SEGUNDA-VUELTA8

El Frente Amplio, al fin, logró
consensuar una postura única
sobre el tema.  Como ya se
preveía, es una especie de
engendro en que se lavan las
manos y no apoyan
explícitamente a Guiller.
La derecha dice que es una
grave derrota para el candidato
de la NM.  Pero hay más y acá
les ofrecemos un resumen de
todo lo discutido en
esta cálida semana.

El Frente Amplio (FA) decidió esta tarde llamara a sus votantes a sufragar libremente en la segunda vuelta y descartó una negociación con Alejandro Guillier.

Fue la ex candidata del bloque, Beatriz Sánchez, la que dio a conocer la postura del conglomerado. En ese contexto expresó que el FA no son ni se sienten “dueños de los votos de las personas”.

“Llamamos a las y los chilenos a participar de la política, a involucrarse, a ser agentes de la construcción del futuro, a votar y a organizarse independiente de su posición política. En el Frente Amplio confiamos en el voto de la gente, y por eso esperamos que quienes nos apoyaron concurran a las urnas este 17 de Diciembre. El poder está en ustedes y así debe expresarse”, agregó Sánchez.

Sin embargo, la periodista remarcó que al Frente Amplio no le “da lo mismo quien gobierne”, destacando que “Sebastián Piñera representa un retroceso, más desigualdad y exclusión, menos derechos, menos libertades, en sentido completamente contrario a las demandas que día a día escuchamos en la calle y en todos los espacios”.

Frente a la definición de un apoyo definitivo a Alejandro Guillier, el FA manifestó que “la ciudadanía necesita mayor claridad de la Nueva Mayoría respecto a si se eliminarán las AFP se asegurará educación de calidad sin deuda ni lucro, y se democratizará efectivamente el país con Asamblea Constituyente y Justicia Tributaria”.

La ex candidata presidencial enfatizó que “no cabe una negociación, pues no buscamos cargos, cupos ni un cogobierno, del mismo modo que no demandamos guiños hacia el Frente Amplio. Esto no se trata de dialogar con nosotros, sino de hacerlo con las personas que mayoritariamente apoyan estos cambios en la sociedad”.

Planteamientos ambiguos

Frente a la decisión de no apoyar directamente a Guillier en segunda vuelta, Beatriz Sánchez señaló que el candidato de la Nueva Mayoría “tiene un programa y planteamientos que son ambiguos”.

Sin embargo, instó a los electores del Frente Amplio “a que concurran a votar a la segunda vuelta”.

http://www.cnnchile.com/noticia/2017/11/30/frente-amplio-no-respaldara-directamente-guillier

El Frente Amplio ante el escenario de segunda vuelta presidencial declara:

https://www.facebook.com/notes/frente-amplio-chile/el-frente-amplio-ante-el-escenario-de-segunda-vuelta-presidencial-declara/1402768876515162/

Andrés Allamand: "Alejandro Guillier ha sufrido

hoy día un rotundo fracaso político"

“La resolución del Frente Amplio ha dejado herida en el ala la candidatura de Alejandro Guillier”, declaró Andrés Allamand pocos minutos después de que la coalición de Beatriz Sánchez comunicara que no son dueños de los votos y afirmara que no van a negociar con el candidato oficia lista.

Allamand hizo hincapié en las diferencias políticas entre el Frente Amplio (FA) y la candidatura de Guillier. “El FA ha sido particularmente categórico en señalar que no pretende entablar negociación alguna. Estamos en uno de los hechos más importantes que se puede producir en segunda vuelta”, comentó afirmando que el abanderado de la Nueva Mayoría  “ha sufrido un rotundo fracaso político”, lo que para ellos fortalece la candidatura de Piñera.

“Saben que Guillier va a perder,” aseguró Jaime Bellolio sobre la decisión del Frente Amplio y tildó de “tibio” el apoyo de la coalición de Sánchez bromeando que “quizá cambien el color de su logo y lo pongan todo amarillo”.

Desde la sede del comando de Sebastián Piñera, Bellolio afirmó que las promesas de Guillier no son creíbles: “El día de ayer dijo que iba a condonar el CAE, esa condonación es un fraude, es un tongo, es un engaño. Poco después salió su encargasdo programático el señor Rosales y dijo que no era una condonación sino que era la suspensión del pago mientras los estudiantes estuvieran entre el 40% más vulnerable pero sabe Guillier muy bien que los parlamentarios que lo apoyan rechazaron la propuesta de Piñera que proponía exactamente eso”.

Respecto a la propuesta de Guillier de crear 900 mil nuevos empleos Bellolio fue tajante: “¿Quién en Chile le puede creer?”.

