JRDIN-JUECES

Estudio revela rechazo
de las audiencias a los
noticieros de TV en que
periodistas se presentan
como jueces.

La muestra elaborada por Fucatel se llevó a cabo a través de un cuestionario de apreciación que permitió el análisis de la actual oferta de programas informativos de TV y de debate en el país, así como también otorgó un atisbo de lo que vendría a ser el fenómeno de la introducción de elementos del espectáculo en las noticias. Uno de los resultados apuntó hacia la pérdida de terreno de la televisión como medio informativo, siendo reemplazada notablemente por las nuevas plataformas.

En los últimos dos años, las críticas asociadas al estilo periodístico que en la actualidad predomina en los medios de comunicación  televisivos, se han visto en alza. Por ello, el Observatorio de Medios Fucatel, sometió a un cuestionario de apreciación a 50 figuras públicas con el fin de evaluar la calidad de los programas informativos y de debate.

El posterior análisis indicó que la televisión se encuentra frente a un evidente deterioro dentro del ámbito comunicacional, pues concluyó que los participantes de la muestra, privilegian la obtención de información mediante redes sociales, medios electrónicos y portales de medios tradicionales, por sobre los noticieros.

Tal preferencia, se asocia a la falta de profundidad en el tratamiento de tópicos relevantes, a la ausencia de temas socialmente trascendentes, así como también al rol del periodista como juez y, finalmente, a la falta de independencia de los comunicadores en cuanto a sus avisadores.

Dichas causales han contribuido al desarrollo de un cambio en los patrones de consumo de las audiencias más jóvenes, las que en la última década se han desplazado hacia otras fuentes de información, como lo son los medios digitales, las comunidades virtuales, y las plataformas de social media, como Facebook y Twitter.

Dentro de este contexto, entre la lista de programas considerados como “muy buenos” por los encuestados, destacan El informante con un 25% de aprobación, seguido por la Entrevista de Tomas Mosciatti con un 22,58%.

Felipe Berríos del Solar,  fundador de Un Techo para Chile y uno de los participantes del sondeo, explicó que “estamos inmersos en una cultura más individualista y lo que me importa a mí es lo que me involucra directamente. Estos programas, en los que se habla sobre la realidad global, sobre temas de interés nacional o hacia dónde va el país, son criticados justamente por eso. A mí me parece que son tremendamente importantes, no todo se puede medir en entretención”.

El rol del periodista

Por otra parte, el rol de periodista como juez y el constante cuestionamiento que existe desde la ciudadanía hacia su objetividad a la hora de tratar ciertos temas, arrojó que más de la mitad de quienes respondieron (52,58%), consideran que los comunicadores sociales no son independientes y que al mismo tiempo omiten profundizar en ciertos sucesos con el fin de proteger determinados intereses de sus empleadores.

Otra de las aristas que también abordó el estudio, guarda relación con la cobertura que los medios de comunicación brindaron a los casos de financiamiento ilegal de la política, que más tarde derivó en una importante inestabilidad social, en cuanto a la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones gubernamentales y sus respectivos representantes. Frente a ello, el 53% de los entrevistados consideró que se omitió información relevante de los casos de corrupción política.

Dentro de esta línea, Manuel Antonio Garretón, otro de los personajes que participó del sondeo, detalló que desde su punto de vista, lo anteriormente mencionado se debe a dos posibles explicaciones. Una de ellas  tiene que ver con la estructura de propiedad que actualmente poseen los canales de televisión y a su vez con las características del mercado, mientras que la segunda, a su juicio, está relacionada con la lógica periodística predominante.

“Lo que interesa, digamos, es competir con el rating de otros canales y en ese sentido, la ausencia de un canal público lo hace más evidente porque éste tiene ciertas restricciones en el supuesto pluralismo que hace que se veten ciertos grupos involucrados. Al final “gana” el canal que transmite más noticias y reportajes vacuos en la hora de los noticieros sin ningún análisis al respecto”, dijo el sociólogo.

En cuanto a la lógica periodística, el también politólogo chileno, resaltó lo complicado de este aspecto, pues considera que existe un déficit en la formación de los periodistas en general, respecto a ser capaces de analizar y tomar distintos enfoques. “La lógica de la información consiste en lo que importa es la noticia y no su análisis. Se debe ir más allá de la lógica del puro evento, de aquello que llama la atención, que es inmediato y sensacionalista”.

Para terminar, el actual docente de la Universidad de Chile, analiza el tratamiento pobre y superficial que se les brindó a las noticias asociadas al caso SQM. “El enfoque fue muy de sumarse al escándalo, muy de desprestigiar a la política sin hacer la separación entre lo que era la política correcta, que existe en este país, y lo que son los actos de corrupción. Más que orientar o ayudar a la opinión pública, los programas se sumaron a ésta, tratando más bien de halagarla en lugar de orientarla”.

Entre los temas que aparecen como insuficientemente tratados por los medios,  figuran las huelgas con un 62,2%, la gratuidad de la educación con un 45,45% y el reajuste del sector público con un 51,28%.

Tendencia al escándalo

Otro de los puntos más llamativos de la citada investigación fue la predominante crítica, de parte de los encuestados, a la forma en que los noticieros estructuran actualmente sus informativos, con el objetivo de dar prioridad a la cantidad más que a la calidad de las notas que transmiten.

Dicha dinámica es denominada por el observatorio como “show de noticias”, fenómeno caracterizado por la explotación de los aspectos negativos de los hechos, la falta de objetividad en la construcción de los productos periodísticos, y la introducción de elementos propios de los programas de espectáculo. Por lo mismo, los objetivos de cada estación están centrados en aumentar las cifras de rating, que en mejorar la calidad del contenido para su posterior análisis.

Asimismo, se estableció que la banalidad de los contenidos abordados en televisión ha provocado la fuga de las audiencias jóvenes y cultas, quienes optan por medios alternativos a la hora de informarse. A pesar de ello, Felipe Berríos del Solar, sacerdote jesuita y también integrante de la muestra, señala que, a su parecer, tal hecho no sólo responde a una crisis en el mundo televisivo, sino que más bien guarda relación con un factor netamente generacional.

“Ellos nacieron en una cultura diferente, yo vengo de una generación en la que nos sentábamos a ver televisión y discutíamos lo que veíamos, nos apurábamos para llegar a la hora del noticiero. Sin embargo, la cultura actual, que tiene a su disposición nuevas plataformas, que usan constantemente y de buena manera, privilegian este método”, sentenció Berríos.

La importancia

En cuanto a la motivación que existe tras la realización de la iniciativa, Manuela Gumucio, periodista y directora general de Fucatel, indicó que la relevancia del estudio consiste en poder aproximarse a las razones de esta visión crítica de la televisión nacional actual.

“Lo interesante es que el tipo de personas interrogadas, es gente que maneja un alto nivel de información e indica que no se están informando, principalmente, a través de los noticiarios, no obstante, sí ven programas de entrevistas y debates. Se debería evaluar con mayor acuciosidad si la tendencia a captar audiencias a través del escándalo es el origen de esta pérdida de interés en la TV, premisa que se desprende de este sondeo”, concluyó la académica.

ClariNet