Deprecated: Non-static method Joomla\CMS\Application\SiteApplication::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/web2clar/public_html/nuevo/templates/jomi/styles/jomi/layouts/com_content/article/default.php on line 37

Deprecated: Non-static method Joomla\CMS\Application\CMSApplication::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/web2clar/public_html/nuevo/libraries/src/Application/SiteApplication.php on line 275

FLORES-RECUERDOS

Santiago, verano, calor,
aburrimiento, soledad, un
poco de tristeza, de melancolía,
febrero, noche calurosa,
madrugada calurosa, silencio
roto de vez en cuando por un
auto que surca el cerro, pasan
dos pacos con sus
intercomunicadores, silencio,
calor, Pampero con hielo.

Por Horacio Marotta R.

Colo Colo 5, la “U” 1. Incidentes, jugadores presos por agredirse, hinchada quemando galerías... campeonato amistoso de verano... será el calor, el dolor, el aburrimiento. Pinochet desterrado, retenido, secuestrado, preso, enclaustrado, lejano pero presente.

Crisis asiática, malaria generalizada, sequía, crisis energética, malaria colectiva.  Pampero con hielo. Mil ganas, mil recuerdos, mal hilvanados, caóticos. Pantalla en blanco, como la vieja hoja en blanco en la Remington.

¿Qué haría Skarmeta en una situación así? ¿Qué haría mi amigo Collier, aparte de tirarse a todas las minas ricas que se le ponen por delante?  Ellos tienen oficio, tarado, tu eres un aficionado, un cronista loco, desquiciado, que se propone tareas infinitas que nunca terminan... ¿Será ese el destino de toda esta palabrería? ¿Se quedará olvidado para siempre en algún rincón ignorado de tu disco duro?  

¿Y tu donde andarás, en qué remota dimensión te escondes?  Seguramente estarás tranquila, como si no sucediera nada, como si nada de esto estuviera ocurriendo, como si el mundo de pronto se hubiese detenido y ya no hay más historia, ya no hay más pasión, ya no hay ideologías, ya no hay ganas...  ¿Y tu?... que ya no eres capaz de ganarle a nadie, ni siquiera de ganarte el pan de cada día, con el sudor de tu frente, como te enseñaron cuando eras chico.

Pero entonces el mundo era distinto. Por eso te enseñaban esas tonterías. Tal vez nuestros padres aún podían ser locos y poetas, o simplones, o descarados, o descarriados, o irresponsables.  Pobre mi madre querida, que no quería ser tan vieja como era y se fue enloqueciendo en su lucha inagotable por no morir en vida, por no dejar de ser ella, imbatible, única, peleadora, croata, fascista, única judía antisemita, con sus cruzadas perpetuas, con su amargura infinita por ser vieja.

Pobre mi padre querido con sus sueños inagotables e inalcanzables, con sus martingalas infinitas, con su ópera y su isla mafiosa, con su historia inconclusa... claro, eran otros tiempos. 

Cuando eras chico,  eran otros tiempos... ¿Te acuerdas ese caótico día, ese caótico viaje, cuando nos trasladamos de Viña a Santiago?...  ¡Qué aventura! 

Todos los demás viajaron en tren, pero tu viviste la aventura impagable de venirte en el destartalado camión de mudanza, lento y pesado, cuesta a cuesta, en ese tiempo se viajaba por Quillota, Calera, Llay Llay. Til Til, qué sé yo, cuesta a cuesta, no había túneles, ni peajes, ni super carreteras concesionadas, era toda una aventura, con los camioneros, con el calor, varias horas... 

Y además, como haberlo sabido antes, era un día especial para este país, se había muerto el rugiente León de Tarapacá, que había llenado la historia, que se había batido fogozamente contra los milicos y contra la oligarquía, que había intentado por primera vez modernizar el estado, o crearlo, que había estremecido a las masas con su vibrante oratoria, que había sido presidente dos veces, sufrido el exilio... 

Y se había muerto peleando, con la bandera al tope, en la cama de una linda y famosa negra, cosa que en ese entonces se rumoreaba y después se supo, pero los tiras de la PP lo habían tenido que cambiar de lugar, era un país tan cartucho como ahora, una figura pública no podía morirse haciendo el amor con su amante en el barrio de la Chimba... 

