CONEJEROS

Presentación del libro
realizada por su autor,
Senen Conejeros.

Quiero comenzar agradeciéndoles a todos Ustedes su presencia esta mañana.

Yo debo hablar algo del libro.

Quizás si lo primero, aclarar el cómo llegué a un nombre tan largo cuando se supone que un periodista debe tener capacidad de síntesis. Una primera cosa es que no todos los periodistas somos perfectos y yo estoy, quizás, a la cabeza de los imperfectos.

Vamos a ello. El título.

El Cardenal Silva Henríquez. ¡Qué duda cabe! Sin el Cardenal  Raúl Silva no habría existido la Radio Chilena. Lo escribí en el libro y quiero dejarlo en claro desde ya. No pertenecí al círculo más cercano de Mon. Silva Henríquez.  Estaba lejos de ser convocado al grupo de sus asesores y confidentes. Digamos, en el tercer o cuarto círculo de colaboradores del Cardenal. Aquí está, por ejemplo, Alfredo Pesce que sí era bastante cercano al Cardenal y que fuera nombrado por este como Presidente de la Radio y tuvo una destacada labor. Gracias Alfredo por estar esta mañana aquí…

La figura central, entonces, la que colocó toda su confianza en estos profesionales de las comunicaciones fue el Cardenal.

La segunda frase del título es: la Radio Chilena. No es lo mismo trabajar en un medio escrito, televisivo o radial. La radio era y es, por sobretodo “inmediatez” y, por lo tanto, se debía, por parte de todos, tener un “sexto sentido”, un “olfato”, o si se prefiere “tincada”. Era frecuente frente a cada noticia preguntarnos: “te tinca que esto sea verdad o que no nos va a pasar nada si lo damos”. Debo decir que el olfato o la tincada nunca nos engañó y además, teníamos refuerzos. Sólo frente a hechos más complejos  y cuando estuvo a punto de fallarnos las autoconsultas,  ellas subían de piso en piso, incluso en el Arzobispado, hasta llegar al sexto piso donde estaban las oficinas de ese gran ser humano y Obispo, Sergio Valech, Vicario General, al cual recurrí varias veces para “auscultar” a uno de mis “sextos sentidos”. Más de alguna vez creo haber conversado algunos temas de estos con el Cardenal, pero tengo tan mala memoria que ya ni me acuerdo cuáles fueron aquellos temas y qué me dijo, salvo un episodio que relato en el libro porque fue una lección inolvidable. No es que las otras no lo hayan sido, sino que se me olvidaron.

Y la tercera parte del título: “la dictadura de Pinochet”.

Con todo propósito yo excluyo el término “militar”.  Yo creo que la dictadura, fue impulsada por algunos o muchos militares, pero, Pinochet muy rápido se subió a la cima hasta que llegó a desplazar a las otras personas y a las otras ramas, especialmente en temas importantes. Lo mismo hicieron los metamorfoseados que lo acompañaron hasta el final. Pero, es claro que sin el concurso de las otras ramas no habría existido Pinochet, al menos lo que yo he venido conociendo después, a lo largo de los años, es que Pinochet se sobreactuó en su ambición enfermiza. Claro, nadie en las FFAA puede admitirlo, por una lógica que no está al alcance de nosotros los civiles.  No obstante, hoy tengo grandes amigos militares a los cuales saludo…  democráticamente.

Estimados amigos: sólo tengo palabras de agradecimientos para todos quienes trabajaron en la Radio. Veo hoy aquí a queridos amigos que no nos encontrábamos desde hace algunos años junto a otros que hemos tenido encuentros más frecuentes.

Luis Eduardo Thayer, nuestro Director Responsable.

Nuestro Maestro de Ceremonias, Miguel Davagnino. Que ha resucitado su programa emblemático en la Chilena: Nuestro Canto.

