INFORME-SECRETO8

Camilo Catrillanca
estaba en la mira
de Carabineros.

Un informe del equipo de Inteligencia policial identificó a mediados de 2017 a Camilo Catrillanca como un líder de la Alianza Territorial Mapuche, una de las organizaciones a las que apunta Carabineros como responsable de la violencia en La Araucanía.

Su foto está inserta en un cuadro de los líderes mapuche identificados como blancos a seguir paso a paso. CIPER accedió a ese informe de Inteligencia, el que también identifica a varios niños y adolescentes mapuche como objetos de seguimiento y revela su contenido a sus lectores.

A mediados de 2017 el nombre y rostro de Camilo Catrillanca ya era bien conocido  por los miembros de la sección de Inteligencia de Carabineros de La Araucanía. El rol del comunero al interior de Temucuicui era observado con atención por la unidad policial que en ese momento desplegaba con fuerza y un enorme apoyo de las autoridades una operación cuyo objetivo era descabezar y encarcelar a los principales dirigentes de las comunidades mapuche en conflicto en esa zona. De hecho, su foto estaba inserta en un organigrama secreto que esa unidad confeccionó, como uno de los blancos a monitorear en cada uno de sus pasos y contactos.

El documento -“Exposición coordinación zona control orden público”– que CIPER revela a sus lectores, fue elaborado por la extinta Unidad de Inteligencia Operativa Especializada de Carabineros (UIOE). La misma unidad que en esos precisos días de 2017 llevaba a cabo la “Operación Huracán”, utilizando un sistema para inyectar pruebas falsificadas a dirigentes mapuche que les permitieron encarcelar a unos y perseguir como prófugos a otros.

Cuando ese montaje policial se descubrió, no solo la UIOE fue disuelta y sus cabezas procesadas, sino que también le costó el puesto al director de Inteligencia y al director general de Carabineros (general Bruno Villalobos).

¿En base a qué antecedentes esa unidad de Inteligencia policial había puesto a Camilo Catrillanca en su radar de seguimiento?

En el informe “secreto” revisado por CIPER no hay ni un solo hecho que vincule a Camilo Catrillanca con delitos comunes y tampoco con actos terroristas. Lo que lo puso en el radar de la policía fue el destacado rol que Catrillanca ejercía y, desde hacía años, en su comunidad, en la defensa de su identidad cultural.

A los 17 años era el dirigente estudiantil secundario más visible en la zona de Ercilla. En medio de las protestas estudiantiles de 2011, Catrillanca exigió la desmilitarización del territorio mapuche. Estudiaba en el Liceo de Pailahueque (donde formó un grupo cultural) y lideró la coordinación con estudiantes del Liceo de Ercilla para tomarse el municipio de esa comuna, convirtiéndose en el vocero de esa movilización. La revista NATs, recogió sus declaraciones:

“En la comunidad de Temucuicui, a la que pertenezco, estamos teniendo muchos allanamientos, ya no somos libres, ya no podemos caminar en los cerros y cuidar nuestros animales, la represión es demasiado fuerte. El Estado es el principal represor, el que manda a Carabineros a asesinar, porque estamos expuestos, nos están tirando balas a quemarropa”.

El edificio donde funcionaba el Liceo de Pailahueque, el mismo en el que se educó Catrillanca, ahora es ocupado como cuartel de las Fuerzas Especiales de Carabineros.

ALIANZA TERRITORAL MAPUCHE (ATM)

En la página 24 del informe secreto de Inteligencia de Carabineros aparece el nombre y la foto de Camilo Marcelo Catrillanca Marín. Esa lámina muestra a los principales dirigentes de la Alianza Territorial Mapuche (ATM). En este punto el reporte de Carabinero sí dio en el blanco. Desde la ATM confirmaron a CIPER que Camilo Catrillanca era un importante dirigente de su organización.

La ATM vio la luz pública durante el primer gobierno de Michelle Bachelet. En un inicio se formó con comunidades descontentas con el trabajo del delegado presidencial del gobierno para temas indígenas: el entonces ministro José Antonio Viera Gallo.

Esta organización del mundo mapuche nació con una marca de fábrica: a diferencia de otras agrupaciones de la zona, esta sí estaba abierta al diálogo. En 2009 una delegación de loncos de la ATM viajó hasta Santiago para reunirse con la entonces presidenta Michelle Bachelet (tal como relata el periodista Pedro Cayuqueo en un artículo publicado en Punto Final), pero no fueron recibidos. Más tarde, en el primer gobierno de Sebastián Piñera, el abuelo de Camilo Catrillanca, el lonco Juan Catrillanca, participó en mesas de diálogo con La Moneda.

