TORRE-VILLAV

Albergará a
instituciones públicas.

El ministerio de Bienes Nacionales le dio luz verde al proceso de normalización de la torre Villavicencio, emblemático edificio ubicado en el sector del barrio Lastarria en el centro de Santiago que había sido declarado inhabitable.

Sin embargo, tras una consulta ciudadana que alcanzó las tres mil respuestas se determinó que la construcción albergará instituciones públicas, luego que el 97% de los encuestados optara por esta opción, según comentó el ministro de bienes nacionales, Felipe Ward.

La Municipalidad de Santiago recibirá son 8 pisos de los cuales cuatro serán utilizados para jardines y salas cunas.

El famoso y descuidado edificio junto al GAM es un ejemplo que permite vislumbrar el tipo de desafíos que enfrenta el nuevo gobierno, desde políticas públicas mal diseñadas y falta de información, hasta escasez de recursos y funcionarios inamovibles.

Lo que se traduce en un sinnúmero de promesas que no fueron cumplidas por las anteriores autoridades, pero que ahora tratarán de asumir quienes, sin haberlas hecho, las heredaron, ya que los verdaderos responsables “brillan por su ausencia”.

La frase “brillar por su ausencia” proviene del siglo II y fue utilizada por el historiador romano Cornelio Tácito para relatar la ausencia de Casio y Bruto (los cabecillas en el asesinato del emperador Julio César) de la procesión de un funeral en la que debían portar los retratos de sus antepasados. 

Fue tan notoria su falta de compromiso, que su alejamiento no pasó inadvertido.

En este mes que ha transcurrido desde que la Presidenta Bachelet cesó en el cargo, se podría decir que ella “brilla por su ausencia”, ya que su imagen sigue presente cada vez que aparecen los problemas que su gobierno le transfirió al país; y a la vez ausente, porque no estará ahí para solucionarlos. Lo sucedido con la Torre Villavicencio, aunque no es un problema estructural de la nación, ilustra algo lo que estoy hablando.

Una torre de 23 pisos, muy bien ubicada al lado del Centro Cultural Gabriela Mistral y con un pasado que albergó a importantes y contradictorios personajes de nuestra historia, no es un edificio cualquiera. Sin embargo, el ex edificio Diego Portales (o torre Villavicencio), por casi tres décadas ha permanecido abandonado e inhabilitado.

En abril de 2017, el MOP entregó a las autoridades de entonces un informe para indicarles lo dañado que estaba el edificio, a la vez que Bienes Nacionales calculaba que las reparaciones podrían tomar entre tres y cuatro años, por un costo de casi 20 mil millones de pesos.

Dos semanas después de que ambos ministerios dieran a conocer los resultados de sus análisis, el gobierno de la Presidenta Bachelet realizó un acto público para entregar el Villavicencio a una docena de agrupaciones sociales y defensoras de los derechos humanos, las minorías sexuales, las causas feministas y las personas transplantadas, entre otros temas.

Todas ellas entidades que la Mandataria señaló como prioritarias durante su gobierno, por lo que no entiendo que se les entregara un edificio en tan deplorable estado.

Un año después de esa inauguración “fantasma” hecha por Bachelet, el nuevo ministro de Bienes Nacionales, Felipe Ward, explicó que aunque su cartera no posee el presupuesto (que fue elaborado por el gobierno anterior), de igual forma se llevarían a cabo los trabajos para cumplir con la promesa fallida a todas esas agrupaciones sociales a las que se dejó en el aire, pese al compromiso que les expresó una administración que hoy, en el momento de los quiubos, “brilla por su ausencia”.

Lo reitero, la torre Villavicencio es importante, pero no es un asunto que califique para estar dentro de los 5 Acuerdos Nacionales propuestos por el Presidente Piñera. Sin embargo, su ejemplo permite vislumbrar el tipo de desafíos que enfrenta el nuevo gobierno, desde políticas públicas mal diseñadas y falta de información, hasta escasez de recursos y funcionarios inamovibles. Lo que se traduce en un sinnúmero de promesas que no fueron cumplidas, pero que ahora tratarán de asumir quienes sin haberlas hecho, las heredaron, ya que los verdaderos responsables “brillan por su ausencia”.

Lo que ocurre en el Ministerio de Bienes Nacionales (tener que “tapar un hoyo” que otro cavó) es una situación que se replica en las diferentes reparticiones públicas a lo largo de todo Chile.

Es por eso que la nueva administración está concentrada en hacer una evaluación de los daños, invirtiendo de manera inteligente los pocos recursos disponibles y tratando de entregar soluciones a las personas de manera rápida y eficiente. Porque no pretende “brillar por su ausencia”, sino todo lo contrario.

45 años Edificio Gabriela Mistral: espacio público para la libertad y la ciudad

Hace más de cuatro décadas se construyó el edificio Gabriela Mistral que hoy conocemos como el Centro Cultural, GAM. Monumental obra arquitectónica que se inauguró en abril de 1972, para la Tercera Conferencia Mundial de Comercio y el Desarrollo de las Naciones Unidas (UNTACD III).

En un tiempo record de 275 días, un equipo de notables arquitectos bajo la conducción de Miguel Lawner, sacaron adelante esta colosal obra que se convirtió en un símbolo ciudadano y cultural en el centro histórico de la ciudad de Santiago.

Convirtiéndose de igual forma en un hito latinoamericano de arquitectura moderna y de lo que se ha denominado también como “utopía constructiva".

ClariNet