Y permítanme hacer un alto para destacar a dos periodistas, amigos, que están aquí esta mañana:

Fernando Oteyza, abogado y periodista de hace más de sesenta años. Fundador del PDC y para el que no hemos logrado en casi un año de conversaciones con las últimas directivas, que se sumen, como Partido, para entregarle el Premio Eduardo Frei, instituido y entregado por única vez por el Presidente Aylwin en 1991. Con María Teresa Maluenda hemos tenido reuniones y promesas al por mayor, pero el PDC, nada de nada. Sin destacar a los militantes ejemplares, que tenemos muchos, se pierde una buena oportunidad de entusiasmar a los más jóvenes a que sigan su camino. Gracias querido Fernando y Alicia por estar aquí con nosotros.

Está también presente un gran amigo con el que compartimos trabajo en el Arzobispado. Eximio poeta, a GUS lo conocí junto a ese otro  gran humanista, Guillermo Blanco, varias décadas atrás, cuando publicaban en mimeógrafo una serie de cuadernillos humanistas con el pensamiento de grandes filósofos y pensadores Cristianos. Personalmente conocí al Mahatma Gandhi y a Martin Luther King por los escritos de ellos dos.  A este amigo no le gusta que yo diga que es uno de los pocos cristiano-católico que ha resistido todos los embates, hasta económicos, para que deje de lado su fe, su ideología, su vivir austero y su poesía. El dice ser coautor conmigo, pero yo digo que soy yo el coautor, del libro “Chile de la Dictadura a la Democracia” que publicamos en 1990. Porque Gustavo Donoso es, el mismísimo GUS, un extraordinario caricaturista y creador de “La Margarita”. Y lo más notable de ese libro son las presentaciones del ex Presidente Patricio Aylwin y del Cardenal Silva Henríquez y, por supuesto,  “las interrupciones de la Margarita”.  Gracias Gustavo por venir esta mañana.

Somos un poco raros los chilenos.

Llama la atención que los políticos, por ejemplo, sean objetos ahora de la crítica por el uso de dineros de la empresa privada en sus campañas para las elecciones.

Lo mismo ocurre con los empresarios y su intervención en la política por la vía del dinero “más que sucio” entregado para que los partidos suscriban sus postulados y los políticos voten por sus intereses.

La primera pregunta que me asalta: ¿Es que alguna vez en los últimos 50, 60 o 70 años nunca nadie pidió y recolectó dinero entre los empresarios nacionales y/o extranjeros? ¿Tampoco pidió y recibió estas colaboraciones de partidos y hasta de gobiernos extranjeros? ¿Será que los chilenos creíamos y creímos hoy que el dinero que se gastaba en las campañas salía, todo, del bolsillo de los partidos o del bolsillo de los políticos?

¿Es posible que los chilenos creyéramos que nuestros partidos eran tan poderosos, y sus militantes tan generosos, como para financiar sus campañas?

No se interprete mal. No estoy diciendo que hoy no se hable del tema o que no se investigue.

Lo que quiero decir es que siempre es bueno partir por el principio y por el total.

Para ese principio y ese total, hoy, es necesario que, junto con investigar lo que sea investigable y aplicar los correctivos (duela a quien le duela) comencemos por tomar conciencia todos, de dos desafíos, a mi juicio fundamentales:

  1. Como hacer que tomemos conciencia de que así como se ha llegado a una suerte de consenso en “nunca más” emplear la fuerza bruta para tratar de cambiar conciencias, debemos buscar fórmulas para que no siga el manejo de las cosas del Estado a merced de los pocos que poseen las grandes fortunas en este país.
  2. Al que no está de acuerdo conmigo o con mi grupo, no lo tenemos que hacer pedazos. Debemos convencerlo aplicando las formas racionales y éticas de la política. Tratar de comprender a los que tienen posiciones distintas y contrarias, pero, también hacerles entender, con el peso del ejemplo y con el mérito de lo justo y lo ético, que no es lícito anteponer los intereses propios por sobre los de la Nación.
  3. Y lo principal: reforzar siempre el “nunca más el uso de la violencia”. Ni siquiera imaginar el que el uso de la violencia, en cualquier de sus formas, puede ser parte de una solución. He conversado con muchos colegas que pasamos por el final del gobierno de Frei Montalva hasta hoy. Muchos concordamos en que antes del 73 (comencé mi militancia en la DC en Marzo de 1970 cuando Tomic perdió las Presidenciales) también nos dejamos llevar por la pasión partidaria, pero, hoy, uno tiene la esperanza de que todos hayamos aprendido la lección que nos dio Pinochet: nunca más el imperio de la fuerza sobre la razón, de la coerción sobre la libertad, de la muerte sobre la vida.

