LUKSIC8

Las reuniones del ambiente
político están repicando con
un rumor creciente: Andrónico
Luksic, el multimillonario,
quiere intentar llegar al Poder
Ejecutivo dentro de cuatro años.

Por Arnoldo Silva Lagos

Para los amos de la copucha, las expresiones públicas de esta ambición (los chupamedias del gran capital nos dirán que se trata de vocación de servicio público) han sido visibles en las redes sociales y en los esfuerzos del imperio minero por consolidar un aparato propagandístico apabullante basado por ahora en canal 13, pero que se siente limitado por la falta de un diario, algo posible de concretar ante la derechización incontenible y a lo bestia de La Tercera y los tumbos de El Mercurio descuchado, es decir, sin El Cucho.

Por ahora, Andrónico usa las redes sociales donde polemiza con gente de centro-izquierda para dejar muy claro para donde chutea. Sin embargo, como el Piraña no parece estar entre los seres de sus afectos, les pega a sus paniaguados a través del personaje televisivo Yerko Puchento, una suerte de muñeco cuyo ventrílocuo permanece en las sombras y está mucho más arriba del actor que encarna a este títere.

Cuando una arrabalera señora, Cecilia Pérez, que se las da de vocera del empresario candidato de la peor derecha, le reclamó por las patadas verbales recibidas de parte del Yerko, que la definió como muy simia y mona, Luksic contestó que él será muy dueño de la estación de TV abierta, pero igualmente es “respetuoso” de la libertad de expresión.

Ahora Luksic se agarró con el senador Alejandro Navarro, luego que el presidente de Quiñenco dijera abiertamente que analiza la eventual compra de medios de comunicación.

Durante la última junta de accionistas de la compañía, Andrónico indicó con su poca fluida oratoria, que "me parece interesante, una vinculación que siempre es conveniente tener. Me gustaría crecer, sí, me gustaría comprar más radios. No tengo muy claro que el Tribunal de Libre Competencia o el fiscal nacional nos vaya a autorizar. Si se da la oportunidad trataremos de ver si podemos hacer algo respecto a crecer en ese sentido".

El parlamentario del partido en formación PAÍS, calificó de "inaceptable" las pretensiones de Luksic. “La hegemonía cultural del empresario viola la libertad que él mismo dice defender", acusó el senador. Con un equipo asesor lamentablemente escaso de ideas, Luksic como respuesta, le sacó en cara su respaldo a Venezuela.

"Lo realmente inaceptable es que usted hable de libertad y defienda con entusiasmo la represiva dictadura de Nicolás Maduro”, dijo livianamente el millonetas, quien el 2010, entró al mercado de los medios de comunicación y compró el 67% de Canal 13 y las radios asociadas Oasis, Play, Sonar, Tele13 Radio, Horizonte y Top FM.

Rara dictadura la venezolana, donde la oposición marcha a cada rato y sus pocos dirigentes que no son delincuentes extremos, gozan de libertad.

Ahora nosotros le pasamos el dato a Navarro de otro monopolio informático pues el grupo Falabella también blinda a su canal Mega, con la facilona explicación de que solo se trata de que sigue expandiendo su marca. El llamado conglomerado Bethia adquirió en octubre pasado radio Carolina, y ahora concretó un acuerdo con la familia Bezanilla para hacerse con sus estaciones de audio.

El canal adquirirá las radios Romántica, Infinita y Tiempo, las que se integrarán al sistema de medios que posee la cadena televisiva conformada por Mega, el cibernético Mega.cl, ETC TV y las emisoras Carolina y Candela.

Según indicó el canal, esta adquisición se llevará a cabo en los próximos meses cuando se obtengan las autorizaciones legales requeridas. A su vez, el pulpito mediático en crecimiento, estirará sus tentáculos hacia el exterior al asociarse con Discovery Communications, que comprará el 27,5% de la compañía dueña de Mega.

"Con la incorporación de las nuevas emisoras estamos comenzando a consolidar nuestro proyecto multimedial, se trata además de radios de gran trayectoria y de fieles audiencias", aseguró Carlos Heller, presidente del grupo Bethia y dueño del monopolio de las ventas al por menor, Falabella.

Como se ve, hay un esfuerzo coordinado de los grandes millonarios para controlar la mente de los chilenos.

ClariNet