PEPE-MUJERES

Hace mucho tiempo que el
Insecto no interpretaba una
alegre melodía en su violín.
“Estoy feliz”, explica.
“Sin que nadie se diera cuenta,
Se está conformando una
suerte de integración social
de lucha y avance”.

Más allá de las demostraciones de apoyo a las luchas por la democracia y el respeto a los derechos humanos del siglo pasado, agrega el grillo, ahora la gente está comprobando que hay demandas y desafíos sociales que nos son comunes y que con un poco de buena voluntad, remacha, se podrán dar en conjunto.

Pepe se refiere al éxito obtenido por las organizaciones de defensa de los derechos de la mujer cuya movilización del miércoles 19 en contra de la violencia machista, que originada en Argentina, al final encontró una amplia acogida en Chile.

Tanta que se considera que unas 80.000 personas caminaron por las calles capitalinas en el crepúsculo y las marchas se repitieron en ciudades como la minera Calama, Copiapó, Valparaíso, San Antonio, Concepción, Temuco, Valdivia, Osorno, Puerto Montt y muchas más. Incluso en redes sociales como twitter hubo un gran despliegue del lema 'Ni una menos' en países europeos, en un franco y solidario apoyo a la movilización de la sociedad argentina contra la violencia machista imperante alrededor del orbe.

Ahora es importante, indica el bichito, que los organizadores de allá y de acá se pongan en contacto, encuentren un lenguaje común y peleen en conjunto. Lo que se demostró en esta manifestación, una iniciativa nacida en Buenos Aires, se expandió por el ámbito sudamericano y más allá. Fue un aspecto de lo sucedido, escasamente analizado hasta ahora. Se trata de la concordancia de amplios grupos sociales en problemas comunes que superan las fronteras nacionales, una prometedora integración que “parte desde abajo”, según el grillo y que debe encarnar en los sindicatos de ambos lados de la cordillera, al margen de las directivas corruptas y anquilosadas que existen en estos dos países, para abordar temas como la inmigración laboral y la extensión de los derechos del trabajo nacionales a los obreros y técnicos emigrantes; la recuperación sencilla y completa de los aportes previsionales; la lucha común por pensiones dignas, etc.

Incluso, para Pepe, se produjo otro hecho relevante, como el rechazo a las provocaciones. En Santiago, al final de la marcha, cerca de la Plaza Los Héroes, grupos anarquistas, a los que no son ajenos provocadores como se ha comprobado por años, intentaron sin éxito desatar la violencia. Los encapuchados de siempre encendieron barricadas y lanzaron piedras. Hasta el lugar llegó personal de Fuerzas Especiales de Carabineros, controlándose rápidamente la situación. Sin embargo, desmanes similares tuvieron éxito en ciudades del sur.

El insecto incluso está contento porque el cartel de "Ni una menos", la consigna de la manifestación, se encendió en el frontis de La Moneda al paso de las mujeres que en muchos casos fueron acompañadas de esposos e hijos, además de padres y otros familiares varones.

La mayoría de las pancartas, hace notar el insecto, se referían a la desigualdad de género y la violencia contra la mujer. Llamaron la atención lienzos como aquel en que se leía: "Disculpe las molestias pero nos están matando", o "Tu piropo me da asco", o el más desafiante "Mujeres sobrevivientes, siempre resistentes".

Ahora, hay que seguir empujando para conseguir oídos receptivos al llamado que se hizo al gobierno para endurecer las penas contra aquellos que atenten contra las mujeres y ayudar a aquellas que han sufrido diferentes tipos de violencia.

El grillo aumenta los compases de su ligera melodía y se pierde entre los edificios sin dejar de tocar.

ClariNet