Deprecated: Non-static method Joomla\CMS\Application\SiteApplication::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/web2clar/public_html/nuevo/templates/jomi/styles/jomi/layouts/com_content/article/default.php on line 37

Deprecated: Non-static method Joomla\CMS\Application\CMSApplication::getMenu() should not be called statically, assuming $this from incompatible context in /home/web2clar/public_html/nuevo/libraries/src/Application/SiteApplication.php on line 275

MEDIOS

Los medios masivos de
comunicación frente a la
crisis social en Chile.


Por Patricia Cocq Muñoz
*

Luego de una semana de una potente movilización social que ha remecido a Chile, los medios de comunicación han transmitido de una u otra forma las preguntas ¿por qué la gente nos critica?, ¿qué hemos hecho mal?

Hace un par de días en un foro de una radio en Santiago una periodista decía que no entendía la crítica si gracias a los medios se habían conocido las irregularidades y estafas relacionadas con las Fuerzas Armadas y Carabineros, las boletas ideológicamente falsas, las denuncias de pedofilia en la Iglesia Católica.

Sí, es cierto, el periodismo de investigación ha descubierto parte de la corrupción instalada en nuestro país y en un país con pocos espacios para ellos se valora.

Sin embargo, la crítica no apunta a lo que han hecho bien sino a lo que han hecho al margen de la participación social.

Las personas, en cualquier punto del país, hemos visto hasta el hartazgo sus programas,  una y otra vez los mismos personajes de farándula, los comentarios básicos y repetitivos de los matinales, llenos de personajes profundamente ignorantes. Sí, es cierto, les damos el poder de entrar en nuestras vidas, pero en ningún momento eso significa que sean interlocutores válidos. No se confundan.

Pero no nos representan porque, básicamente, no existimos para ellos.

¿Quiénes hablan sobre lo que está pasando en Chile en los programas televisivos? Solo expertos (porque la mayoría es hombre) y no cualquiera, no hay gente de ciencia, artistas de verdad (no rostros de reality), dirigentes/as sociales, niños y niñas, jóvenes, personas mayores, con discapacidad. Y cuando las hay es para inspirar odio, lástima o para hacer preguntas tan relevantes cómo qué compramos en el cybermonday o qué regalos esperamos para Navidad. O preguntar a personas expertas sobre temas irrelevantes dejando fuera lo que si puede ser interesante de aportar (la lucha de la divulgación de la ciencia en los medios ha sido otra dura batalla).

Simplemente no estamos (salvo contadas excepciones en espacios de poco rating). No nos vieron durante décadas así como su miopía no vio venir este estallido social.

La comunidad que hoy se expresa en las calles ha asumido la denuncia contras los medios de comunicación masivos como una consigna. La frase “la prensa miente” se ha colado entre los carteles y consignas del movimiento social.

Ha sido tanta la crítica y el malestar, que hoy es posible ver en el matinal de Megavisión temas de conversación como “la desigualdad es un problema de derechos humanos” o ver que (al fin) se invita a dirigentes y dirigentas sociales como Soledad Mella, vicepresidenta del Movimiento de Recicladores de Chile,  que con claridad exigió que se incluya a las personas en la elaboración de las políticas públicas que las afectan.

¿Una voltereta de los medios? Al parecer están acusando recibo pero lo angustiante es no saber qué pasará cuando tarde o temprano no tengan la presión social encima. ¿Volveremos a las historias personales de las animadoras, a los chistes sexistas de los conductores, a la invisibilización de gran parte del país?

No tenemos ni un solo medio público real, lo más parecido son los medios comunitarios y locales que hasta ahora han creído en la voz de la gente, sobreviviendo durante años a duras penas, viendo confiscados sus equipos, recibiendo algo del Fondo de Medios. Como dijo alguna Juan Luis Isern, un visionario en el derecho a la comunicación, “nosotros no somos la voz de los sin voz. Todas las personas tiene voz, tenemos que facilitar que puedan transmitir sus ideas y sus anhelos”.[i] En todo el país esos medios son los que sí han acogido la necesidad de comunicación y de construcción de sentido crítico de chilenas y chilenos.

Hoy urge la creación, con financiamiento del Estado, de medios públicos que permitan escuchar la multiplicidad de voces, que no significa tener medios segmentados sino abiertos a la comunidad, así como se construyen escuelas y hospitales, así también el Estado debe cumplir su obligación de facilitar la libertad de expresión de sus ciudadanos y ciudadanas. Porque es nuestro derecho.

La libertad de expresión no es un regalo o una consideración que entregan los medios a las personas, es un derecho, uno de tantos que están asomando a la discusión pública en esta movilización. Un periodismo con enfoque de derechos humanos debe informar verazmente, abriendo el espacio a la multiplicidad de voces, abordando los temas que inquietan a la comunidad, y sobre todo respetando el derecho de las audiencias a recibir informaciones de calidad.

El desafío está claro, hay que ver si este repentino interés por mostrar lo que pasa en la calle se hace parte de periodistas, editores/as, dueños de medios de comunicación masivos y, sobre todo, del Estado, que en esta pasada y hace décadas han demostrado no estar a la altura.

[i] Juan Luis Ysern, ex obispo de Ancud, creador de la Fundación Radio Estrella del Mar.

*Periodista, editora y académica del Diplomado en Comunicación y Derechos Humanos.

ClariNet