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FLORES-MAYO68

Mis recuerdos de ese mayo del 68
en París que me tocó vivir y de un
gran amor, imborrable, que
recordaré hasta mi muerte.

 

Por Horacio Marotta R.

En aquellos días era más probable oír la palabra revolución en  la banda 
sonora de una película o en el último single  de un grupo pop  que oÍrla
decir a  alguien por la calle. Por esta razón la gente creía  que las revoluciones 
estaban enterradas en la historia.

Pero hace  menos de 50 años Francia estuvo a  punto de una revuelta total con 12  millones de obreros en huelga, 122 fábricas  ocupadas, y estudiantes  luchando contra el viejo sistema moribundo en el que  se encontraban.       

A finales de los 60 en Francia los sueldos estaban en alza,  pero grandes  secciones de la clase trabajadora aún sufrían bajos  sueldos. Esto ocurría a  pesar de que el comercio con el exterior se  había triplicado.  El desempleo era de medio  millón, en un periodo que  era considerado como el boom de la postguerra.

         

Nanterre era una universidad de las afueras de Paris. Era un  campus nuevo  construido para paliar el gran incremento de nuevos  estudiantes.   El 22 de marzo de 1968 ocho estudiantes irrumpieron en  la oficina del decano  como forma de protesta por el reciente arresto  de seis miembros del Comité  Nacional de Vietnam. Entre estos estaba un  estudiante de sociología llamado Danny Cohn-Bendit. El era parte de un  grupo que organizó una huelga de miles de estudiantes en noviembre de  1967 como protesta contra la  masificación.

“Hoy no es un día como cualquiera otro.  Acabo de  llegar a la Ciudad Luz, recibí tu última carta y se que va ser  difícil que vayas a mi encuentro, pero lo entiendo muy bien, no  se como haré para encontrarte, pues nunca pusiste tu dirección en  ninguna de las cartas que enviaste”.

Rabia estudiantil

El los 10 años anteriores la población estudiantil había  crecido de 170.000  a 514.000. Aunque el estado había dado bastantes  fondos, no eran suficientes  para paliar el enorme aumento de  estudiantes. El área total cubierta por los  fondos se había  duplicado desde 1962 pero el número de estudiantes se había  casi  triplicado. Las instalaciones eran a todas luces inadecuadas y la   masificación era un asunto serio.

Seis días antes de la ocupación de la oficina del decano se  llamó a la policía y  el campus fue rodeado. 500 estudiantes de  dentro se dividieron en grupos de  discusión. Los estudiantes de  sociología comenzaron a boicotear sus exámenes y  produjeron un  panfleto titulado: "¿Para qué necesitamos sociólogos?".  Los   estudiantes pidieron disponer de una sala de conferencias  permanentemente para  discusiones políticas.  Los profesores  comenzaron a ceder, algunos estaban a favor de las peticiones  de  los estudiantes. La universidad les dio un lugar para las  conferencias,  pero para el 2 de abril se hizo un mitin de 1200  estudiantes en una de las  mayores salas.

“Es primavera y el cielo nocturno de París es tan hermoso  como me lo imaginaba, una luna que me envuelve con su  impresionante y seductor resplandor, un firmamento lleno de  brillantes y coquetas estrellas, pero tan ajenas a lo que pasa  a su alrededor...”

Presencian una guerra  entre gases lacrimógenos, flores,  adoquines, barricadas, graffitis y un sin fin de rostros,  manos y mentes de vehementes y soñadores jóvenes, que luchan  por un inquebrantable y loco ideal.  Loco porque en todas las  épocas el alzar la voz con algún discurso incendiario, el  organizarse y luchar en contra de las ideas de la sociedad en  la que uno ha nacido, es considerado locura...

El movimiento del 22 de marzo

Después de Pascua la agitación era más fuerte. El 22 de  abril (un mes después  de la ocupación) se hizo un mitin al que  asistieron   1.500 estudiantes.  De allí salió el manifiesto para  "El rechazo total a la  Universidad Tecnocrática y Capitalista"  y  después de esto se hizo una llamada  de solidaridad a la clase  obrera.  Estaba claro que el Movimiento del 22 de  marzo (que había  logrado una alianza semi-formal de todos los estudiantes socialistas anti-autoritarios) estaba ganando la batalla de las  ideas entre los estudiantes del  campus.

