PEPE-TATAN

El insecto toca su violín con
furia, se atraganta y finalmente
exclama: Los empresarios como
el Piraña, han perdido la
vergüenza y el más
mínimo decoro.

De inmediato se explica y dice, que tras conocer las propuestas de gobierno del representante de la peor derecha, entre ellas la de echar abajo la Reforma Tributaria, que ayuda a financiar la gratuidad en la educación, con el “miserable pretexto”, afirma, de “simplificar” el sistema de impuestos, según ellos integrándolo y de paso bajar el impuesto de primera categoría, que ¡oh sorpresa!, es el que pagan las grandes empresas.

Una de las voceras del frescolín político, la Susanita Jiménez, tiene una explicación para los tontos, diciendo que desean ubicarlo en los niveles promedio de los países de la OCDE, que hoy asciende a poco más de 24%. Y eso ¿en qué beneficia al país?, al parecer es un secreto porque calla. La verdad es que este gravamen llegará a 27% el próximo año “para la mayoría de los grandes” consorcios financieros, como tímidamente lo reconoce El Mercucho, que cada día está más y más reaccionario.

De acuerdo a la Susanita, rebajar este impuesto a un 24% o 25% representaría un recorte, claro, pero también “una señal de impulso al ahorro y a la inversión”, una mentira del porte de un buque porque los grandes ricos solo crean industrias cuando tienen todas las de ganar y ninguna de perder. Y en materia de ahorro, en un almuerzo con amigos, se gastan un par de salarios mínimos.

Con una frescura asombrosa, alega que lo harán con responsabilidad fiscal, porque bajarán el impuesto corporativo, pero mantendrán los niveles de recaudación. Ello, a través de un mayor crecimiento económico y cerrando agujeros de evasión. Eventualmente también se evaluará corregir y mejorar otros impuestos.

Pepe comenta: Hay que tener patas para ser tan falsa, esta economista Jiménez tiene que estar consciente de que ella está hablando a nombre de monopolios como Corpesca, SQM o el conglomerado Penta, los que compraban parlamentarios con dinero obtenido, precisamente, de la evasión tributaria planificada y ejecutada fríamente. Y agrega: Estamos hablando de miles de millones de pesos que pudieron ayudar a los habitantes más pobres del país pero que se fueron al bolsillo de los más privilegiados y sus coimeados.

Es la desvergüenza transformada en arte, exclama Pepe. Si los chilenos votan por el Piraña, ya saben lo que les espera: El robo sistematizado, y si lo saben y son masoquistas e insisten en devolverlo a La Moneda, bueno, lo que les va a caer encima se lo merecen por rematadamente tontos.

Antes de echarse a volar, el grillo se va de tesis. Dice que el único arreglo tributario que beneficiaría a los pobres, sería adecuar el IVA a los ingresos de la gente, bajándolo por ejemplo, en las compras de alimentos comunes y en compras hasta cierta cifra menor, eliminándolo a los libros escolares y con cosas por el estilo, establece el insecto.

Todo lo demás es cuento, remacha y desaparece rápidamente.   

ClariNet