Vocera del comando de Guillier y posición del Frente Amplio:

“Es una postura muy coherente y esperada”

Una de las voceras del comando de Alejandro Guillier, Roxana Pey, aseguró que la postura del Frente Amplio es coherente y que esperaban algo así, refiriéndose al llamado a votar que hizo Beatriz Sánchez, criticando a Piñera y evitando apoyar directamente al candidato de Fuerza de Mayoría.

“Es muy interesante todo el relato, el lenguaje que se usa es coherente con el proceso que han estado llevando y recoge la diversidad que han tenido, de posturas y de distintos grupos” manifestó la exrectora de la U. de Aysén.

La ahora vocera del comando oficialista señaló que lo dicho por Beatriz Sánchez “es un buen comunicado, es fiel a la postura del Frente Amplio, busca perfilarse y al mismo tiempo es muy claro en señalar un llamado a reflexionar, y con claridad respecto de que un eventual gobierno de la derecha sería un retroceso y que es contradictorio con toda la propuesta de Beatriz Sánchez que concitó el apoyo de tantas personas”.

En la misma línea, Pey sostuvo que “Coincidimos en que un gobierno de Piñera sería un claro retroceso en todas las propuestas que estamos demandando como ciudadanía, de una sociedad equitativa con más derechos sociales, y en ese sentido somos coincidentes con ese llamado a no apoyar a Sebastián Piñera”.

La vocera señaló que “Quedan dos opciones, no votar o votar por Alejandro Guillier, nosotros pensamos que la ciudadanía va a darse cuenta que el programa de Guillier ha recogido muchas de las propuestas de otros sectores y profundiza el programa original en esa línea. Es una convocatoria muy coherente y esperada”.

Pey precisó que lo del Frente Amplio “Es una postura política, no podría decir que es una postura que se retira de una contienda política, lo hace a su manera, respetando una diversidad y a sus votantes. Lo que les digo desde el comando es que confiamos en la ciudadanía y en los votantes, y confiamos en un programa que va a convocar a los ciudadanos de todos los sectores”.

LOS OFERTONES ESTÁN A “PESO” EN LA

CAMPAÑA PRESIDENCIAL QUE MUESTRA

POCA SERIEDAD DE LOS CANDIDATOS

Frente a la promesa de ayer hizo el candidato presidencial Sebastián Piñera, de la centroderecha, de crear bajo su gobierno 600.000 nuevos empleos, su oponente o rival Alejandro Guillier, de la centroizquierda, desafió al ex Presidente incrementando dicha cifra a 900.000. Así, los ofertones están a la vista y paciencia de los electores que concurran a las urnas.

Asimismo, el periodista puso su énfasis en la importancia de las pequeñas y medianas empresas y admitió que son el motor de su estrategia económica.

“Es una oportunidad gigantesca para crecer sobre la base de una clase media emergente, con una política de Estado muy conservadora y razonable. Ni siquiera se trata de volverse loco. Ahí tienes un crecimiento armónico“, explicó en entrevista con ADN, confrontando así los 600.000 que prometió ayer Piñera.

 “Si tú te apoyas en las pymes, te dan más”, agregó.

Eso sí, la cifra prometida se desajusta con la realidad, es decir con el indicador del INE entregado este jueves respecto al periodo agosto-octubre de 2017. El reporte señala un desempleo de 6,7% y un total de 600.060 personas desocupadas.

En la misma ocasión reforzó su discurso en torno a la condonación del CAE al 40% más pobre y explicó que dicha propuesta implica un gasto de 350 millones de dólares anuales. Asimismo, detalló que la situación afecta a cerca de 800.000 chilenos (CAE+Corfo), declaró el candidato según la Radio Biobío. No dijo si de dónde sacará el dinero necesario para ello ¿con más impuestos quizá?

“Si el Estado ha hecho perdonazos a una sola empresa (Johnson’s hace unos cinco años) por 100 millones de dólares en deudas tributarias, hablar de 350 millones de dólares… ¿es muy horroroso cuando se trata de ayudar a cientos de miles de familias? No tiene nada demagógico”, señaló.

HAY SECTORES QUE NO CREEN EN GUILLER

Uno es el de la coordinadora del movimiento “No + AFP” que decidió no llamar a  votar por Guillier. Esto se decidió después de una reunión que el vocero del movimiento Luis Mesina tuvo con el candidato de centroizquierda.

“Que quede bien claro, no vamos a llamar a votar por Alejandro Guillier”, manifestó Mesina.

En la ocasión estimó que no pueden perder su autonomía, ya que las opciones políticas son personales. “No vamos a comprometer nuestra independencia llamando a votar por un candidato”, añadió.

Mesina incluso ejemplificó con el caso de Beatriz Sánchez, quien tomó sus peticiones como bandera de lucha, pero aún así no recibió un apoyo público de la coordinadora.