         

La universidad decidió entonces expedientar a 8 estudiantes  implicados en  estos asuntos, incluyendo a Cohn-Bendit. Fueron  llamados a comparecer ante el  comité disciplinario de la Sorbona el  3 de mayo.  Se hicieron 4 conferencias  para defenderles.

Banderas Rojinegras cuelgan del Arco del Triunfo

El viernes 3 de mayo unos pocos estudiantes se reunieron  delante de la plaza  de la Sorbona. Los estudiantes eran de Nanterre  y se les habían unido  activistas de la misma Sorbona. Los "ocho de  Nanterre" estaban a punto de  afrontar los cargos para el siguiente  lunes. Los ocho y algunos colegas de  Nanterre se reunieron con  activistas de la Sorbona para discutir lo que harían  el lunes.

         

La cantidad de gente comenzó a crecer y las autoridades de  la universidad se asustaron.  A las 4 de la tarde la Sorbona estaba  rodeada por la policía y las Campagnies  Republicaines de Securité  (CRS, policía antidisturbios). Varios estudiantes  fueron arrestados  por el CRS, con el pretexto de que estaban usando cascos de   motocicletas.  Se extendieron las noticias muy rápidamente y pronto  estudiantes  de toda la ciudad estaban allí.

Empezó una lucha para  liberar a los que  habían sido arrestados. Tal fue la batalla entre  los estudiantes y la policía  que la Sorbona cerró.  Esta era la  segunda vez en 700 años que la Sorbona se vio forzada a cerrar, la primera había sido en 1940 cuando los nazis tomaron Paris.  La Unión  Nacional de Estudiantes  y El Sindicato de Profesores convocaron inmediatamente una huelga general que pedía la reapertura  de la Sorbona. la retirada de la policía y la liberación de los  detenidos.  Estas uniones se unieron al Movimiento del 22 de Marzo.  El descontento  original había sido la masificación pero ahora las  perspectivas eran mayores.

Ataque de la policía

El lunes 6 de mayo los "ocho de Nanterre" entraron en la  universidad, rodeados  por un cordón policial, cantando la  Internacional. Estaban de camino para  comparecer ante el Comité de  Disciplina de la Universidad. Los estudiantes decidieron  manifestarse por Paris. En su vuelta al Barrio Latino fueron   salvajemente atacados por la policía en la Rue St. Jacques.  Los  estudiantes levantaron las piedras del pavimento y volcaron coches  como  barricadas. La policía lanzó gases y pidió refuerzos. El  Boulevard St Germain  se convirtió en un sangriento campo de batalla  que las cifras oficiales  resumían:  422 arrestos y 345 policías  heridos. Este día entró en los anales  del '68 como "Lunes  Sangriento".

         

El martes siguió una enorme manifestación y evitando a la  policía se colgaron  Banderas Rojinegras del Arco del Triunfo y la  "Internacional" se oyó en las  calles. La semana continuó con una  tónica similar en las calles con  manifestaciones multitudinarias y  charlas políticas. El miércoles la opinión  pública estaba  cambiando.

“No se como llegar a tu encuentro mi querido luchador de  lo imposible, pero se que lo lograré, es imposible tomar un carro  que me lleve hasta el Barrio Latino, todos los taxis me ven como  si estuviera desquiciada o como si fuera una sadomasoquista y  quisiera ir a una cita con mi amiga la muerte, saludarla, darle  la mano y desaparecer al instante, se que es una locura pero lo  lograre...”

Valor para la lucha

Las clases medias estaban sorprendidas por la brutalidad  con la que la policía  había tratado a los estudiantes y crecientes  fracciones de la clase trabajadora  se estaban inspirando en la  valentía de los estudiantes en su lucha contra  el estado. El  viernes (10 de mayo) 30.000 estudiantes, incluyendo a los de los   institutos, se habían reunido en la Place Defret-Rochercau.  Marchaban hacia la  Sorbona por el Boulevard St. Germain. Todas las  calles que llevaban a la  Sorbona estaban tomadas por una policía  bien armada para el conflicto.  Los manifestantes levantaron 50  barricadas para defenderse del ataque de la  policía.

