DEBATE-LUCHA-ESTUDIANTIL

Ni siquiera la derecha puede
desconocer que la movilización
estudiantil que se desató como
reacción al gobierno reaccionario
del Chapo Piraña, logró
comprometer a la mayoría de
chilenos en la recuperación de
una educación de calidad y con
posibilidades de acceso para todos.

Por Justo Calcante

Sin embargo, ante el retroceso ideológico de los conductores tradicionales de las luchas sociales, especialmente de los socialistas que dirigieron la histórica Rebelión Pingüina, su arreglín de bigotes se tradujo en una pérdida de los horizontes políticos, morales y económicos.

Frente a eso, los anhelos de la masa juvenil o se diluyeron o comenzaron a encausarse en ideas de desestabilización social acelerada, ajena a la realidad nacional y mundial, sin propuestas claras para la sociedad en su conjunto, lo que condujo a que el impulso renovador, rápidamente se transformara en voluntarismo torpe y corrupto, debido al financiamiento de las rectorías para las diferentes federaciones de alumnos, que es muy poco transparente.

Dentro de este diagnóstico, que sería ilusorio ver como definitivo, son muchos los temas a analizar y para polemizar, pero la confrontación  de ideas es la que hace la luz, no el intercambio de peñascazos ni el lanzamiento de Cócteles Molotov.

Dentro de la visión socialdemócrata de la presidenta Michelle Bachelet, ella declaró su “indignación” por los graves destrozos ocasionados a las instalaciones del que fue el prestigiado Internado Nacional Barros Arana  (INBA)  que durante tres semanas estuvo ocupado por grupos difusos y uno que otro vago vividor, alérgico a la cultura y el trabajo, pero cobijado en una que otra consigna libertaria.

Aseguró la doctora la aplicación de la ley en contra de los responsables de los daños causados, evaluados en 400 millones de pesos. Algo impresentable. El colegio, a cargo de la municipalidad de Santiago centro, estuvo 21 días sin sus autoridades normales y entregado a los designios de estos okupas. La alcaldesa Carolina Tohá denunció que esto fue posible porque impera un clima de terror entre los escolares, que no se atreven a manifestarse contra los grupos extremistas, muchas veces encabezados por adultos ajenos a la educación secundaria que creen que creando tensiones se llega a la caída de un régimen, sin importar si las condiciones están dadas o no para el cambio de fondo.

La olvidada rebelión de universitarios y jóvenes trabajadores en Santiago el dos de abril de 1957, que cohesionó a toda la izquierda y constituyó la más seria erupción de malestar en el Chile del siglo XX, no logró mucho, salvo una represión sin misericordia, es decir, fue una derrota pese a que en el enfrentamiento callejero se derrotó a los Carabineros que abrieron fuego sin reparar en víctimas, pero al final fue sometida por la guarnición militar de Santiago, que usó tanques y artillería.

Nunca se ha sabido cuantos murieron dado que todo comenzó como una simple manifestación sin organización previa y se le escapó de las manos a todos, de allí los pocos interesados en recordarla y menos en investigarla.

Michelle Bachelet afirmó esta vez que "Chile necesita una juventud con ideales y comprometida con los asuntos públicos, pero eso se hace construyendo y no destruyendo. La educación pública es un patrimonio común y estamos haciendo un enorme esfuerzo por dignificarla y mejorar su calidad. Nada tienen que ver estas cosas que hemos visto, estos actos vandálicos, con las movilizaciones del año 2011 que despertaron la conciencia de todo un país sobre los desafíos que Chile tenía con la educación de sus hijos", enfatizó.

"Creo que el país no los entiende, y por eso nos indignan aquellos vándalos que solo se movilizan para destruir y vamos a aplicar contra ellos toda la fuerza de la ley, porque eso es lo que nos pide toda la sociedad”, informó.

Carolina Tohá contó su versión. Afirmó que a pesar de que en un comienzo respaldaba la vía del diálogo con los alumnos que se tomaban sus establecimientos, dicha política no sirvió. "Nosotros intentamos evitar las tomas con diálogo, pero nos fuimos dando cuenta de que no había interlocutor. Se va a decir que cambiamos de posición. Yo estoy tranquila de haber intentado todos los caminos al diálogo, de haber abierto todas las puertas y de haber demostrado que por esa vía violenta no había solución", Agregó que el problema está en los destrozos dentro de los recintos educacionales ya que la misma comunidad involucrada tiene miedo de rechazar las destrucciones y robos, como quemar el mobiliario para hacer fogatas en las noches y llevarse los computadores.

Esto, sumado a los incendios y saqueos en Valparaíso el 21 de mayo, permitió que por primera vez en su historia, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) inicie acciones civiles en contra de los padres de los menores acusados de destrozos en marchas o en tomas de establecimientos educacionales.

Esto, luego de que el intendente metropolitano, Claudio Orrego, anunciara que enviará a ese organismo los antecedentes de los 19 detenidos durante el desalojo del INBA, que está declarado  patrimonio nacional.

Orrego a su vez presentó una querella contra los detenidos por los delitos de daño patrimonial, daños calificados y desórdenes públicos. De ellos, quince eran alumnos, otros cuatro venían de sus casas y uno de ellos es un adulto.

“Lo que vimos es un acto de destrucción de propiedad no solamente pública sino que también de patrimonio de todos los que alguna vez pasaron por el INBA, y de la propia sociedad chilena", según Orrego. "Este es un movimiento que se está yendo por el camino angosto de la radicalización y es momento de ponerle atajo, de condenar sin ningún tipo de matiz, la violencia irracional que hemos visto. Se ha destruido patrimonio nacional de más de 100 años. Irrecuperable", denunció después.

Para la policía los culpables son los anarcos, a los que denomina “delincuentes”.

Para los ácratas, durante los últimos años, la organización popular, con sus altibajos y ritmos propios en cada sector, ha ido creciendo. Sin embargo, reconocen que como estudiantes, en el momento político actual, posterior al 2011, “ha sido difícil volver a levantarnos con la misma fuerza, enfrentándonos al reflujo y la pasividad luego de una larga movilización, que si bien significó un avance cualitativo en el cuestionamiento de las lógicas mercantiles, tuvo escasas victorias concretas en términos reivindicativos”.

En forma muy arrogante, acusan a la Nueva Mayoría por igual de intentar hacer suyas las consignas que esgrimen en público como “construidas desde el movimiento social -la educación gratuita, las reformas laboral y tributaria, el sistema previsional, despenalización del aborto y nueva constitución –, pero vaciándolas del contenido transformador”, afirmación poco seria, lo que incluso admiten al decir “las reformas de la NM nos dejan en una encrucijada como movimiento social, ya que pese a la crisis, las reformas se están llevando a cabo en los pasillos del parlamento” y por lo tanto llaman “al pueblo y sus organizaciones” a “tensionar el escenario político para conseguir avances significativos”.

Olvidan, como tantas veces en la historia, que todo tiene un momento exacto para suceder, difícil de definir, pero si no ocurre, la ventana se cierra. Si se trata de anticiparlo, lleva a la derrota. Es por eso que la marcha de la humanidad tiene avances y retrocesos.

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