Y nosotros con el camioncito tratando de llegar al barrio alto, entrando por Independencia, en medio de un funeral masivo, con pergoleras lanzando flores y la “querida chusma” rindiendo un último homenaje, olvidando, porque aquí, y parece que en todas partes, todos los muertos son buenos, la masacre del Seguro Obrero y algunas otras linduras del genio italiano del difunto líder...

Eran otros tiempos.  Era 1950, gobernaba el último radical, el serenense que bailaba samba, que había sido elegido por el Frente Popular, comunistas incluidos, y que los había ilegalizado, perseguido, encarcelado y relegado... 

24 de febrero 1948. El Ministro Miguel González Castillo, que tiene a su cargo el proceso contra el senador Pablo Neruda, reitera al Prefecto Jefe de Investigaciones instrucciones precisas relacionadas con la detención de Neruda, el que no ha sido habido, no obstante la actividad gastada por Investigaciones... 

El Presidente de la República, señor Gabriel González Videla, firmó, en un acto solemne verificado en el Teatro Municipal, el decreto que promulga la ley que concede voto político a la mujer chilena (1949)... Con emoción y entusiasmo ha sido recibida por las mujeres chilenas la llegada de la señora Inés Enríquez Froedden a la Cámara de Diputados.  Y no es para menos.  Se trata de la primera mujer que en nuestra democracia entra a desempeñar un cargo de representación popular (1951)... 

Así no más fue, habíamos llegado a la mitad del caótico y sangriento Siglo 20, cambalache y nuestras féminas se convertían en ciudadanas... y de ahí en adelante, sálvese el que pueda, llegaron las minas y vienen a quedarse... y vienen con hambre histórica, con reivindicaciones absurdas, que hacen temblar los cimientos mismos de la sociedad, de la familia, será el derrumbe de todas nuestras tradiciones patrias...

Y votaron por primera vez en una presidencial en 1952, eligiendo con abrumadora mayoría al general y ex dictador Carlos Ibáñez del Campo, quien escoba en ristre prometía limpiar el país de la corrupción radical y de todos los políticos. 

Mi familia era ibañista, porque mi padre era amigo y trabajaba con Perón, porque adoraba a Mussolini a quien veía como la reencarnación de Garibaldi y mi madre adoraba a Hitler y aún en el 52 sostenía que los judíos estaban bien muertos o que todo era mentira, propaganda de los aliados, y que Chile necesitaba orden y patria y que un general no podía ser corrupto y... eran otros tiempos... 

Vivíamos en El Bosque, barrio que hoy podría definirse como barrio “cuico”,  y éramos las ovejas negras del barrio que estaba enterito con Arturo Matte, el candidato de la derecha...

Fue el primer intento que hizo un entonces joven Salvador Allende que sacó 51.975 votos en todo el país... nosotros teníamos en el balcón un afiche del general con su escoba, premonitoria escoba, porque terminó dejando la escoba... y mis hermanas que se comenzaban a poner lolas, fisgoneaban a un vecino que según ellas era un churro y que planchaba calcetines, qué se yo, lo vi con mis propios ojos, tal vez en esa época se planchaban los calcetines... y yo estaba enamorado de una vecinita rubiecita, mayor que yo, que nunca me dirigió siquiera una mirada, pero que yo hasta hoy considero como mi primer amor, y mi primer fracaso...

Y Santiago llegaba más o menos hasta ahí nomás, el Cerro San Luis era un botadero municipal de basura al que íbamos a jugar sin que nuestros padres se enteraran, allí conocimos las primeras moscas y los primeros niños pobres que no iban a jugar sino que a recoger basura con sus padres, e íbamos al colegio en troley, y ya en esos antediluvianos tiempos existía el Kika, y cuando íbamos al centro, al Correo Central, a despachar encomiendas con comida para los parientes que pasaban hambre en Europa, la mamá nos llevaba al portal a comer pizza en Ravera... o a veces yo acompañaba a mi papá al Mercado Central a comprar pescado, o a veces un pulpo y él tenía sus caseros, y lo saludaba todo el mundo y él puteaba a las mujeres que fumaban en la calle o se indignaba si se cruzaba con alguna que llevara pantalones, y salía a regar el jardín en pijama, con gran espanto y vergüenza nuestra y carcajadas no muy sutiles de nuestros vecinos cuicos, y ya comenzaba a espantarles los pololos a mis hermanas, y había un almacén en cada esquina, uno croata y el otro italiano, y como mi casa estaba dividida, había que comprar un poco en cada uno de ellos...