El reportero  Jean Jacques Lebel escribió que a la una de la madrugada  había  "Literalmente miles de personas ayudando a construir barricadas...   mujeres, obreros, contestatarios, gente en pijama, cadenas humanas  llevaban  piedras, madera, hierros...". "Nuestra barricada es doble: un metro de alto de  piedras, un espacio de 10 metros en medio y  luego una pila alta de madera,  coches, postes de metal, y  papeleras. Nuestras armas eran las piedras, y  metales que  encontrábamos en la calle" informó.  Los reporteros de radio decían  que se habían levantado unas 60 barricadas en  diferentes calles.  Francia estaba escuchando los reportajes de Europe One  Radio  Luxembourg. El gobierno había cedido en dos de las tres demandas  pero no  aceptó soltar a los detenidos. No iba a haber un "Liberez  nos comrades! ".

Siguen los palos

Las barricadas fueron atacadas por la policía. Utilizaron  para ello gases lacrimógenos y granadas CS. Los estudiantes y los  manifestantes se protegían de los nauseabundos gases con pañuelos  mojados con gasesosa. La lucha duró  toda la noche. La policía  irrumpía en las casas y la gente era introducida a la fuerza a los  furgones. El trato a los manifestantes por parte de la  policía, y  especialmente el CRS, fue brutal.   Había informes de mujeres  embarazadas golpeadas, hombres jóvenes desnudados y  golpeados en  sus órganos genitales hasta "que la carne se les hacía trizas".  Al  final de esta batalla en las calles hubo 367 personas heridas, y 460   arrestadas. En la mañana del sábado llegaron carros blindados para  limpiar las  barricadas en el Boulevard St Germain, cuando lo hacían  eran increpados e  insultados por el pueblo.

El lunes 13 de mayo los estudiantes finalmente fueron  liberados pero la chispa  ya había iniciado un incendio. Los  sindicatos convocaron una huelga general de un día y organizaron  una marcha sobre París para el mismo día. Más de 200.000  personas  (según cifras conservadoras) marcharon por las calles de París gritando "De Gaulle Asesino".  El líder del gobierno estaba aislado  y era  señalado como enemigo del pueblo. Después de la marcha se  pidió a la  muchedumbre que se dispersara, muchos lo hicieron, pero  un gran grupo de  estudiantes decidieron ocupar la Sorbona.

“Al fin logro que un carro acepte, pues lo conduce un joven  universitario que participa en esa lucha, pero que se  cachueliaba manejando un taxi, pues no tenia muchos recursos.   Era todo un personaje aquel pata, estaba escuchando una cinta de  The Beatles y coreaba mientras manejaba You say you want a  revolution... we all want to chang the word... y lo cantaba...   Me comenzó a hablar sin que yo le dijera nada del por qué de su  lucha y del levantamiento de miles de jóvenes”.

Los comunistas con sus viejas artimañas

El Partido Comunista Francés había condenado a  los rebeldes de Nanterre desde el principio. Su futuro Secretario  General, Georges Marchais, publicó un  artículo titulado "Los  falsos revolucionarios deben ser desenmascarados". En  este  artículo aseguraba que el Movimiento del 22 de Marzo no eran más  que "en  su mayoría hijos de la gran burguesía, despectivos hacia  los estudiantes de  origen obrero" y predijo que "se apagarán  pronto sus llamas revolucionarias para convertirse en dueños de  los negocios de papá...."

Pero el 8 de mayo los líderes del partido vieron el  tamaño del movimiento y  decidieron cambiar su tono y hacerse con  el control de la insurrección. Vieron  que el ejemplo de los  estudiantes se estaba siguiendo en los lugares de  trabajo.  Creían que era mejor animar la acción que permitir que la  situación  escapase a su control.

Una vez más los comunistas sojuzgaron la situación. La  CGT (sindicato  comunista) comenzó a apoyar las acciones en los  lugares de trabajo, sólo  después de que los obreros hubieran  tomado la iniciativa. Louis Aragón (el  escritor comunista más  famoso de Francia) fue enviado a una reunión en el  Odeón. Los  miembros del Movimiento del 22 de Marzo que estaban presentes le  saludaron con los gritos satíricos de "Larga vida a Stalin padre  de todos los  pueblos".

