lo tanto las groserías escritas, no eran de su autoría. Por supuesto que no me dejé amedrentar.

Es la doble cara. El doble discurso. Y la capacidad de ser capaz de todo por “Chile”; por un Chile sesgado, intolerante, desigual, que no dice nada cuando no aparece el cuerpo de José Vergara; que no dice nada cuando arman montaje con el pueblo mapuche; que no dice nada por la mala distribución del ingreso que aumenta la pobreza y concentra la riqueza; que no dice nada por la falta de oportunidades para estudiar o el acceso a la salud digna y oportuna.

Creo que algo hay que hacer. Desconozco si hay legislación sobre el uso de las redes sociales.

Si la hay, que se aplique; si no existe, hay que regular el uso de las redes sociales.

Cuántos casos de pederastas hemos conocido, que utilizan el mismo modus operandi para cautivar a sus víctimas. 

En ese caso, no hay pederastas, supongo, pero sí fanáticos que caen en la apología de la violencia, la misma de la que acusan ser víctimas.

*Periodista, Administradora Pública.

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