FA-URUGUAY

UNIDAD, DIVERSIDAD,
COALICIÓN Y
MOVIMIENTO.

Por Juan Carlos Díaz G.*

El Frente Amplio de Uruguay (FA) concluyó el 6 de mayo una nueva sesión de su VI Congreso, la que había sido pospuesta desde noviembre de 2016, para lograr mayor consenso y armonía entre los diferentes sectores de la coalición.

Más de 800 delegados de comités de base de todo el país se dieron cita en el Club Atenas en Montevideo a fin de debatir, primero en comisiones y luego en sesión plenaria, sobre: Uruguay en un mundo globalizado; desarrollo sostenible; estado, mercado y sociedad, y la institucionalidad democrática, poder y gobierno.

Con el objetivo de conocer el significado de este encuentro para el Partido Comunista de Uruguay (PCU), Prensa Latina dialogó con su secretario general, Eduardo Lorier.

“Para nosotros, los comunistas, la sesión fue una importante reafirmación y puesta a punto hacia el futuro de la fuerza política en la ratificación de principios, valores, actualización de esos elementos y para enfrentar todo lo que tenemos por delante”, reflexionó.

Destacó que desde el punto de vista general, evidentemente el FA vuelve a ser “la única fuerza que en pleno gobierno es capaz de juntarse, discutir y analizar de la manera en que lo estamos haciendo”.

El político explicó que la reunión complementa la primera etapa realizada los días 26 y 27 de noviembre pasado, en las cuales se resolvieron  cuestiones fundamentales en el tema “de los valores compartidos y los principios que rigen a nuestra fuerza política”.

En ese sentido, precisó, hemos dado pasos que nos parecen trascendentales para acentuar la definición y la identificación de las propias raíces de la coalición, lo cual implicó, al mismo tiempo, una poderosa discusión en el conjunto del FA y sus comités de base.

Lorier significó que eso para ellos es tan valioso como el propio contenido, porque lograron una importante movilización de los militantes, y quedó demostrado en la cantidad de delegados que asistieron a la reunión de noviembre (mil 500) y a la de ahora.

A nosotros nos parece que eso es sumamente relevante para una fuerza política de izquierda y de gobierno, y para el ejercicio de la democracia interna, que es fundamental en cualquier colectividad, sobre todo, en aquellas que tienen a su cargo las transformaciones básicas de la sociedad, comentó.

El exsenador aseguró, sin entrar en consideraciones particulares, que ha habido una reactivación del FA en esta etapa, que lo coloca en inmejorables condiciones para abordar los próximos pasos, relacionados con los desafíos de la contraofensiva yanqui en el continente.

Afirmó que sin un pueblo movilizado en cada país sería imposible contrarrestar esa ofensiva y señaló que ellos están “en esa tarea de organizar a nuestro pueblo en lo político, social y otros aspectos para paralizar a la derecha”, que también se expresa en Uruguay como en todos los países del hemisferio.

Nadie está a salvo, valoró; vienen también por nosotros, antes fue Honduras, después Paraguay, luego le tocó a Brasil; los intentos sobre Cuba son perennes desde que nace la Revolución cubana, de manera que no podemos sentirnos ajenos a esas realidades y tenemos que estar preparados.

El también escritor se refirió a las expresiones días atrás de la embajadora estadounidense en Montevideo, Kelly Keiderling, que claramente, opinó, significaron una injerencia en los asuntos internos de Uruguay.

Ella nos pidió qué debíamos hacer con respecto a nuestra presidencia en mayo en el Consejo de Seguridad de la ONU y cuáles eran nuestros deberes con relación a la República Democrática de Corea, ante las provocaciones que “el imperialismo está realizando allí”.

Su postura demuestra que esta diplomática, con antecedentes muy nefastos durante su presencia en Venezuela y Cuba, nos obliga a estar alertas; por eso, esta manera de trabajar con el pueblo movilizado “es una de las formas fundamentales de actuar en este sentido”.

Preguntado sobre si el VI Congreso aportó al consenso dentro de la organización, Lorier subrayó que esa es una de las características del Frente Amplio, la unidad dentro de la diversidad desde el punto de vista de la coalición, pero también en movimiento.

Explicó que a veces eso no se entiende muy bien y hay intentos de recrear formas de unidad política de las izquierdas en América Latina que solo abordan los aspectos vinculados a lo que “nosotros llamamos coalición de partidos políticos”.

El secretario general del PCU indicó que para entender en toda su profundidad y esencialidad al FA, hay que verlo como unidad de coalición en movimiento.

La coalición es unidad en la diversidad porque abarca desde la Biblia hasta el Manifiesto Comunista, es decir, desde el Partido Demócrata Cristiano al PCU; pero desde el punto de vista en movimiento, apuntó, tiene la peculiaridad en sus comités de base, donde todos, más allá de su color político, pueden integrarse.

También, añadió, hay un espacio para los independientes, un conjunto importante de frenteamplistas que no se definen por ningún grupo en particular, y desde el punto de vista electoral, por ejemplo, varían su votación a la interna del Frente de acuerdo a sus análisis particulares y forma de ver los procesos.

Eso es interesante e importantísimo porque en este tipo de encuentros es donde se produce la mayor y la mejor conexión del FA con el pueblo uruguayo; de ahí el papel de los comités de base, “que es otra peculiaridad que a veces no se entiende por los latinoamericanos”, expresó.

Remarcó que el FA es por un lado coalición, que es unidad en la diversidad, y por el otro, coalición y movimiento, y este es un congreso de comités de bases representados por militantes de todo el país, lo cual le da vitalidad y subsistencia, la que quizás, si solo fuéramos, una coalición de gobierno no podríamos tener.

Desde otro ángulo -resaltó- el movimiento actúa como una especie de cemento para la coalición y a veces, diferencias que parecen insalvables o problemas que tienen visos de ser muy complejos, “son solucionados a través de la activa participación de los comités sobre la base del valor de la unidad”.

Lo otro que caracteriza al proceso uruguayo es la unidad a escala de lo social en el sentido de que a diferencia de otros países de América Latina tenemos una sola Central Sindical, una sola organización de estudiantes universitarios y una sola asociación de jubilados, manifestó.

El dirigente comunista significó que el tema de la unidad en lo social y lo político los lleva a estar optimistas para enfrentar los desafíos que todos los pueblos latinoamericanos y el mundo tienen planteados, y por otro lado, llegar a otro concepto importante que “es el bloque político social de los cambios”.

Para nosotros los comunistas, especificó, esto no quiere decir que sea para el conjunto del Frente Amplio, se trata de un bloque político social y esto adquiere actualidad en América Latina, porque “se vive una realidad donde se diferencian los movimientos sociales de las fuerzas políticas”.

Evidentemente, afirmó Lorier, si bien hay una diferencia en cada uno en cumplir el rol que le toca, nosotros pensamos que son más los aspectos que nos unen que los que nos separan.
*Corresponsal de Prensa Latina en Uruguay.

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