DENUNCIAS-ENEL

Marzo, un mes de abusos
surtidos, un tema en el debate
permanente, sufrió además el
destape estafador de Enel, la
pavorosa sucesora de la
abusadora Chilectra.

Por Marvin Saavedra

En las redes sociales se pueden encontrar denuncias como esta, del reciente día 16 y que desgraciadamente no incluye el nombre del afectado ni su dirección, aunque se trata de un residente de la Región Metropolitana que constata un atraco en despoblado: Las cuentas se duplicaron o triplicaron, nadie sabe o dice por qué.

Se indica: “El consumo promedio de electricidad de mi hogar es de 200 kWh, soy responsable con mis pagos y en casa nunca se utiliza la luz de manera excesiva, pero para el mes de febrero me están cobrando 600 kWh siendo el mes más corto y en el que menos tiempo pasé en mi residencia. Al llamar para saber qué sucede me dicen que eso es lo que sale en el medidor y que no pueden darme una respuesta de por qué se me triplicó el consumo. De verdad que no he gastado más luz de la normal y no puedo estar pagando tanto dinero todos los meses. Como no hay otra compañía a la que me pueda cambiar, a Enel le da lo mismo si uno reclama o no y no te dan ninguna ayuda, una vergüenza”.

En otros lugares, Chilectra invirtió poco o nada en las instalaciones domiciliarias, especialmente en los edificios antiguos del centro de la ciudad, hicieron el cambio de los viejos tableros con tapones -que ya nadie fabrica y los viejos se mantenían poniéndoles alambritos- y pese a promesas de los equipos de trabajo, la nueva instalación se la cobraron a los usuarios, que como dice el reclamo del comienzo de esta nota, están cautivos de un monopolio abusador y arrogante y no cuentan con alternativa alguna: O pagan o se quedan a oscuras. 

Enel, alardeando de modernidad, suprimió las ventanillas para atender público en todas sus oficinas, donde no hay ni una silla para algún cliente-esclavo que se logra colar y dejó solamente un centro de llamados, donde la única respuesta son burradas de empleados mal pagados que atienden de mala gana.

El colmo de la situación ha sido que ahora inventaron que los viejos tableros de tapones no registraban el consumo real, sino que uno menor y por lo tanto, en base a un cálculo que nadie sabe cómo se hace, algo más o menos mágico como sacar un conejo de una chistera, sacaron unas millonarias cifras para el año pasado. La única solución, se indica a quienes exigen una aclaración, es pagar en cuotas que la generosa compañía aplica sin cobrar intereses.

Un verdadero robo del que el Sernac aún no toma la debida nota.

Estos asaltantes de los servicios públicos esenciales, están encabezados por un personaje con un tremendo historial de falta de respeto hacia las menguadas finanzas de sus semejantes. Hablamos de Herman Chadwick Piñera, primo del que te dije, abogado de la mística Pontificia Universidad Católica, socio principal del Estudio Chadwick y Cía., Abogado y consejero de la pirata Sofofa y presidente del Comité Empresarial Chile-España de la misma entidad.

Además, es consejero del Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago (CAM), director de la ladrona Aguas Andinas, S.A., IAM, S.A. y Viña Santa Carolina, S.A. y Vicepresidente de Intervial Chile y de las cínicas concesionarias de caminos Ruta del Maipo, Ruta del Maule, Ruta del Bosque, Ruta de la Araucanía y Ruta de los Ríos. Hasta fue concejal por Santiago con el udiota del Joaco Lavín, desde el año 2002 al 2006.

La firma Enel Chile estafa activamente en la distribución de energía eléctrica, pero esconde la mano y lo hace a través de su filial Enel Distribución Chile, la que controla, en forma directa e indirecta, con el 99,1% de la propiedad. O sea que queda clarito quienes son los que están detrás de esta escandalosa situación.

Los clientes-esclavos son 1.800.000 y opera en una zona de alta densidad poblacional en forma de monopolio y abusa de parte importante de la población del país, abarcando 2.065 kilómetros cuadrados, correspondientes a 33 comunas de la Región Metropolitana. Esto representa aproximadamente el 40% de las ventas totales de energía a nivel nacional.

Sus filiales son Luz Andes y Empresa Eléctrica de Colina, con lo cual su área de concesión se extiende hasta 2.118 km2.

Sus metas son aumentar la calefacción eléctrica, la medición inteligente (que ya hemos visto de qué se trata en realidad) y la autogeneración de energía.

La estafa de Entel ha logrado el cambio de 50.000 medidores chorizos y flaites y esperan doblar la cantidad.

Incluso están fomentando la cesantía pues los procesos que requerían de la presencia física de personal en los hogares, como la toma de lectura de los consumos, la reposición del suministro ante fallas y cortes, o la configuración de tarifas y potencia, se ejecutarán de manera remota, así que si no sirven o son abusivos, cada cual puede irle a reclamar a sus abuelitos.

ClariNet