PEPE-REG-CIVIL

El grillo hojea un sondeo
presencial, un estudio que
determinó que el Registro Civil
tiene falencias para resolver
problemas y aclarar dudas
de los miles de usuarios.

Es algo, dice el insecto, impresentable para un servicio vital, al que cada día llegan a sus oficinas personas por trámites esenciales para estudiar, trabajar o viajar. Por supuesto, el estudio se ufana de que el 87,63% de las personas que realizaron un trámite en el Registro Civil durante el año 2016 evaluó positivamente la atención.

Claro que se trata de una encuesta anual para medir el índice de Satisfacción Neta que realiza el ministerio de Justicia, lo que no es un respaldo sólido para su credibilidad, explica Pepe.

La cifra actual es cerca de cuatro puntos porcentuales superior al año 2015, siendo el resultado "consistente con lo observado los años anteriores, en que la satisfacción neta ha sido cercana al 80%", afirma el resumen final del informe.

El trabajo de campo mismo, lo realizó una empresa de recolección de opiniones, lo que tampoco es garantía de certeza ya que como se trata de un sondeo pagado, difícilmente sostiene el bichito, sería contrario a lo que aspira el cliente, pues eso significaría que el respectivo cheque final, desaparece.

En todo caso, se trata de la firma Datavoz Statcom y cualquier ciudadano lo puede conseguir invocando la Ley de Transparencia.

El interrogatorio de las personas se hizo de forma presencial en las 85 oficinas del servicio, incluyendo también a los usuarios llamados institucionales, como organismos públicos y privados que cuentan con convenios con el Registro Civil para acceder a través de su plataforma electrónica a información generalmente de su personal, e incluyó también a particulares que realizaron un trámite en la página web respectiva, indica el grillo.

Entre las preguntas, las hubo sobre las condiciones físicas de las oficinas, la forma en que se realizan los trámites, la calidad de la atención y la manera de enfrentar al usuario del funcionario. Esto es muy importante, porque el grillo conoce un caso de un empleado menor de una universidad privada (utilero del gimnasio) que anda a palos con el águila, que con la complicidad de sus jefes vendía autos robados sin papeles a los estudiantes; ofrecía refacciones mecánicas de origen dudoso y en un carnet de identidad, aparecía como “profesional” sin especificar de qué especialidad, pero que al momento de ser despedido mostró una simple hoja de fotocopia, sin timbre alguno, impresa con una profusión de colores asegurando que era ingeniero informático de una conocida y prestigiosa casa de estudios superiores.

Según el ministerio de Educación, este delincuente que pasó unos pesitos para aparecer como profesional a una funcionaria coimera, no terminó la secundaria.

En todo caso, se reconocen dos puntos en los que se necesita meter mano: La disponibilidad y conocimientos del funcionario para aclarar las dudas y resolver inconvenientes.

En el primer caso, la satisfacción llegó al 66,6% (en el 2015 era de 83,28%), mientras que en el caso de resolver inconvenientes aumentó 20 puntos porcentuales la insatisfacción, llegando al 46,3%.

Ante esto Pepe exige soluciones, pero duda que le hagan caso.

ClariNet