La reunión, según explicó, abordó temas relacionados al fin del sistema de capitalización de los fondos de pensiones, su principal lucha. Así, afirmó que le pidieron a Guillier que aclare su discurso de “terminar con el monopolio de las AFP”.

“No resuelve el problema de fondo. Podemos acabarlas y transferir este ahorro para que sea administrado por corporaciones públicas bajo la misma forma de capitalización”, manifestó.

En esa línea, advirtió que le llama la atención que personeros del comando, específicamente Álvaro Elizalde, declaren en sentido contrario al candidato en el tema de las AFP.

Mesina informó que Guillier se comprometió a ir en la línea que el movimiento postula y que incluso se abrió a la posibilidad de un plebiscito para incorporar las inquietudes de la ciudadanía porque, y lo dijo el mismo candidato,  “creo que las grandes reformas deben ser plebiscitadas porque éstas afectan dramáticamente en la vida de las personas”.

“La política no sólo se hace en el Congreso con los políticos profesionales, se hace con la ciudadanía con el pueblo empoderado”, agregó también Mesina.

 “Tenemos que seguir movilizándonos sea Guillier o Piñera el próximo presidente de Chile”, sentenció.

Figuras del Frente Amplio dicen que votarán por Guillier

“Yo no voy a ir a votar porque me motive más Alejandro Guillier o su programa, votaré para que se construya una mayoría que impida que Piñera vuelva a La Moneda”, anticipó a La Tercera Sebastián Depolo, ex presidente de RD y ex jefe de campaña de Sánchez.

La postura de Depolo no solo es compartida por varios de sus compañeros de partido, sino también por otras figuras del Frente Amplio, quienes mostraron abiertamente su intención de votar por Guillier.

“Sí, yo voy a votar por Guillier”, dijo el diputado electo y uno de los fundadores de RD, Miguel Crispi. A él se sumó su par Pablo Vidal: “Yo prefiero votar por Alejandro Guillier”. La diputada electa de RD Maite Orsini, por su lado, escribió en sus redes sociales que “este 17 de diciembre rechazaré con convicción el proyecto de Piñera votando por Guillier, quien no me ilusiona ni moviliza, pero que es la única opción de detener a la derecha”.

Causando sorpresa incluso dentro de su partido, el diputado electo del Partido Humanista Raúl Alarcón -más conocido como Florcita Motuda- ayer transparentó también su voto por el candidato de la Nueva Mayoría: “Piñera no saldrá elegido…, porque es una pésima persona yo votaré contra Piñera… no le cuentes a nadie, pues el voto es secreto”.

Otros diputados electos no quisieron revelar cuál era su postura o sostuvieron que aún no definían cómo votarían el próximo 17 de diciembre. Jorge Brito (RD), electo por Valparaíso, sostuvo que “siempre he sido de la idea de participar de estas elecciones y ver y analizar de forma colectiva si Guillier ha sido capaz de demostrar por qué es tan diferente a Piñera”.

Su par del Partido Liberal, Alejandro Bernales, agregó que “por el momento no tengo decidida mi postura ante el balotaje, pero efectivamente la agenda más liberal hoy es más cercana a Guillier que a Chile Vamos”.

Diego Ibáñez (MA), en tanto, indicó que “sí o sí vamos a ir a votar. Piñera es lo contrario a nosotros, pero Guillier tampoco convence al 20% que tiene contradicciones profundas”, mientras que Gael Yeomans (IL) señaló que “mi intención es votar por Guillier, pero en la medida en que muestre más claridad y así yo poder decidir mi voto”.

El único de los diputados del Frente Amplio que descartó de lleno votar por Guillier fue el presidente del Partido Ecologista Verde, Félix González: “Votaré por Beatriz Sánchez, así que se considerará blanco”, dijo.

La postura del Frente como bloque debería definirse esta noche, cuando se reúna la mesa nacional junto a Sánchez. En este sentido, el presidente de RD, Rodrigo Echecopar, dijo que si bien con el plebiscito “definimos nuestra posición como partido, nos sumaremos a la decisión del Frente Amplio, nuestro domicilio político”.

LA UTÓPICA UNIDAD DE LA IZQUIERDA

POR PATRICIO NAVIA (*)

En tanto no sea capaz de demostrar unidad en torno a un proyecto común, la izquierda arriesga perder una elección que ahora parece al alcance de su mano. A su vez, en la medida que sea capaz de mostrarse como el líder de una derecha unida, Piñera tendrá posibilidades de revertir una campaña de segunda vuelta que ahora aparece cuesta arriba.

