CHEYRE8

El Ejército de Chile confirmó
que el ex Comandante en Jefe
de esta rama de las Fuerzas
Armadas chilenas,  general (R)
Juan Emilio Cheyre,  tuvo
participación activa en 26
Consejos de Guerra realizados
en el Regimiento Arica de La
Serena, en septiembre y octubre
de 1973, tras el cruento golpe de
los militares encabezados
por Augusto Pinochet.

El ministro en visita de la IV Región, Vicente Hormazábal, reconoció  que la respuesta recibida del Ejército sobre si Cheyre había participado en otros consejos de guerra aparte de los cinco ya conocidos, el magistrado declaró que  “habiendo antecedentes en el proceso que dan cuenta de participación efectiva del general en retiro en estos consejos se  solicitó al Ejército, a través del Ministerio de Defensa, información sobre su participación en otros consejos de esta índole. Como resultado de ese requerimiento, se nos hizo llegar copia de otras 26 sentencias de Consejos de Guerra donde aparece su firma de Cheyre como integrante de los mismos, que son distintos a los cinco casos que ya se conocían.

El proceso por presuntas torturas, que son investigadas por el ministro en visita  partió luego de una querella presentada por el hermano de uno de los ejecutados, Nicolás Barrantes, a quien después se sumó un testimonio similar de Nelson Rodríguez, por hechos que habrían ocurrido en 1973, en el ex Regimiento Arica.

En esa fecha, el general en retiro cumplía funciones en el recinto militar de La Serena  cuando pasó por esa ciudad la llamada “Caravana de la Muerte”, que dejó como saldo a 15 personas fusiladas. Por ese hecho, en una investigación paralela, Cheyre fue acusado por el ministro Mario Carroza como presunto cómplice de los homicidios. En ese entonces, tenía el grado de teniente y ejercía funciones como ayudante del comandante del regimiento.

Tras las primeras diligencia, Hormazábal sostuvo que “el general (Cheyre) no se acordaba de los hechos puntuales ni de las imputaciones que se le hacían, pero sí prestó colaboración en cuanto a señalar cuáles eran las actividades que él desempeñaba en esa época”. Es por esta razón que se pidieron mayores antecedentes directamente al Ejército.

Los Consejos de Guerra eran instancias en que se hacía un juicio rápido a los opositores al régimen militar. Si era encontrado culpables, la pena podía llegar al fusilamiento.

El juez Hormazábal aclaró también que aún está analizando esta nueva información sobre Juan Emilio Cheyre y que no ha tomado decisiones al respecto. “Lo anterior no significa que se vayan a cuestionar o reabrir esos procesos, dado que no es el objeto de la investigación que estoy realizando”, dijo.

En medio de estas indagatorias, el general (R) Cheyre solicitó a la Vicaría de la Solidaridad, en 2016, un informe para saber si su nombre figuraba en alguna denuncia que vinculara a crímenes de derechos humanos.

En un primer documento, se le respondió que no, pero luego aquella información se rectificó, ya que su nombre aparecía en al menos cinco documentos correspondientes a fallos durante los Consejos de Guerra en La Serena, de octubre de 1973. Este hecho detonó un quiebre en la Vicaría, luego de que la totalidad del directorio no habría sido consultado, lo que acarreó la denuncia de una de las directoras.

Respecto de los nuevos antecedentes, Jorge Bofill, abogado defensor de Juan Emilio Cheyre, indicó que “no me puedo referir a este tema, porque no conozco la información que ha entregado el ministro Hormazábal”.

El actual comandante en jefe del Ejército, general Humberto Oviedo, manifestó este martes  que “no tengo información respecto de ello. Hay todo un procedimiento para la entrega de antecedentes a través del Estado Mayor General del Ejército, que es la autoridad que responde todos los requerimientos de los ministros”.

El alto oficial agregó que “el proceso de entrega de información es una obligación. Un requerimiento de la justicia requiere ser cumplido, esa ha sido siempre la política institucional y hemos sido reconocidos por eso. En cualquier causa daremos siempre respuesta a todos los requerimientos que se nos hagan”.

RECUERDAN A LOS QUINCE FUSILADOS

POR LA CARAVANA DE LA MUERTE EN 1973

(CRÓNICA DEL DIARIO LA REGIÓN DE COQUIMBO DE HOY)

Fue un martes 16 de octubre de 1973 cuando la Caravana- comandada por Sergio Arellano Stark- inició su viaje al norte desde La Serena con el objeto de agilizar los procesos de los detenidos posterior al golpe militar, sin embargo el escuadrón militar fue la entidad de Estado encargada de asesinar sin distinción durante su paso.

En  la región de Coquimbo fueron 15 los ejecutados, todos prisioneros en el ex regimiento Arica a cargo del entonces comandante coronel Ariosto Lapostol.

Hecho por el que cada año las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos, ex presos políticos, organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil se convoca a conmemorar a las víctimas y a exigir justicia y verdad.

El 16 octubre de 1973 a las 13 horas, se vieron en las afueras del regimiento varios vehículos militares, todos conducidos por boinas negras. Después de un inusual movimiento que llamó la atención de los civiles presentes, se estacionaron frente a la cárcel. Minutos más tarde, se vio salir a 15 prisioneros políticos, con los brazos en alto y apuntados con metralletas.

El abogado Gustavo Rojas que en ese momento pasaba frente a la cárcel, logró conversar con uno de ellos, quien expresó que los llevaban a declarar a la Fiscalía Militar.

No fue así. Aquel prisionero jamás imaginó el destino final. Los llevaban a enfrentar la muerte.

En aquel grupo, junto al doctor Jordán Domic, se encontraba el Director de la Orquesta Sinfónica Infantil de La Serena. Jorge Peña y el abogado Roberto Guzmán, quien estaba en esa ciudad por un comparendo en el Juzgado del Trabajo; los profesores universitarios Jorge Osorio y Mario Ramírez, el Secretario Regional de la CUT, Carlos Alcayaga, el supervisor Marcos Barrantes, el agricultor Manuel Marcarían, el técnico agrícola Víctor Escobar, el técnico forestal Oscar Aedo, el obrero Hipólito Cortés y los campesinos Gabriel Vergara. Oscar Cortés, José Araya y Jorge Contreras. 

El tiempo demostró que se trató de un asesinato masivo. Algunas de las víctimas se encontraban cumpliendo penas de presidio, otros estaban siendo procesados y en el caso del doctor Jordán, ya había sido notificado de la fecha de inicio de su proceso.

Declaraciones de un testigo:

Edilio Espinoza Soto

8 julio, 2016 – 1:53 AM

“Conocí personalmente y fui amigo de ellos: Jorge Peña y Jorge Osorio, dos personas verdaderamente humanitarias, dedicadas, a desarrollar sus trabajos profesionales en la Sede Universitaria de La U de Chile, en La Serena. Jorge Peña, concertista en piano y profesor de música, enseñaba gratuitamente a los niños de escasos recursos, y creó la primera sinfónica infantil de La Serena.  Jorge Osorio era contador y funcionario administrativo de la Sede. Ayudaba a todos sus compañeros de la Universidad. Yo llegué contratado por la U de Chile, para la carrera de Técnicos Estadísticos. Debía arrendar una pensión para estar en esa ciudad y Jorge (Osorio, me dijo:_ Te quedas en mi casa hasta que encuentres arriendo. Yo lo venia conociendo. No eran ni activistas ni políticos. Es el crimen mas alevoso, cruel, inexplicable, cometido por los golpistas, en dos personas inocentes y excepcionales.

ClariNet