Se vivían tiempos difíciles y premonitorios, el populismo se desgastaba, en el 53 venía Perón a Chile y las masas se desbordaban a las calles para aplaudir a los dos generales, los argentinos, siempre por delante, traían por primera vez la televisión a Chile, instalando aparatos en algunas vitrinas céntricas para seguir la visita, donde miles de personas se agolpaban a ver la magia que irrumpía y que nunca imaginaron los esclavisaría para siempre... 

Tu tampoco sabías como ese invento singular iba a influir en tu vida...  Se comía mucho equino, mucha ballena, te no había, el azúcar escaceaba... los Letelier, gran familia que se atrincheraba tras la primera dama, hacían suculentos negocios que poco a poco comenzaban a salir a la luz pública, la corrupción que se iba a barrer, se acrecentaba y multiplicaba, los agrario laboristas del presidente se desinflaban y desaparecían, los radicales, aún poderosos, entraban y salían del gabinete, poquito a poquito se abría paso en el espectro el Partido Demócrata Cristiano con Frei a la cabeza, los sindicatos de rehacían y fortalecían después de las despiadadas persecuciones, los estudiantes se reorganizaban...

¿Y tu? ¿En que andabas en ese entonces, aparte de crecer y leer a Salgari, mucho Salgari, a Verne, De Amicis, Mujercitas, Hombrecitos, Rojas, Lillo, Blest Gana, Coloane, Subercaseaux, Pérez Rosales, El Peneca, Simbad, el Okey, Billiken y todo lo que caía en tus manos?...

Liceo Lastarria, laico, republicano, cuna de grandes hombres, donde habías ingresado hablando un español agringado aprendido en una casa multilingüe y llena de óperas, donde el espacio se reivindicaba entre Verdi y Wagner, entre Tauber y Carusso, donde aparecía efímera y radiante Edith Piaf, donde estaba prohibido escuchar boleros, rancheras o tangos, música de empleadas, pero que igual, por lo mismo, la escuchábamos y nos volábamos, a donde corríamos después del colegio para no perdernos un episodio de Piter Fox Lo Sabía, o unos radioteatros maravillosos que culminarían con Adiós al Séptimo de Línea, pasando por las aventuras de Tarzán o una que había inventado la CIA, que se llamaba Ojo de Aguila, en que los buenos peleaban contra los comunistas...

Primer Centro de Alumnos en la historia de los liceos chilenos, legalizado a fuerza de pelea, paros, represiones, sí, tu eras chico, pero igual metiche y ahí estuviste, lleno de anotaciones por mala conducta, por asistir a reuniones ilegales, por resistir las medidas de las autoridades del colegio, por cualquier cosa, porque hablas mucho, porque no eres cabro chico como todos los demás, porque eres distinto y contestador, porque ya te picó el bicho imparable de la rebeldía...  porque tu casa era un caos en que volaban platos y las pasiones se desataban, en que las deudas se acumulaban por pérdidas irreparables de mi padre en los casinos, penurias que atentaban contra los te-canasta de mi madre con sus amigas alemanas o croatas, cuicas todas, a las que a la nochecita venían a buscar sus maridos, inmigrantes también pero ya olvidados de que lo eran, exitosos la mayoría, con autos caros, ópticos, ingenieros, industriales, banqueros en ciernes... rebeldía porque eras distinto, porque eras malo para la pelota, porque no podías andar en patines, te dedicaste a leer, a observar, a conocer, a intuir, creaste tu burbuja propia, te volaste dibujando o escribiendo, irresponsable tu, idiota tu, desenfrenado tu, inadaptado tu, dejaste que se filtraran sutilmente en tu mente enfermedades tan venéreas y peligrosas como injusticia, desigualdad, pobreza, explotación, liberación, igualdad... 

Se te dijo, se te advirtió, vas por mal camino cabrito, nadie puede pasar del Peneca a Neruda o a Gustavo Adolfo Bequer, o descubrir el Werther a los 13 años, o llorar con Romeo y Julieta, no son lecturas para tu edad, te saltaste el Barrabases y te fuiste directamente al Pinguino, nadie puede, no tenís de qué quejarte, tu solito te las buscaste...