Una lectura simple de los resultados del 19 de noviembre indica que, si la izquierda se une en torno a una causa común, la derecha no volverá al poder el 11 de marzo de 2018. Lamentablemente para la izquierda, el único motivo de unidad que ahora puede aglutinarla es su oposición a todo lo que representa y aspira hacer Chile Vamos. Porque la izquierda se une en torno al modelo de país que rechaza, pero es incapaz de ponerse de acuerdo respecto a qué quiere construir, su única posibilidad de ganar está en convertir la segunda vuelta en un referéndum sobre Piñera.

Por eso mismo, en la medida que la campaña presidencial de Chile Vamos logre mantener un mensaje positivo, con una hoja de ruta plausible para construir un mejor país, la izquierda quedará arrinconada como la coalición que sólo sabe obstaculizar y bloquear.

Los sorpresivos resultados de la primera vuelta reflejaron que la derecha había leído mal lo que significaban los bajos niveles de aprobación de la Presidenta Bachelet. Más que un rechazo a la hoja de ruta hacia un país con más derechos, menos abuso y más oportunidades para todos en una cancha pareja, la baja aprobación de Bachelet se explica por la forma desordenada y controversial en que la Presidenta buscó avanzar hacia ese objetivo. Además del daño que le produjo a Bachelet el escándalo Caval, la lógica de imponer reformas sin construir consensos y sin demostrar que su plan era sustentable terminó por convertir a Bachelet en la Presidenta más impopular desde el retorno de la democracia.

El discurso de la derecha, que asociaba los tiempos mejores con el desmantelamiento de las reformas que impulsó Bachelet, sólo logró atraer un 45% de la votación (sumando a Piñera y Kast). Si bien no es una votación despreciable, es minoritaria. El otro 55% votó por candidatos que querían avanzar y profundizar esas reformas. Eso explica el nerviosismo en los rostros de la derecha cuando quedó en evidencia que la segunda vuelta no sería un mero trámite.

Si bien la izquierda está entusiasmada por el rechazo que expresaron los chilenos a la propuesta entregada por Piñera —y comprensiblemente intentará convertir la segunda vuelta en un referéndum sobre el ex Presidente—, ese sector debiera también darse cuenta de sus muchas diferencias respecto del tipo de país que quieren construir.

Aunque todos quieren ampliar la gratuidad, para facilitar el acceso a la educación a todos aquellos que deseen estudiar, hay profundas diferencias en cómo hacerlo. Mientras algunos quieren restringirla a instituciones estales, otros creen que cualquier institución que acredite calidad debiese poder recibirla.

Hay discrepancias también respecto de cómo balancear el objetivo de que los estudiantes accedan a la educación sin tener que pagar con la necesidad de establecer incentivos para el uso óptimo de los recursos públicos por parte de los alumnos. Producto de esas discrepancias, el gobierno de Bachelet optó por dar inicio a la gratuidad a través de una glosa en la ley de presupuesto y no a través de una ley que le diera institucionalidad y continuidad a esa iniciativa. 

Por eso, cada vez que la izquierda debe explicar cuál es su hoja de ruta para alcanzar el objetivo de gratuidad, aparecen las discrepancias y desavenencias.

Es verdad que resulta más fácil construir unidad en torno a la oposición a Piñera que en torno a un plan de gobierno común. Es más, bien pudiera ser que la estrategia de todos contra Piñera fuera suficiente para ganar la elección.

Pero no se puede gobernar sin un plan de gobierno. Si Guillier llega al poder porque los chilenos rechazan a Piñera, el próximo gobierno pronto se hundirá en los conflictos internos y su Presidente quedará reducido a la total irrelevancia.

Es más, parece razonable suponer que hay un número importante de chilenos que, compartiendo una visión negativa hacia Piñera, dudarán de la capacidad del candidato de la Nueva Mayoría para controlar el timón del país.

Si Piñera es un bueno piloto que quiere llevar al país a un destino distinto al que quiere la gente, Guillier debe demostrar que, además de querer el destino preferido por la mayoría, sabe también pilotear. Si no lo hace, el ajuste de programa que ha anunciado Piñera en esta semana debiera ayudarlo a convencer a aquellos que creen que él es mejor piloto que Guillier.

Aunque tiene todas las de ganar, Guillier enfrenta ahora dos grandes problemas. Primero, debe demostrarle a la gente que tiene la capacidad de ser buen Presidente, convirtiéndose en el líder de su coalición. Segundo, debe ser capaz de demostrar que la izquierda se une en torno a un proyecto común y no sólo al rechazo al proyecto de la derecha. 

En tanto no sea capaz de demostrar unidad en torno a un proyecto común, la izquierda arriesga perder una elección que ahora parece al alcance de su mano. A su vez, en la medida que sea capaz de mostrarse como el líder de una derecha unida, Piñera tendrá posibilidades de revertir una campaña de segunda vuelta que ahora aparece cuesta arriba.

 (*) Aporte de UNAB

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