La ATM está integrada por comunidades ubicadas en distintas provincias, pero es en la comunidad de Temucuicui Tradicional donde han ganado relevancia sus dirigentes más conocidos. Entre ellos destaca Juan Catrillanca. En el informe de Carabineros aparece como el máximo líder de la ATM. Junto a él figuran otros siete comuneros, entre ellos su nieto, Camilo Catrillanca. En la lámina que identifica a los integrantes de la ATM a seguir de cerca, lo único que se menciona es que tendrían presencia en comunidades de Curacautín, Freire, Teodoro Schmidt, Cunco, Hualpín, Padre Las Casas, Victoria y Ercilla. También se menciona una supuesta cercanía de su vocero (Mijael Carbone) con la Conadi y la participación de un “profesor de Estado con tendencia política socialista”.

La comunidad de Temucuicui está dividida en dos: Temucuicui Tradicional (donde vive la familia Catrillanca) y Temucuicui Autónoma, encabezada por los hermanos Huenchullán, quienes son identificados en el informe policial como miembros de la organización Resistencia Mapuche Malleco (RMM).

El único dato que aparece en ese informe de Inteligencia que vincule a Camilo Catrillanca con algún ilícito, es ser amigo en redes sociales de Fabián Llanca.

La información que la UIOE entrega sobre Llanca era que lideraba una “organización criminal” a la que se “asociaba” al “robo de vehículos, tráfico de drogas, desórdenes, porte de armas y munición, atentados incendiarios de camiones, casas y galpones; y al homicidio frustrado a carabineros de servicio”.

A pesar de ese extenso prontuario asociado, Fabián Llanca solo fue formalizado en el Juzgado de Garantía de Collipulli por “robo con intimidación” en 2017. Al revisar en el Poder Judicial en qué estado está esa causa, figura en calidad de “suspendido”, por lo que no fue condenado. Su ficha policial registra dos condenas: por desórdenes públicos (2014) y por oponerse a la acción de Carabineros (2013). No hay rastro del prontuario que le adjudica la UIOE.

Para el vocero de la Alianza Territorial Mapuche (ATM), Mijael Carbone, no fue una sorpresa saber que su nombre y el de otros dirigentes de su organización aparecían como “blancos” en un informe de la UIOE:

-Nosotros no teníamos muy claro el monitoreo que nos hacía Carabineros, hasta que apareció lo de la “Operación Huracán”. La falsificación que realiza Carabineros es tremenda. Delitos en los que no tenemos nada que ver, pero nos vinculan a ellos a nosotros, los dirigentes. Nos inventan delitos. Lo que ellos buscan con esto es generar una estigmatización del movimiento mapuche, quieren ligarlo a delitos comunes para desvalorizar la lucha. Y lo hacen cargándoles delitos comunes a los dirigentes que más destacan –afirmó Carbone a CIPER.

Carbone conocía y muy bien a Camilo Catrillanca. Crecieron juntos en la comunidad de Temucuicui Tradicional, donde el rol de Catrillanca destacaba en la organización de actividades culturales: “Cumplía funciones en los nguillatún, en ocasiones él era capitán de los caballos, ordenaba y lideraba los caballos que llegan al nguillatún y también era bailarín, un choikefe (un baile tradicional mapuche que imita el vuelo de los pájaros)”.

Otra de las láminas del informe de Inteligencia secreto de la UIOE, presenta las fotografías de seis niños y adolescentes mapuche (con sus respectivos nombres) que estarían involucrados en “daños y desórdenes en el sector urbano de Ercilla”. Todos ellos son, al igual que Camilo Catrillanca, blancos a seguir por la policía.

Los rostros de estos niños hacen recordar que fue precisamente el testimonio de otro menor de edad (M.P.C.) el que desencadenó el derrumbe de la maraña de mentiras que se tejió en torno a la muerte de Camilo Catrillanca, en la tarde del miércoles 14 de noviembre al interior de Temucuicui (ver reportaje de CIPER “La evidencia policial que confirmó el testimonio clave del menor que acompañaba al comunero Catrillanca”).

EL INFORME

El informe de Inteligencia de la UIOE de La Araucanía, al que accedió CIPER, está acompañado de un power point. Esa presentación de 28 láminas, que resume los datos de los principales dirigentes mapuche que la policía identifica como blancos, fue utilizada para informar a las autoridades de los avances logrados por Carabineros en la zona. Y permite constatar que Camilo Catrillanca ya era desde hace un tiempo un blanco para los equipos especializados en conflicto desplegados en La Araucanía.

Es probable que de ese informe haya salido la información que fue entregada al que fuera intendente de la zona, Luis Mayol, y que de allí sacara el dato erróneo que lo obligó a abandonar su cargo días después del asesinato de Catrillanca.

El informe de Inteligencia policial identifica cuatro organizaciones que liderarían las protestas más violentas de las comunidades mapuche: Coordinadora Arauco Malleco (CAM); Weichan Auka Mapu (WAM); Resistencia Mapuche Malleco (RMM); y Alianza Territorial Mapuche (ATM). Las infografías muestran a los principales liderazgos de cada una de ellas y los supuestos delitos que habrían cometido. Lo interesante es que, en la lámina que identifica a los dirigentes de la ATM –entre los que aparece Camilo Catrillanca– no figura ningún delito asociado.