Más Pampero con hielo, estoy un poco borracho, otra vez, dirían varias, varias de mis conciencias críticas, varias de mis pepes grillos, está amaneciendo, comienza el ruido, pasan autos, avanzan las atronadoras micros por Merced, voy a cambiar el Pampero por un cafecito cargado, estoy embalado, además Pinochet está preso en Londres, Garzón, Garzón, que grande sos...  No va a durar, sería demasiado maravilloso, pero igual es un día especial, que terrible de potijuntos son nuestros personeros de gobierno, nuestros renovados políticos, están hablando de soberanía, no saben qué hacer, como reaccionar, ponen cara de culo en la televisión, ya, no peles más, mucho roncito, tómate un cafecito y relájate, sí, es verdad, es un día especial.

Como tantos que has vivido, como ese 2 de abril del 57, ese día sí que marcó tu vida para siempre, tenías 13 años, llegaste al liceo y estaba todo alborotado, huelga general, rebelión popular, habían subido las micros sin aviso previo y la acumulación de penurias acabó con la paciencia colectiva... había euforia y locura, adrenalina a raudales, grandes y chicos nos vimos envueltos en la marejada de la rebelión, volcamos una cuca de la comisaría vecina con pacos adentro, marchamos hacia el liceo siete a rescatar a las mujeres, algunas, decididas, tiraron sus delantales y saltaron por las ventanas para unirse al jolgorio, marchamos por Providencia hacia el centro con un hasta de bandera de 5 ó 6 metros cual lanza medieval, apedreamos micros y rompimos troles...  llegamos al centro y nos unimos a los miles y miles de manifestantes, obreros, universitarios, marginales, de todas las edades, unidos por una rabia acumulada... 

La capital de la República ha vivido horas aciagas. Lo que comenzó con piedras contra los indefensos trolebuses, por el alza repentina de las tarifas, desembocó en un violento motín.  Los cables de todo el mundo han proclamado esta mancha para la historia de nuestro organizado país.  Las primeras manifestaciones fueron el símbolo del descontento ciudadano por las alzas constantes y por la desesperanza de que éstas fueran detenidas.  Pero después llegó el vandalismo: forajidos robaron comercios y asaltaron vitrinas; otros rompían la luz, lo que ayudaba al caos; colocaban defensas para impedir la defensa de la propiedad; avisaban de estallidos que no existían para dislocar las fuerzas; aplaudían a unos u otros uniformados para producir divisiones... Todo un plan que respondía a la “Central”.  Las Fuerzas Armadas y Carabineros detuvieron la asonada.  Y se salvó el régimen democrático... 

El centro era un caos absoluto, postes derribados, tranvías descarrilados e incendiados, semáforos destrozados, barricadas... Los pacos habían sido superados y, de pronto, los primeros disparos, las enloquecidas carreras, irrumpían los militares disparando sin contemplaciones, recuerdo que con mis compañeros estuvimos más de una hora tirados de guata, tras un kiosko de diarios, en San Diego con la Alameda mientras las balas silbaban sobre nuestras cabezas... 

Ahí, al frente, en la vereda del Banco del Estado, comenzaron a apilar los cadáveres, frente a nosotros que no podíamos creer lo que veíamos, corría la sangre por las cunetas, decenas, más de un centenar de muertos los vi yo con mis propios ojos, hombres, mujeres y hasta niños... 

Hubo estado de sitio y toque de queda, caminamos como pudimos, por calles alejadas hacia el barrio alto, espantados y exhaustos llegamos a nuestras casas de noche...

Mi madre se quería morir, no sabía si abrazarme o fusilarme, lloraba a lágrima viva, nadie sabía lo que pasaba, no había televisión, las radios habían difundido comunicados oficiales, nunca se habló de balaceras ni de muertos, yo nunca conté lo que realmente había vivido y visto... 