Un miembro del buró político, Roger Garudy, abrazó la  doctrina de los  estudiantes de autogestión económica, consejos  autónomos y descentralización.  También extendió su solidaridad  con los estudiantes aplaudiendo los sucesos de  la "Primavera de  Praga". Fue expulsado muy pronto del PCF.

La verdad es cualquier cosa que sirva al Partido

En su mayoría los miembros del PCF persistían en  clasificar el movimiento estudiantil como "enteramente de  extrema-izquierda, un cóctel pequeñoburgués  de bakunistas,  trostkistas y lleno de aventurerismo..."

Por estas fechas se publicó un artículo anónimo en el periódico del partido "Le  Humanité" en el que  su autor aseguraba que el ministro de  Juventud había tenido contactos con  Cohn-Bendit y que había  garantizado dinero para el Movimiento del 22 de Marzo.  Esta  acusación era una completa fabricación y de una imaginación muy  extraña.  Por supuesto que esta no fue la única vez que los  comunistas intentaron este  tipo de táctica.

La Sorbona se vio transformada durante la noche y los  viejos pilares que  rodean la plaza delantera fueron decorados  con posters de Marx, Lenin, y Mao.  Las banderas rojinegras  ondearon junto a la bandera del Vietcong. Fueron  pintadas las  figuras de Trotsky, Castro y el Che Guevara junto a los eslóganes de "Todo es Posible" y "Prohibido Prohibir". Este esbozo de la  Sorbona daba  una imagen de la buena confusión de ideologías en  la que se encontraban los  estudiantes.

Se eligió un Comité de Ocupación de 15 personas el 14  de Mayo y su mandato se  limitó a 24 horas.  El Anfiteatro  Central  vibraba día y noche con  debates políticos.  El sistema  de exámenes fue condenado como "rito de  iniciación a la sociedad  capitalista". El Movimiento del 22 de Marzo quería  "erradicar la  distinción entre los trabajadores y los patrones antes que convertir a más hijos de trabajadores en patrones".

“Una se debía a que ya estaban hartos de las ideas retrogradas  y ortodoxas de su sociedad, estaban cansados de la enseñanza  mediocre, repetitiva y memorística, estaban en contra del futuro  que les imponía la sociedad, etc, etc, etc, y fue en casi todo el  camino que este peculiar y enardecido jóven me habló de todas su  consignas... yo me distraje un poco, no  por no tener interés  sino porque encontré regados por el asiento libros, pero libros  muy especiales, que tomaron toda mi atención, obviando todo lo  que me rodeaba... El hombre unidimensional de Herbert  Marcuse,  otros mas de Bakunin, Marx y Freud...  era como entrar a otra  dimensión... constituían un pilar de la lucha contra el  autoritarismo, casi fui envuelta por todos esos pensamientos e  ideales pero... desperté y me di cuenta que llegaba a otra  dimensión, igual de envolvedora, pero llena de almas feroces, con  voces enardecidas, que reclamaban por una mejor vida...”

Colectivos Revolucionarios

La Escuela de Bellas Artes fue ocupada el 14 de mayo.  Allí había reuniones  cada mañana donde se decidían los temas de  actuación. Entonces se hacían  posters, lo más irónico fue que estos  posters se convirtieron en objetos de  coleccionistas y pronto se los podía encontrar en las casas de los ricos.  Estos posters  cubrían las paredes con eslóganes tales como "la humanidad no será libre hasta que el último capitalista haya sido ahorcado con  las entrañas del último burócrata". "La Comodidad es el opio del  pueblo". "La imaginación al  poder". Paris estaba lleno de esos  posters.

La atmósfera política de la época llevó a ocupaciones por  médicos, arquitectos y escritores radicales. Incluso el festival de  cine de Cannes fue interrumpido  en 1968 cuando Jean-Luc Godard y  Francois Truffaut tomaron el festival hall  en apoyo del movimiento  de huelga nacional.

“Baje de aquel taxi y me encontré entre barricadas, autos  volteados, rejas, adoquines, y de muros, con la mas bellas  obras de arte, graffitis con frases:

Todo el poder a la imaginación...

