DEBATE-COSTO-VIDA

Comparado con otros países
de la región, Chile es uno
de los más caros.

Por Marvin Saavedra

Pero lo que pocos dicen y que debería ser objeto de un gran debate de cara a las elecciones generales de este año, es que el fenómeno se debe a que las empresas, en los hechos, cobran lo que se les da la gana. Muchos más que en el resto del vecindario.

Algunos economistas conservadores, con un cinismo digno de una mejor causa, alegan que eso es lo que justifica la corriente de inversiones. Sin embargo, es una mentira.

Los monopolios extranjeros traen sus capitales, en concordancia con un mercado reducido como el nuestro, pero lo hacen porque aquí ganan mucho más que en otros lugares, es decir que con poco dinero, se llevan una montaña de billetes porque además los impuestos los favorecen.

Otros especialmente, realmente vendidos, sostienen que los alimentos principales, los servicios, el transporte público, los restaurantes de bajo costo, son “bastante más económicos que en los países industriales”. En los hechos, frutas y verduras tienen precios como los de Nueva York, incluso en las ferias callejeras. Ir al Mercado Central, es solo para millonarios, hay de todo, pero cuesta.

En cuanto a la mayoría de los productos industriales, no todos son importados y esos salen más caros que en sus naciones de origen.

Por ejemplo arrendar una pieza en un barrio modesto cuesta sobre los 300 dólares. En el Bronx o en Queens, la mitad. El transporte es equivalente, pero la diferencia en los autobuses de superficie, es abismante. Aquí un almuerzo cualquiera sale por unos cuarenta dólares, allá por la mitad. En general el promedio de estos desembolsos inevitables supera los 800 dólares, con la diferencia que allá el salario mínimo es de 1.200 dólares y aquí es de quinientos.

Entonces ¿por qué vienen tantos inmigrantes? Por tres razones: Hay visas de entrada y empleos; con todo los sueldos son mejores y la salud pública, aunque parezca una broma, mucho mejor.

Según un estudio internacional, el nuestro sin embargo es el quinto país más asequible en el mundo para darle vuelo a la hilacha de los vicios, es decir para abastecerse de vino, tabaco, marihuana, cocaína y otras sustancias.

Llenar la despensa de alcohol, cigarrillos, anfetaminas, cannabis, derivados de la amapola y opiáceos no significa más de unos cincuenta dólares, contra los doscientos que el trabajador promedio recibe por semana.

En contraste y de acuerdo a estudios de la agencia de información económica Bloomberg, realizado en 103 países, en Chile es barato y fácil de hacerlo a la hora de adquirir una cajetilla de cigarrillos, una botella de pisco, un gramo de anfetaminas, otro de cannabis, otro de cocaína y otro de opiáceos. Según esta empresa periodística conservadora, un habitante de nuestro territorio, puede hacerlo empleando un 22,8% de su ingreso semanal, sólo superado por Luxemburgo, Suiza, Bahamas o Bélgica.

En Uruguay darse estos gustos implica gastar 89 dólares y estamos a la par con Perú (US$ 51) o República Dominicana (US$ 52).

El peor de todos los hábitos malsanos es el consumo de alcohol, dado que hacerlo es legal y somos productores destacados de estos embriagantes. El tabaco que alguna vez fue de uso generalizado y considerado como una forma de demostrar elegancia y poder económico según la marca aspirada, va en retroceso, aunque todavía un 22,7% de la población fuma, dadas las presiones emocionales crecientes de una sociedad egoísta, insensible y marginadora.

Pero si se echa menos humo, somos el país más barato de la región para adquirir anfetaminas; un gramo de esta droga cuesta algo más de 24 dólares, es decir el 9,77% de los ingresos semanales.

Por otra parte, el gramo de cannabis o sus derivados valen dos dólares y medio, y para adquirirlo un consumidor gasta el equivalente al 1% del salario semanal, un porcentaje sólo superior al de República Dominicana, Guatemala, Salvador y Uruguay.

Pese a todo, hay datos graves; La población escolar, en un 34,2%, de acuerdo a un sondeo, aceptó (en este caso 18.000 alumnos de secundaria), fumar marihuana. El porcentaje más alto de consumidores reside en los estudiantes de tercero y cuarto medio, con un 45%. Sencillamente demoledor.

El estudio se hizo en base a las compras reales de 280.000 seres humanos, para Bloomberg, simplemente consumidores.

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