DEBATE-S-ACEVEDO

Es un tema no solo para debatir
sino para enseñárselo a nuestra
juventud, tan permeada por el
individualismo, el egoísmo y el
oportunismo sin principios.

Por Justo Calcante

¿Cuántos de ellos y de gente de mediana edad, conocen o recuerdan el nombre de Sebastián Acevedo Becerra. No era un político ni un empresario, muchos menos un militar corrupto. Fue un simple obrero, padre de familia que sentó un ejemplo que se ha intentado borrar, en aras de su familia.

Entregó su vida en protesta por las salvajes torturas aplicadas a uno de sus hijos que pensaba en la posibilidad de un mundo mejor.

Ahora, en la Catedral de Concepción, se conmemoraron 33 años de la muerte de este operario modesto y sencillo, que se sacrificó en el año de 1983 en la vereda, frente al señalado templo católico, tras prenderse fuego, denunciando la detención de su retoño por parte del escuadrón de la muerte y policía secreta conocida como CNI. Donde el payaso asesino de Álvaro Corvalán era uno de los jefes.

“A pesar de los 33 años en que no está físicamente, está presente en cada uno de nosotros. Su legado es de amor, de entrega, de dar a conocer al país que en Chile se torturaba y necesitábamos que la gente despertara en esa época y se levantara en contra de nuestros opresores. Fue lo que él causó”, expresó su hija Candelaria.

Recalcó que la inmolación de su padre fue “un testimonio político, porque estábamos en dictadura y él que pudiera osar levantarse en contra el dictador… podían ocurrir muchas otras cosas”.

Era un año marcado por las matanzas, las barricadas, el hambre y la explotación. Cuando el Piraña comenzaba a cimentar su fortuna, quebrando al Banco de Talca.

La jornada de recuerdo, a lo que no asistió nadie importante, contempló una feria de Derechos Humanos, que se desarrolló desde las 15:00 horas, y desde las 18:00 horas se llevó a cabo una serie de actos de homenaje, junto a la presentación del grupo Sol y Lluvia, todo eso frente a la catedral penquista. 

Desde esta líneas solo podemos decir: Don Sebastián, gracias en nombre de Chile…Descanse en paz.

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