El patriotismo es un egoísmo de masa...

Sean realistas pidan lo imposible...

Y miles de aquellas frases que enriquecieron mi cerebro para  toda la vida.”

Huelgas

El 14 de Mayo los trabajadores de Sud Aviation  cerca de  Nantes ocuparon su  fábrica. Luego las plantas de Renault en Cleon,  Flins, Le Mans y Boulogne  Billancourt fueron a la huelga. Los  trabajadores jóvenes de Cleon renunciaron  a abandonar la fábrica al  final de su turno y encerraron a su jefe en su  oficina.

Los líderes  del sindicato estaban tropezando con la euforia de los   trabajadores. En lugares como Sud-Aviation  la decisión de ir a una  huelga  indefinida se tomó sin consultar a los líderes de los  sindicatos.  Los líderes de CGT habían sido completamente cogidos  por sorpresa y ahora  intentaban desesperadamente no perder toda su  influencia. Los trabajadores  llevaban la voz cantante, en las  demandas y en las acciones. Los líderes  sindicales por poco tiempo les siguieron sin rechistar, cuando vieron que  era en único método  para mantener alguna influencia entre los obreros.

El 16 de Mayo unos cuantos miles de estudiantes marcharon  a Boulogne  Billancourt donde unos 35.000 trabajadores estaban en  huelga. Miembros de CGT  cerraron las puertas de la fábrica para  entorpecer la comunicación.  Pero los  trabajadores subieron a los  tejados y desde allí se pudieron comunicar con los  estudiantes. La  Solidaridad estaba ahí y no podía evitarse con unas pocas  cadenas y  unas puertas cerradas.

En la Normandía industrial, Paris y Lyons el paro era  virtualmente total. El  18 de Mayo la producción de carbón y el  transporte público de París fueron a  la huelga. Los Ferrocarriles  Nacionales fueron los siguientes en unirse a la  huelga. Los  trabajadores del Gas y de la Electricidad tomaron el control de  sus  lugares de trabajo pero continuaron con sus suministros domésticos.  La  Bandera Roja ondeó en los astilleros de St Nazaire que empleaba  a 10.000  trabajadores. El fin de semana del 19 de Mayo vio a 2  millones de personas en  huelga y 122 fábricas ocupadas.

La ola de Huelgas barre Francia

Las retiradas de dinero de los bancos se limitaron a 500  francos por la  posibilidad de que los empleados del Banc de France  fueran a la huelga. Los  suministros de gasolina se agotaron porque los conductores hacían acopio. El  lunes 20 ningún ferry del canal  de la Mancha estaba operativo y los turistas  se empezaron a ir en  autobuses a Bruselas, Ginebra, y Barcelona.

La fábrica de Citroen que empleaba mucha mano de obra  inmigrante de Portugal,  Norte de Africa y Yugoslavia todavía estaba  operativa. El 20 de mayo después  del turno de mañana entrara a  trabajar a las 6 de la mañana fueron visitados  por un piquete de  estudiantes. Los jóvenes trabajadores extranjeros se  quedaron  sorprendidos por los folletos de los estudiantes y cuando decidieron   unirse a una manifestación de colegas de una fábrica cercana,  Citroen estaba  en huelga también.

La industria textil y los grandes comercios de Paris se  unieron a la cada vez  más masiva Huelga General el jueves 21. Los  controladores aéreos de Orly y de  la televisión francesa (ORTF)  decidieron unirse el viernes anterior.  Los profesores fueron a la  huelga el 22, aunque muchos siguieron asistiendo a las escuelas para  mantener contacto con los estudiantes como los sindicatos  pedían.

“Otra vez desperté como una sonámbula de aquel otro  viaje, y comencé a divisar aquella multitud de gente...   parecía imposible poder hallarte pero estaba dispuesta a  hacerlo así tuviera que meterme al corazón de esta lucha…”

“Me choqué con muchos personajes interesantes...  Una fue  una mujer muy hermosa, alta, delgada, parecía una modelo, pero  era nada más y nada menos un miembro de la Confederación General de Trabajadores. Otro personaje que me impresionó fue  un joven, muy rebelde y atractivo, que no cesaba de gritar sus  encendidos discursos, enfrentando a un policía con una sonrisa  rebelde en sus labios, era muy atractivo y su voz, aunque ronca  me parecía familiar, eras nada menos que tu... estaba tan  cerca de ti, pero me era imposible llegar a ti y tocarte,  que  era lo único que me importaba.”

