FUNDE-UN-PARTIDO

¿Está cesante? ¿Nadie le da
pega ya sea por viejo o por feo?
No se preocupe, es cosa de
que funde un partido político,
la ley electoral le favorece
y le da platita.

Por Osvaldo Pino Tovar

Solo necesita acreditar que alguien votó por usted, es cosa que convenza a sus parientes. En este momento y en este país hay 33 colectividades legalmente constituidas, las que según una indagación privada promediaron un 2,73, de transparencia de una escala de 1 a 7, en base al cumplimiento de 21 obligaciones legales contempladas en el informe. Esto a poco más de un año de la promulgación de la Ley 20.915 que regula a las colectividades. Una de las peor avaluadas, no podía ser otra más que la UDI y que ni siquiera llega a un tres.

El ente Chile Transparente (el capítulo chileno de Transparencia Internacional), indicó oficialmente que "hay partidos políticos de los cuales no podemos saber su nombre, que no tienen una página web, de los cuales no podemos saber una dirección a donde llegar, un teléfono con que comunicarse y le debemos recordar que esos partidos están siendo financiados con nuestros recursos”.

Lo que no es broma, porque se han entregado a estas tiendas más de nueve millones de dólares -aunque no hayan elegido nunca ni siquiera un concejal-, desde que entró en vigencia la nueva normativa de regulación de la relación entre el dinero y la política, un texto que evidentemente está pidiendo a gritos que se le depure de errores y se le mejore.

Hay grupos que nadie ha oído nombrar como el Frente Regional y Popular, o el asombroso y sencillo Poder o el ampuloso Movimiento Independiente, Regional, Agrícola y Social (MIRAS). Algunas de esas simples etiquetas no lograron demostrar tener una docena de militantes y las eliminaron. Pero falta mucho. Veamos un caso más conocido por las piruetas en altura que hace unos tres años anduvieron haciendo sus escasos miembros: Anda Chile obtuvo una calificación de 1,44 puntos de transparencia.

Esta estafa tolerada nació como la Asociación Nacional de Deudores Habitacionales, gente que se endeudó con bancos particulares por su cuenta y riesgo, teniendo como base algunas vagas promesas de la UDI de que se les iba ayudar a pagar las viviendas que adquirieron gracias a préstamos usureros y con altísimos dividendos. Todo esto poco antes de la elección presidencial del 2005.

Como la derecha perdió no hubo ni amago de ayuda y de ahí comenzó la presión para obligar al primer gobierno de Michelle Bachelet a pagar por ellos. Finalmente, no sacaron nada pero inventaron un partidito y ahí sí que agarraron billetes.

La indagación de Transparencia Internacional indica que si se consideran los 21 débiles criterios contenidos en la ley N° 20.915, este partido obtiene una calificación de 2,17 puntos sobre un máximo de siete. En términos generales, se señala, en ninguno de los indicadores evaluados tiene la puntuación máxima, peor aún, en 19 obtuvieron un cero mondo y lirondo.

Se trata de capítulos esenciales como: Marco normativo General, Acuerdos de los órganos del partido, Estructura orgánica, Declaración de intereses y patrimonio de los candidatos, miembros del órgano ejecutivo y reseña biográfica. Resultados de elecciones internas, Reseña Histórica, Declaración de Principios y Vínculo al sitio electrónico del SERVEL en donde consten las cuentas de ingresos y gastos electorales.

O sea, son un invento y una burla, además de un asalto al erario nacional porque ni el más descachalandrado de los clubes de barrio podría tener tal desorden.

Sin embargo, ANDHA cobra cada vez que puede en beneficio de las tres comadres que lo constituyen: la presidenta, Nélida Torres Salazar, la Secretaria general, Roxana del Pilar Miranda Meneses y la tesorero, Cecilia Farías Rivera, quienes constituyen el órgano ejecutivo de este esperpento creado el año pasado y cuya sede social es la casa de la señora Torres en el Pasaje Tavake 12621, en San Bernardo. No llegan a teléfono, pero sí tienen página Web: www.partidoandhachile.cl

En un rasgo de humor negro se consigna que en el 2013 no eligieron ningún senador, tampoco diputado. El 2016, no se sabe, pero al parecer no presentaron postulantes ni a alcaldes ni a concejales.

Aun así se les considera como partido. Es decir, se trata de un engaño consentido pero intolerable.

ClariNet