PEPE-TATAN

El insecto, con conocimiento
de causa, dice: El que nace
chicharra, muere cantando.

Por eso, agrega, el Piraña es un fresco de siete suelas y eso no lo cambia nadie.

A raíz del fideicomiso corto de vista que inventó y el falsificado para su esposa y sus cuatro hijos, señala Pepe, ha quedado expuesto en sus estafas a la fe pública, primero al declarar una fortuna de por sí considerable de seiscientos millones de dólares y luego por argumentar que iba a aumentarla “un poquito” porque no incluyó depósitos a plazo fijo, cuentas corrientes y bienes de

algunas de las compañías que controla, aunque aparentemente no las gestiona.

Como era de esperarse, este ejercicio de inmoralidad y carencia de ética causó revuelo entre sus oponentes que nunca esperaron que su cinismo fuera de tal magnitud. Como ocurrió en su momento, Carolina Goic y Alejandro Guillier le dijeron de todo. Esos 600 millones, aclara el bicho, representan el 20 por ciento del dinero que le calcula la revista Forbes, a la que nunca aclaró el tema.

Sin posibilidad alguna de seguir mintiendo, el Piraña defendió en el derechista canal Mega, las mentiras de su Declaración de Intereses y Patrimonio (DIP).

Por supuesto que abiertamente evitó dar detalles del mismo, que está en manos del Servicio Electoral.

Hasta se fue de burdo poema: “Esa transparencia que exige la ley, está en mi Declaración de Patrimonio, y no puedo darla a conocer hasta que lo haga el Servel", un argumento piñufla que pretende burlarse de los electores respecto de las diferencias entre los números revelados en los últimos días y los publicados por Forbes, además, quiso tratar a todos de sinvergüenzas: 

"Cuando usted declara una casa lo hace con el avalúo fiscal; lo mismo ocurre con una sociedad,  lo hace con valor contable o de libro, que es distinto al comercial. Este último es inmensamente mayor".

O sea, se indigna Pepe, el tipo quiere hacer pasar por legítimos sus engaños y falsedades. Luego, cuando ya le fue imposible mentir más, se refugió en su santa progenitora: "Como decía mi mamá, me parece de mal gusto hablar de platas".

Finalmente se escudó en que no es un vulgar ladrón, sino un mago de las finanzas: "Hay algunos que creen que, porque alguien ha trabajado en la vida, tiene que pedir disculpas. Mis adversarios  usarán esto de forma majadera, sin respeto alguno”.

Pepe resume: "Si alguien vota por el Piraña es un ser lamentable, al que le gusta ser estafado. Las cartas están sobre la mesa y ya todos sabemos de qué se trata con este malandrín disfrazado de empresario y enmascarado de político”.

ClariNet