Hoy es un buen día para morir

A los quince días desde que la Huelga General fuera  convocada, más de 9  millones de trabajadores estaban en huelga.  Como alguien dijo: "El miércoles  los enterradores fueron a la  huelga. Ahora es un buen momento para morir". 

Los trabajadores  tenían mucha habilidad para educar con el ejemplo. Los   trabajadores del gas y la electricidad se unieron a la huelga pero  mantuvieron  los suministros como siempre, salvo algunos cortes. Los  alimentos llegaban a  París como antes de la huelga. Los  trabajadores de correos aceptaron repartir  los telegramas urgentes.   Los trabajadores de la prensa dijeron que no deseaban dejar el  monopolio de la  información para la televisión y la radio y  aceptaron editar los periódicos ya  que para ellos la prensa era la  que "gestiona con objetividad el papel de dar  información". En  algunos casos los trabajadores insistieron en cambiar los  titulares  o los artículos que editarían en los periódicos. Esto ocurrió con   los periódicos derechistas como "Le Figaro" o "La Nation".

En algunas fábricas los trabajadores alteraron la  producción para adaptarla a  sus necesidades. En la fábrica de CSF  en Brest los trabajadores hacían  walkie-talkies que consideraban  importantes para los huelguistas y para los  manifestantes.

La Ciudad de los Trabajadores

En Nantes, los sucesos de 1968 iban a llegar a la cima.  Por una semana la  ciudad y sus alrededores fue controlada por los  trabajadores. Los viejos  guardianes de la ley y el orden vieron  impotentes como el pueblo tomaba el  control de su propia vida, y de  la ciudad. El 24 de Mayo los agricultores bloquearon las carreteras  que rodeaban a la ciudad como protesta de  solidaridad con los  obreros y los estudiantes.

Los obreros de los transportes tomaron el control de los  cortes de carreteras  y controlaron todo el tráfico que llegaba. Se  controlaron los suministros de  combustible, sin que le fuera  permitido a ninguna gasolinera operar sin  permiso. De hecho, la  única gasolinera en funcionamiento fue la que se reservó  para uso  del hospital. Pero en los que incumbe a las personas de a pie, los   obreros y los agricultores hicieron posible reducir el precio de los  alimentos.  La leche costaba ahora 50 céntimos contra los 80 de  antes, y las papas 48  céntimos por kilo.  Para asegurarse de que  con los precios no se especulaba, las tiendas tenían  carteles del  Comité de Huelga que decían "Esta tienda está autorizada a abrir. Sus precios están bajo supervisión permanente por el Comité". Los  maestros y  los estudiantes organizaron guarderías para que los  hijos de los huelguistas  estuvieran al cuidado de alguien mientras  las escuelas permanecían cerradas.  Las mujeres jugaron un papel muy  activo en la organización de Nantes, no sólo  como huelguistas sino  también interviniendo en los comités de suministros de  alimentos.

“De pronto, pude distraer a un policía y pase una  barricada y corrí como una loca hacia ti, lo úunico que atine  fue a besarte, con un deseo y una pasión jamás antes sentida... entre policías, barricadas, flores poemas, Marx, Bakunin y  aquella luna llena,  cómplice de todos mis actos”.

“Te bese con tanto deseo incontenible que siento en mis  labios tu deliciosa y salada sangre.  Tal fue mi impulso que  la multitud que nos rodeaba atinó a aplaudir y a celebrar  gritando aquel eterno beso...”

Pacificar o pacificar

De Gaulle, ahora temiendo por la supervivencia de su  gobierno y viendo cómo su  poder desaparecía lentamente, apareció en  televisión el 24 de mayo. Habló de  "una participación mayor de  todos en las actividades que les conciernen directamente".  De Gaulle  anunció que consultaría al pueblo mediante un referendum sobre un  "mandato para renovarse y adaptarse".