El general Horacio Gambóa, jefe de la guarnición de Santiago, hablaba por radio... Primero se azuzó a los estudiantes para que apedrearan las micros, y cuando estos fueron retirados, se lanzó a más de 20 prontuariados a efectuar todo tipo de desmanes.  Los encabezaban cabecillas comunistas.  Se aprovecharon del deseo del Gobierno de no hacer víctimas, especialmente cuando se dieron cuenta de que Carabineros no respondía el fuego.  La ciudadanía debe tener confianza en que el orden se restablecerá lo más pronto posible.  Espero que no habrá más necesidad de emplear la fuerza, pero si ello fuere necesario, el orden se mantendrá, cueste lo que cueste.  Soy General de División del Ejército y quiero que mi nombre se recuerde como el de un oficial que mantuvo la tradición de nuestras instituciones armadas de mantener nuestra democracia y las libertades ciudadanas...  

Y ese día se derrumbó el efímero populismo chilensis, se desintegró el ibañismo y todos comenzaron a mirar hacia el 4 de septiembre del 58, fecha en que se elegiría al sucesor del general que dejó la escoba... 

Pero el desencantado general no se iría del poder sin dejar un par de herencias que tendrían importantes repercusiones en la historia política del país.  En la primera quincena de mayo de 1958, Ibáñez enviaba al Congreso, con carácter de urgencia, un proyecto que derogaba la ley 8.987, sobre Defensa Permanente de la Democracia, la famosa ley maldita, que mantenía fuera de la ley al Partido Comunista.  En la madrugada del miércoles 14 de mayo, radicales, democratacristianos, socialistas, agrariolaboristas y nacionales, aprobaban el proyecto que daba de nuevo legalidad al comunismo criollo... 

En agosto de ese mismo año, se aprobaba una nueva legislación electoral y nacía la cédula única, numerada y sellada, nueva fórmula que impedía el cohecho y la compra de votantes, la que debutaría en las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de ese año.

Santiago, verano, calor, aburrimiento, febrero, noche calurosa, madrugada calurosa, silencio roto de vez en cuando por un perro que ladra, gatos que hacen el amor o pelean en el techo del vecino, Cochihuaz con cola y sin hielo, Prisioneros dejando la cagada en el festival de Viña, coimas, sobresueldos para algunos e infrasueldos para el resto, peligro de guerra, malaria generalizada, Zamorano jugando en el Colo Colo, rebrote del cólera, adiós al sebiche, el que muere muere, libro interminable, hilachas, retazos, recuerdos inconexos, amores inconclusos, soledades profundas...

Pero llegó la gloriosa década de los 60 y eclosionó el movimiento feminista, entre todos los movimientos libertarios, haga el amor y no la guerra, pidamos lo imposible, y a tirar a tirar, que el mundo se va a acabar, y tiramos todos, mucho, y las mujeres se preguntaban, “qué nos pasa, y ahí no más descubríamos que siempre habíamos sido catalogadas por los hombres, que los millones de mujeres “defectuosas” era una mentira monstruosa, los hombres seguían dominando, satisfaciéndose ellos, obligándonos a cumplir un rol, a tener orgasmos, aunque los hombres siguieran sin entender nada, sin saber nada de la sexualidad femenina, de como calentarlas, de sus ritmos, de sus tiempos, de sus necesidades”. 

Las mujeres seguían dando placer sin obtenerlo.  Pero peor aún. ahora los hombres necesitaban una mayor reafirmación de sus poderes como machos, de sus bondades como amantes perfectos, exigían orgasmos femeninos, culminación “perfecta” y “normal” del acto.  Pero la rebeldía a todo nivel que se vivía en los 60 destapó la olla.  Las mujeres iniciaron un frenético rescate del rol femenino en todos los ámbitos, especialmente en el íntimo y comenzaron, por primera vez a hablar de su sexualidad. 

Se multiplicaron las investigaciones, los estudios, las encuestas..  Es en ese contexto en que William Masters y Virginia Johnson derriban el mito de la distinción entre orgasmos vaginal y clitoridiano, entre mujeres maduras e inmaduras sexualmente...  Pero ellos hicieron sus descubrimientos y plantearon sus recetas en medio de la década de la igualdad, las mujeres ya no estaban dispuestas a ser menos que los hombres y así surge el “modelo”, el “sexo normal”, describiendo un ciclo de respuestas sexuales idéntico para hombres y mujeres.  Si bien sus aportes fueron importantes, sus conclusiones fueron normativas y estrictas, dejando como “anormales” a todos los que no lograran mutua satisfacción con su silabario...

ClariNet