Pero, esa lección, creo, no trata sólo de no terminar en un desenlace violento de los conflictos. Debemos reconocer que la paz social comienza a ser afectada en la calle con la acción vandálica de algunos y la represión violenta contra todos.

Estamos a tiempo de mostrarnos a nosotros mismos que hemos entendido la lección. Entendida como el ejercicio del medio por excelencia que tiene el ser humano para la obtención del bien común, la política, tenemos hoy aquí con nosotros, a uno de sus más importantes personajes de la historia reciente de Chile.

Hoy, el Presidente Lagos ha venido, tal y como fue invitado: a una exposición con una agenda abierta para ilustrarnos sobre sus ideas y pensamientos respecto del  gran tema que aborda este modesto escrito:  el trabajo, sacrificio y profesionalismo de un grupo de chilenos en el ámbito de la comunicación social cuando, el propio invitado de hoy, también sufría junto a miles de chilenos la penúltima de las dictaduras. La última la estamos aguantando hoy con la tiranía del dinero y las riquezas en manos de tan pocos.

El Presidente Lagos, visionario como pocos, ha impulsado ya en sus días de ex presidente iniciativas novedosas y democratizadoras. En particular el portal El Quinto Poder.cl, sitio creado por su fundación que cumple el rol de democratizar la comunicación social. Jóvenes, profesionales y viejos como yo, encontramos en dicho portal un lugar para la libre expresión, la circulación de ideas, la creación de comunidad.

Entonces, por qué no Presidente, dado que usted está pensando cosas tan interesantes en los días que corren….. y que presentamos hoy un libro sobre el rol que jugó un medio de comunicación en tiempos duros…

Entonces por qué no hablar un poco también de la comunicación social. De la necesidad que tenemos de fomentar una industria cultural de los medios más robusta. Para que los medios pequeños, alternativos y regionales puedan aspirar a un mejor desarrollo… y para que los grandes medios puedan salir a influir en otras latitudes. Si la Corfo puede apoyar a la internacionalización del retail… por qué no podría hacerlo con los MCS.

Y si durante su gobierno pudimos desarrollar una industria del cine que nos enorgullece… ¿que nos falta para empezar con un apoyo a la industria de medios….?

Algunas cosas que podríamos empezar a dialogar para los tiempos que vienen…

En fin, cierro con esto:

¿Es lo mismo la suerte del “matrimonio” entre políticos y empresarios que los abusos de los que tienen el dinero en este país y que nos han hecho reos de lo que comemos, de la forma en que habitamos, y de la vergüenza de retiro a la que podemos aspirar al terminar nuestra “vida útil?. ¿Será lo mismo que los abusos de los ricos hacen en y con la educación, la salud,  la banca, los cobros abusivos de servicios como la energía eléctrica, el gas, el agua potable y hasta con el confort?

A mí me parece que no es lo mismo. En primer lugar, porque a los políticos “diablos” se les puede castigar…¡y vaya que será duro el castigo para algunos en las próximas votaciones! …espero… ¿esperamos?

Pero a nuestros empresarios abusadores, cuando mucho los tenemos algunos días en una prisión casi “de lujo” que el Estado mantiene para darles “un trato de caballeros”.

Espero que varios políticos que han sido “cazados” en sus negocios para cambiar leyes por dinero de los grandes empresarios, no tengan ni siquiera la aspiración de volverse a presentar. Especialmente, para dejarle espacio a los chilenos más jóvenes y a los no  tan jóvenes, pero si más conscientes que sus generaciones anteriores, de que se debe mantener a cualquier costo el respeto por  valores como el pluralismo, la honestidad y la verdad. Sin esos valores enraizados en la política jamás habrá una sociedad sana.

ClariNet