CENTRO-POLITCO

La gran conclusión de las
últimas elecciones es que
cambió radicalmente el
panorama político en nuestro
país, siendo posible hablar
de tres bloques políticos
claros con una
representatividad importante.
Por Simón Ignacio
Andrade Trujillo

Esto hace necesario cambiar la forma en que se analiza el funcionamiento de la política nacional hacia el futuro, surgiendo dos ideas que marcan los próximos años: El regreso de los tres tercios y el cambio en el centro político.

Los tres bloques actuales cumplen roles distintos a los que ellos mismo suelen decir. Específicamente existe un bloque de izquierda que es el Frente Amplio, que plantea un cambio radical del sistema económico, sin caer en los viejos dogmas que marcaron a la izquierda en las décadas de los 60 y 70.

También existe un conglomerado de derecha bien delimitado a cargo de Chile Vamos, que parece seguir en la vía de profundizar el modelo económico neoliberal, siendo esta idea la base de su unión y cuyas diferencias se limitan a las propuestas valóricas, y por último la Nueva Mayoría (que en estas elecciones participó sin la DC), quien estaría representando el centro político, específicamente este rol recaería en el PS, PPD Y PRSD, quienes proponen cambios moderados en lo económico y lo valórico. Probablemente este esquema permitirá explicar qué fue lo que sucedió en las últimas elecciones. 

Nuestro sistema político siempre se ha caracterizado por la existencia de partidos bisagras, los cuales podían negociar tanto con las fuerzas de derecha como con las fuerzas de izquierda manteniendo una cierta estabilidad en el sistema democrático, originalmente este rol recayó en el Partido Radical, siendo reemplazado posteriormente por la Democracia Cristiana en la década de los 60.

Es curioso que la DC en estas elecciones haya intentado recuperar este sitio, ya que, la característica del centro político son sus propuestas encaminadas a cambios graduales, en cambio la DC llevaba años haciendo una defensa fiera del modelo económico actual y poniendo obstáculos en la agenda valórica, en cambio para el PS y el PPD, el socialismo es solo un nombre que no se condice para nada con sus propuestas, han sido estos partidos los que han buscado el entendimiento entre el Partido Comunista y la misma DC, jugando un rol de bisagra con ciertas particularidades: En primer lugar, en materia electoral siguiendo más que nada una identidad histórica que los ubica en la centro izquierda, se han unido con partidos que representaban las más amplias tendencias del centro y la izquierda moderada, en cambio en su funcionamiento en el gobierno y el parlamento, mantenían la llamada política de los acuerdos, en donde se puede apreciar con mayor claridad su rol de centro político, al llegar a acuerdos y concesiones con sectores de derecha respecto a la forma en que debían ser aprobados e implementados los proyectos de ley. Esto explica a personajes como Andrés Velasco, quien tiene su origen en la ex Concertación, pero posteriormente termina acercándose a los sectores moderados de la derecha.

Obviamente, el panorama actual no es exactamente igual a los tres tercios de antaño, debido a que los bloques aún se están acomodando, un ejemplo claro es la situación del Partido Liberal, el que se encuentra actualmente dentro del frente amplio, pero que difícilmente pueda coincidir plenamente con este conglomerado en la medida que vaya profundizando sus propuestas económicas.

Curioso es además el apoyo que recibió el Frente Amplio por parte del partido español Podemos, debido a que el futuro de ambos parece ser similar. Podemos surge en la política española de manera abrupta, rompiendo con años de dominio electoral del partido popular y el partido socialista español, sin embargo no ha podido conformar gobierno y su votación se ha estancado en los últimos años, será este el principal fantasma que deberá superar el Frente Amplio de cara al futuro.

Es por estas razones que nos tendremos que acostumbrar a un nuevo escenario político que llegó para quedarse, en donde se han configurado tres bloques en el poder que podrían repetir la experiencia de los tres tercios, con un nuevo centro político que parece alejarse cada vez más de partidos tradicionales como la Democracia Cristiana.

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