PEPE-UDI-RECOLETA

El grillo mueve sus antenitas
y se pregunta: ¿Hasta dónde
podrá llegar la locura de la UDI,
a la que todo indica le irá mal
en las elecciones y se debate
en la desesperación?

Un ejemplo claro, explica Pepe, es haber visto a la oscura y poco inteligente diputada Claudia Nogueira encabezando un grupo de atorrantes infiltrados entre el grupo de vecinos de Recoleta que se oponen a la construcción de un jardín infantil para 150 niños humildes de la comuna cuyas madres trabajan y no tienen quién los cuide.

El insecto reconoce que hay dos realidades que conjuntan un drama: La primera, es que Santiago necesita espacios verdes dada su contaminación. La segunda, es que un jardín infantil es igualmente necesario. Cierto, no hay terrenos disponibles, pero la Alcaldía debe buscar alguno, incluso arrendar una casa para instalar el jardín y preservar el parque. No hay de otra, dice el bichito. 

La construcción requiere de un pequeño sacrificio de todos y no pasa necesariamente por la tala de árboles de los parques de la comuna, aunque los ya viejos, deben ser reemplazados en la medida de lo posible por otras especies que se adapten mejor a las necesidades de esa zona de la urbe y no plantar especies aptas para urticarias y alergias.

El jardín beneficiará a 150 niños y si se busca con cuidado se encontrará un lugar apto.

Con un afán destructivo digno de mejor causa, la pobrecita de la Nogueira ordenó a sus patanes contratados para crear problemas, levantar barricadas en llamas, poner neumáticos viejos humeando y cortar el tránsito en forma agresiva hacia los conductores, recordando sospechosamente algunos desórdenes de grupos anarquistas en pasadas manifestaciones estudiantiles.

Como era de esperar, en la peor noche de los incidentes, Carabineros llegó con sus guanacos, siendo recibidos a pedradas. En el colmo de lo teatral, la parlamentaria se abrazó a un árbol, ante lo cual los operadores del camión lanza-aguas, que no la habían visto ni en peleas de canes, le dirigieron un chorro y quedó mojada como diuca en temporal, con el maquillaje todo corrido y viéndose más fea que algunas de sus colegas, unas robustas legisladoras de derecha.

Furiosa, declaró a los reporteros del periodismo venal, citados expresamente para la ocasión: "No me extraña la prepotencia del alcalde Daniel Jadue ni el silencio de la ministra del Sernam (Claudia Pascual) por la violencia ejercida en contra de las mujeres en esta manifestación; incluso, les pregunto, ¿cómo se llaman los alcaldes que le mandan a pegar a las mujeres?".

No es una pieza de oratoria que pase a la historia. Ya lanzada en la exageración, Claudia Nogueira declamó: “Con esta acción, el edil de Recoleta se está transformando en un asesino ambiental", una afirmación temeraria para la representante de un partido que ha auspiciado la creación de forestales irresponsables y la peligrosa destrucción del bosque nativo que ha conducido a los pavorosos incendios que vimos en el verano.

Claro, la legisladora en vez de ayudar a buscar una solución, prefiere que los pequeños queden librados a su suerte. Despatarrada y enloquecida, indica Pepe, anunció que oficiará a la Contraloría, Bienes Nacionales, la Conaf, el ministerio de Vivienda y posiblemente a algunos presos de Punta Peuco, de esos que ahora dicen que preferían torturar opositores antes que cortar una ramita de un árbol.

Explicó que necesita "saber si se cumplieron todos los requisitos para cambiar el plan regulador, si existen estudios de impacto ambiental y si se cumplen todas las normas para destruir un área verde en Recoleta”, lo que es pura demagogia.

El insecto especifica: La desesperación es mala consejera y por eso doña Claudia anda inventando tonterías. Se necesita el jardín infantil, eso sí, es de esperar que el alcalde Daniel Jadue plante árboles en diversos lugares de Recoleta que hoy carecen de verde y que los jefes comunales UDI jamás repararon en ellos.

ClariNet