El mismo día el Movimiento del 22 de Marzo organizó una  manifestación. Así,  30.000 personas marcharon hacia el Palacio de  la Bastilla. La policía había  protegido bien los Ministerios,  empleando los medios habituales de gas y  porras, pero la Bolsa  quedó desprotegida. Este momento era para la acción y un  gran  número de manifestantes armados con palos y barras de hierro  entraron y  le prendieron fuego.

Con este estado de las cosas algunos grupos de izquierda  perdieron los  nervios.  Los Trostkistas JCR se llevaron a su gente  de vuelta al Barrio Latino. Otros grupos como UNEF y el Parti  Socialiste Unifie impidieron la toma  del Ministerio de Finanzas y  el de Jusiticia.  Cohn-Bendit dijo de este  incidente "Nosotros, (El  Movimiento del 22 de Marzo) fallamos en darnos  cuenta de qué fácil   sería barrer a todos esos nadies... está claro ahora que  si, el 25  de mayo, Paris se hubiera despertado para ver sus Ministerios más importantes ocupados, el Gaullismo hubiera acabado de una vez....".   Cohn-Bendit se vio obligado a exiliarse esa misma noche.

Los estudiantes del Movimiento del 22 de Marzo podían no  haber colapsado el  Gaullismo con estas ocupaciones, pero al menos  hubieran hecho aumentar la  concientización entre los jóvenes  trabajadores militantes que se habían  inspirado en sus luchas  callejeras. La lucha estudiantil,  aunque confusa y mezcla de varias  ideologías, había sido inspiradora. La  dinamita estaba preparada y  la insurrección estudiantil era la mecha.

Fin

El lunes 27 de Mayo el gobierno garantizó un incremento  del 35% en el salario  mínimo industrial y del 10% de media en todos  los salarios de los  trabajadores. Los líderes de la CGT organizaron  una marcha de 500.000  trabajadores por las calles de Paris dos días  después.  Paris estaba cubierta  de posters pidiendo un "Gobierno  del Pueblo". Desafortunadamente la mayoría de  la gente pensaba en  cambiar de dueño antes de tomar el control ellos mismos.

De Gaulle y sus secuaces habían estado tan asustados por  la amenaza de la  revolución que fueron al campo aéreo militar de  Saint-Dizier para reunirse con  sus generales más importantes, para  asegurarse de que se podían confiar en  ellos en caso de necesitar  el ejército para mantenerles en el poder. El 30 de  mayo reapareció  en la televisión francesa abandonando sus planes de referendum  y  prometiendo elecciones en 40 días.

De Gaulle prometió medidas más suaves pero exigió que  "todo el pueblo francés debe implicarse para evitar que la  existencia normal sea rota por aquellos  elementos (Rojos y  Anarquistas) que intentan evitar que los estudiantes  estudien y que  los trabajadores trabajen".  Siguiendo las indicaciones de De Gaulle la CRS fue empleada para acabar con los piquetes que quedaban  aún en  los lugares de trabajo.

Para el 5 de junio la mayoría de las huelgas se habían  terminado y ahora había  un aire de derrotismo y de que el  capitalismo había barrido Francia. Todas las  huelgas que  continuaron a partir de esa fecha fueron aplastadas en operaciones de estilo militar utilizando vehículos blindados y armas pesadas.  Las aisladas bolsas de resistencia militante no tuvieron ninguna  oportunidad.

Todas las manifestaciones callejeras fueron prohibidas y  una vez más el PCF  logró ganar "respetabilidad" empleando su  influencia para destruir lo que  quedaba de los comités de acción. A  finales de junio se retomaron los  institutos y las banderas rojinegras se quitaron de la Sorbona.

En este clima de derrota y de desmoralización el pueblo  volvió a la  tranquilidad del conservadurismo. En las elecciones los  Gaullistas  consiguieron el 60% de los votos. Su poder se vio  reforzado.

Durante los sucesos de Mayo el sistema se había agrietado y De Gaulle   incluso llegó a estudiar la posibilidad de  utilizar el ejército para aplastar el movimiento popular. Las calles de Francia se podían haber vuelto ríos de sangre como  ocurrió 5  años después en Chile.

ClariNet