DEBATE-MUJERES

La cultura machista está
sólidamente instalada en Chile
y todo lo que se diga al respecto
y en contrario, choca contra
una realidad abismante.

Por Eduardo Ringler

En un tema que se debate intensamente pero sin que se logren soluciones, las políticas intentadas hasta el momento, duele reconocerlo, han fracasado.

Veamos un caso ocurrido en Angol, donde se anunciaron sentencias ejemplares, para al final dejar todo  dentro de los parámetros habituales de nuestra justicia.

De acuerdo a los medios locales, impera la decepción y no solo en el círculo cercano a la asesinada, Nubia Lorena Astudillo de 35 años de edad, que fue secuestrada y ultimada por una banda de siniestros individuos, los que para ocultar su barbarie, quemaron el cuerpo. 

El Tribunal Oral en lo Penal de esa ciudad, dictó sentencias de 10 años de régimen cerrado para una mujer, la menor M.C.B. de 17 años, y otros tantos años de cárcel para su novio, un tal Víctor Varela Caamaño de 20, como los que idearon lo ocurrido. Los autores materiales de la atrocidad, Nancy Baeza Alarcón de 43 y Arturo Carrasco Rubio de 40, fueron condenados a 20 años de presidio.

Los cuatro asesinos fueron condenados bajo el cargo de homicidio calificado en contra de Nubia Astudillo Sáez, el pasado 28 de octubre de 2015.

La Fiscalía tampoco demostró tener una mano dura, dado que el Ministerio Público se limitó a pedir una década de encierro para la muchacha y presidio perpetuo simple, para los tres adultos, sin embargo, el Tribunal decretó penas que para la hermana de la víctima del crimen que estremeció a Angol, son decepcionantes.

“Salí con un sabor amargo, esperaba yo para Nancy Baeza un castigo real, esperaba más. Debe estar tranquila, dado que es poco lo que recibió porque esa asesina hizo todo lo que hizo con mi hermana, todo lo que planeó, meter a su hija. Es una perra que no merece salir nunca a caminar en libertad, debería morirse en la cárcel”, dijo Erica Astudillo Sáez.

Y reveló lo que piensa la gente y que pone en evidencia el estado de creciente desencanto y rabia popular, uno, que tiene la condición de ser un posible caldo de cultivo para ideas dictatoriales. “Estas son las leyes que tenemos, todos los derechos para los delincuentes, ¿y a las víctimas, quién las ayuda? En estos momentos, nosotros somos gente humilde, pobre, es un deber que nos ayuden a nosotros, la justicia debería ser para todos, tiene que ser así. Yo encuentro muy injusto que a Nancy Baeza le hayan dado 20 años, poco para toda la crueldad y todo el daño que le hizo a mi hermana” dijo entre sollozos la mujer.

La familia de Nubia Lorena Astudillo busca apelar esta sentencia, pero para eso necesita un abogado competente y la conciencia de que los femicidios, tengan las características que tengan, deben ser castigados con dureza y no importa que sea una mujer la que mata a otra. Puede discutirse que no es lo mismo que cuando el perpetrador es un hombre, pero de todas maneras no debe haber mano blanda.

Y para colmo, resulta que esta no existe cuando se trata de una madre que se ve obligada a interrumpir su embarazo.

Con toda presteza, la Brigada de Delitos Sexuales de la policía civil, atrapó a una señora colombiana de 32 años acusada de abortar un feto de 18 semanas en Antofagasta.

Según informó el jefe de la Brisexme regional, Héctor Mera, la imputada habría conseguido en el mercado informal tres dosis de Misotrol, que consumió al interior de su hogar.

“Todo se descubrió cuando una ciudadana colombiana que llegó hasta el Centro Asistencial Norte, donde haciendo uso de unas pastillas abortivas que son muy conocidas y que lamentablemente son de venta en las redes sociales, provocó un aborto”, relató Mera, que nos resultó un chueco defensor de la vida.

Tras ingerir las pastillas, la inmigrante, una mujer sin recursos, comenzó a sentir fuertes dolores abdominales, además de sangramiento, por lo que asustada concurrió hasta el Centro Asistencial Norte (CAN), donde los hábiles detectives -que no dan con un delincuente de verdad ni por casualidad-, la apresaron.

“En primera instancia se hicieron todos los procedimientos médicos que ella requería, por lo que hoy se va a llevar a control su efecto de detención y finalmente se van a establecer las medidas cautelares pertinentes”, informó Mera, como si fuese una gracia que no la dejaran tirada a su suerte. La colombiana, que no tiene antecedentes criminales, quedó a disposición de la Fiscalía para ser juzgada y condenada.

Si todo esto no es machismo y obtusidad religiosa, ni se nos ocurre qué pueda ser, pero así están las cosas en Chile, donde tantos se niegan a ver lo que se nos viene encima.

ClariNet