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Así prepara el feminismo
chileno las protestas y la
huelga internacional del
Día de la Mujer 2018.

Por Meritxell Freixas

El Desconcierto conversó con la Comisión de Articulación de la Coordinadora 8M, la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres y la Coordinadora Ni una Menos Chile para conocer cómo se viene la jornada. "Que no sea un día para regalar flores, por favor, que ningún hombre regale flores a una mujer. No queremos flores, queremos nuestros derechos", dicen.

Colectivos feministas de más de 150 países de todo el mundo se preparan estos días para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, para el que se han convocado movilizaciones y una huelga internacional de mujeres. De América Latina a Europa, de Estados Unidos a Marruecos o Kurdistán, miles de mujeres se unirán para gritar por sus derechos, para reclamar la igualdad salarial o para denunciar la violencia que las acecha.

El paro no sólo pretende afectar al trabajo productivo y de servicios en fábricas, oficinas o despachos para denunciar la brecha salarial, el llamado techo de cristal o la precariedad laboral de las mujeres. Sino que el 8M también se conforma como una llamada contra cualquier tipo de violencia que viven las mujeres por el simple hecho de serlo. Por eso se convocó a parar también el trabajo de los cuidados y del hogar, a las estudiantes y además se agregó un paro de consumo, es decir, se llamará a no ir a comprar ese día para denunciar que los cuerpos de las mujeres no son reclamos de consumo.

En 2017, ya en varios lugares, como Polonia o Argentina, se inició un movimiento a favor de esta iniciativa que, finalmente, en la mayoría de los países que adhirieron quedó como un paro parcial. Este año, pero, muchos de los países pretenden conseguir ampliarlo al toda la jornada, convencidos de que el efecto de la campaña internacional #MeToo puede contribuir a lograr este desafío.

La movilización será distinta en cada ciudad del mundo, donde los colectivos a cargo del evento trabajan para adaptar la convocatoria global a sus respectivas realidades. En lo que sí coincidirán activistas y mujeres anónimas de todas partes será en aunarse al grito de: “Sin nosotras se para el mundo”.

En Chile, donde este 8 de marzo será especialmente polémico por coincidir con la firma del TPP, varias organizaciones llevan días activando los engranajes para la convocatoria de la huelga y la marcha que tendrá lugar a las 7 de la tarde por el centro de Santiago.

Pese a que las activistas consideran que el paro será complicado de seguir por las dificultades que supone para una mujer no ir a trabajar o no hacerse cargo del trabajo del hogar en Chile, se están preparando varias acciones y actividades para adherir de distintas formas a la marcha, sin críticas a la forma que cada mujer elija y con un alto espíritu de sororidad.

El Desconcierto conversó con tres de las organizaciones implicadas en la organización de esta jornada para conocer cómo se viene la movilización: Claudia Amigo, lesbiana y activista, habla en nombre de la Comisión de Articulación de la Coordinadora 8M; Soledad Rojas, de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres; y Nadia Martínez, vocera de la Coordinadora Ni una Menos Chile.

¿Cómo preparan la huelga internacional y la movilización del 8M?

Coordinadora 8M: Llegamos a un consenso porque en Chile no hay una posibilidad real de poder hacer huelga. Las mujeres no podemos irnos a paro porque muchas ya están siendo explotadas, sobre todo las mujeres migrantes, trabajadoras sexuales no por elección, o mujeres que no tienen trabajo remunerado y no pueden decidir no dedicarse al cuidado de la familia. Y eso pasa tanto en familias heteroparentales como lesbomarentales. La sociedad nos asigna ser cuidadoras y además salir a trabajar y nos cortan las alas incluso para poder participar a una convocatoria internacional.

Nos hemos reunido varias veces en asamblea y vemos que se nos hace imposible acudir a este llamado, también por las dificultades en el mundo laboral, de arriesgar la fuente de ingresos. Sin embargo, respetando el llamado de la Red Chilena, de Ni Una Menos y de la convocatoria internacional proponemos distintas maneras de poder adherirse y protestar.

Por ejemplo, un grupo hará un acto rupturista en las líneas más frecuentadas del metro de Santiago durante la mañana temprano, antes de salir a trabajar; también habrá actividades en la calle, mujeres que van a colgar sus delantales, otras que van a llegar más tarde a su trabajo y otras que van a hacer jornadas de reflexión en sus puestos de trabajo para reflexionar sobre la forma de precarización a la que estamos sometidas.

Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres: Adherimos absolutamente a la huelga del 8M. Se están organizando actividades para este día, por ejemplo desde la Fech. Nosotras llamamos a parar ese día pero eso no es fácil, sobre todo desde el ámbito laboral. Por lo tanto, lo que estamos viendo es que las mujeres se junten en sus lugares de trabajo y hablen sobre el problema o puedan hacer simbólicamente un paro de brazos caídos por un período de tiempo. La idea es buscar la forma de manifestar la adhesión a la huelga, de la forma que sea. Es importante resaltar la posibilidad de manifestarnos de diferentes maneras, que las hay, para evidenciar el valor del trabajo y la presencia de las mujeres en todos los ámbitos.

Coordinadora Ni Una Menos: Las condiciones no están dadas para hacer un paro como nos gustaría, entonces llamamos a una huelga de horas o un lapso de tiempo en la medida de las posibilidades de cada mujer. Queremos poner énfasis en que ese día nos pensemos como trabajadoras y reflexionemos sobre la explotación de nuestra vida cotidiana. Invitamos a las mujeres hacer ese ejercicio para movilizarnos en un futuro no muy lejano como nos gustaría hacerlo. Hay una articulación internacional y estamos muy pendientes del debate que se está dando a nivel de la región y de otras partes del mundo. Sin embargo, tenemos la consciencia de que hay hechos sumamente territoriales y que tienen que ver con nuestros contextos, sobre todo en términos de violencias porque hay violencias que se viven en esta parte del mundo y no en otras.

¿Cómo influirá el movimiento #MeToo y de denuncia contra abusos en esta jornada reivindicativa?

Coordinadora 8M: Aquí la precarización del Estado no nos permite hacer esto tan masivo, pero espero que haya más mujeres que vayan a paro. Las que no pueden, nosotras estaremos ahí apoyándolas, y no habrá ni una crítica a la mujer que no puede sumarse a la huelga porque debe y tiene que trabajar.

Aplaudimos a las que pueden parar y damos la mano a las que no pueden.

Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres: A pesar de la repercusión, la movilización del 8 de marzo en Chile siempre ha sido muy masiva. En tiempo de la dictadura era el inicio del año político, entonces siempre fue una fecha muy relevante porque partían las movilizaciones sociales del año.

Coordinadora Ni Una Menos: Todas las campañas han aportado algo desde la línea teórica feminista que sea. Aquí hay que hacer un reconocimiento muy importante al feminismo radical porque no estaríamos en este punto de la discusión -como país o como región latinoamericana o incluso a nivel global- sin este feminismo que está siempre punzando todos los temas, extremándolos para poder avanzar. Este tipo de campañas es reflejo también de lo que nos antecede, de un trabajo histórico que se ha dado tanto en la calle como en la academia, desde muchos feminismos y activismos.

 

¿Cuál tiene que ser el rol de los hombres ese día?

Coordinadora 8M: No podría hablar por toda la asamblea, pero sí podría decir que vamos a salir a marchar y los hombres tienen que ser los que estén al lado, apoyando y empujando que esta marcha se haga de la mejor manera. Por ejemplo, cuando salieron a marchar las mujeres en Estados Unidos por el aborto, ellas decían ‘yo soy libre’ y los hombres gritaban ‘ella es libre’. Eso significa también que los hombres se conozcan, que respeten el espacio de las mujeres como sujeto de derechos y no como pertenencia. Que no sea un día para regalar flores, por favor, que ningún hombre regale flores a una mujer. No queremos flores, queremos nuestros derechos:mujeres vivas, fin al racismo, fin a la misoginia y de la muerte de mujeres a manos de hombres incapaces de respetar identidad de género, sexual o étnica. Que se acaben muertes como las de Joane Florvil o Nicole Saavedra.

Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres: La convocatoria es que las mujeres hagan huelga para manifestar el trabajo que hacemos y que está invisibilizado. Una de las consignas es “si nuestro trabajo no vale, produzcan sin nosotras”.  No vamos a decir a los hombres lo que tienen que hacer, pero si no hay nadie que les prepare la comida, se la tendrán que hacer; si no les hacen la cama, dormirán en su misma mugre o tendrán que hacerla, pero ellos tendrán que decidir qué quieren hacer.

Coordinadora Ni Una Menos: Es sumamente importante para toda la diversidad de mujeres que somos no perder el foco del sujeto político de nuestra lucha. La lucha de 8 de marzo es de las mujeres. Cuando una intenta dialogar con otros sectores, se instala una lucha que es de otros espacios y que no tiene que ver en un 100% con las demandas feministas. El sujeto político somos nosotras y, además, somos conscientes de que cada hombre en la calle es una mujer menos, y lo que necesitamos es tener a las mujeres organizadas colectivamente. Si hay varones que quieren tener una propuesta feminista que sea desde una pasividad  que permita que las mujeres estén instalando sus demandas.

El Desconcierto