A los miembros de la WAM el informe de inteligencia policial los asocia a un atentado incendiario a una faena forestal, a un incendio y robo con intimidación en el fundo San Guillermo en Cañete, y a un atentado a la Iglesia Evangélica del Señor. A los nombres que allí aparecen como responsables de esos delitos, se suman otros que fueron agregados a la infografía por el solo hecho de haber visitado a los primeros comuneros encarcelados por esos delitos.

A la CAM se le atribuye el incendio en el fundo San Leandro (2010) y en la lámina correspondiente se incluyen fotografías de 20 supuestos integrantes de esa organización. En el apartado que detalla quienes integrarían la RMM (que incluye a los hermanos Huenchullán), solo se los acusa de provocar desórdenes en tribunales.

En otros acápites del informe de inteligencia policial se dice que disponen de “fuentes cerradas” (informantes) al interior de la comunidad Temucuicui Autónoma,  que les informan sobre lo que allí ocurre. Y se despliegan fotos -con sus respectivos nombres- de los encargados de distintas tareas en esa organización: buscar financiamiento para comuneros en clandestinidad, difusión en internet del conflicto, apoyar marchas en Temuco, coordinar reuniones con políticos, abastecimiento de armas y municiones, accesos y seguridad de la comunidad.

Según ese mismo reporte policial, el armamento con que contaría Temucuicui Autónoma sería: seis escopetas, 10 revólveres, 12 pistolas, dos fusiles; y se identifica al dirigente mapuche encargado de suministrar las armas.

CIPER cotejó la información que detalla el informe de inteligencia con los diálogos que aparecen en los whatsapp entre comuneros mapuche que los miembros de la UIOE presentaron como pruebas en la “Operación Huracán”. La cantidad de armas de que dispondría Temucuicui Autónoma es exactamente la misma que aparece siendo solicitada en uno de esos whatsapp por Jorge Huenchullán, uno de los líderes de esa comunidad, a Héctor Llaitul, líder de la CAM, para ser traídas desde Argentina. Pero esa operación iba a ser llevada a cabo el 2 de diciembre de 2017, es decir, meses después de que la UIOE confeccionara este informe secreto.

La conversación entre Huenchullán y Llaitul (por whatsapp), afirmó la policía en su momento, había sido captada por el software “Antorcha”. Como se sabe, ese fue un invento más del civil Álex Smith (el “profesor”), actualmente en prisión preventiva por ese montaje criminal. El supuesto tráfico de armas desde Argentina, el que involucraba a ex miristas, formó parte de la llamada “Operación Andes”, la que también fue un montaje policial (vea reportaje de CIPER “Operación Andes”: el otro plan de Inteligencia que se vino abajo con el “Huracán”).

¿Cómo Temucuicui Autónoma podía tener en su poder armamento que se traficaría meses después desde el otro lado de la cordillera? Esa pregunta nunca fue respondida por los jefes de Inteligencia de Carabineros.

El informe policial -que ahora revela CIPER- identifica a once nombres como “blancos importantes para detección de armas”. En su mayoría, son jóvenes comuneros que “suelen acompañar” al dirigente mapuche que Carabineros identifica como el encargado del armamento de Temucuicui Autónoma. Entre ellos, aparece un menor de edad.

El documento secreto de la policía continúa con estadísticas de operativos que se presentan como sus logros entre 2016 y agosto de 2017: 490 municiones “recuperadas”, 306 detenidos, 21 procesos investigativos abiertos; 11 “organizaciones criminales desarticuladas”. En el detalle de los procedimientos policiales se incluye una incautación de marihuana (49 plantas) realizada el 9 de abril de 2017 en la comunidad de Temucuicui Autónoma (a la que no pertenecía Camilo Catrillanca). En total, la UIOE señaló en este informe haber incautado 180 matas de marihuana en un año y medio en toda la Región de La Araucanía.

Pewenche, Purram Zugu, Lawenmapu, Pelontuwe y Newen Kimun son los cinco hogares mapuche que el informe de Inteligencia policial identifica como puntos de reunión de estudiantes mapuche que son “comuneros radicales”. En otro de sus acápites, el informe muestra las supuestas “rutas vulnerables” donde las organizaciones mapuche pueden desplegar sus acciones violentas. Para cada una de ellas se sugiere una ubicación para instalar controles policiales.

LA MUERTE QUE PROVOCÓ UN QUIEBRE

Transcurridos 14 días desde el asesinato de Camilo Catrillanca aún no hay un responsable claro de su muerte.

El intendente de La Araucanía, Luis Mayol, renunció a su cargo luego que la Democracia Cristiana lo amenazara con una acusación constitucional por sus dichos sobre los “antecedentes penales” del comunero asesinado. De ser aprobada, Mayol habría quedado inhabilitado por cinco años para desempeñar cualquier cargo público. Tampoco podría haberse presentado a la futura elección de gobernadores, como es su deseo.

Las protestas por su muerte continúan desarrollándose en distintos puntos del país. Y en la comunidad de Temucuicui Tradicional hoy todos saben que su asesinato dinamitó por un largo tiempo los anhelos de diálogo de su lonco Juan Catrillanca.

ClariNet