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FANTASMAS-GOBIERNO8

Contrariamente a lo que
esperaba en particular el
Presidente Piñera, la
arriesgada estrategia de
utilizar el tema de los
migrantes para salir del
marasmo en que se
encontraba luego del
asesinato de Camilo
Catrillanca y de los errores
cometidos por Carabineros
y el propio gobierno al
enfrentar el tema,
está fracasando.

Por Marcia Pineda Soto

El mandatario y su equipo, probablemente, estudiaron a fondo las últimas encuestas, sumaron dos más dos y decidieron aprovechar el sentimiento en contra de muchos, muchísimos chilenos hacia los migrantes (un 75 por ciento de acuerdo con las mediciones), sea por temor a que les quiten su trabajo, sea por mentiras como la de ser quienes han acarreado enfermedades al país,  sea porque serían culpables de la baja de remuneraciones, sea porque a muchos los acusan de delincuentes.

En el aprovechamiento de ese sentimiento se inscribe la intempestiva decisión de no firmar un pacto migratorio, que lo que hace es impulsar la cooperación entre los países para enfrentar este fenómeno que es mundial. El rechazo de La Moneda a firmar el Pacto Migratorio llegó incluso a permitir que el diputado RN Leonidas Romero justificara la decisión del Gobierno, señalando que los migrantes son los causantes del incremento de los casos de VIH en nuestro país.

No les resultó el plan. Porque si bien un 58 por ciento aprobó el retiro de Chile del Pacto Global para la Migración Segura, Ordenada y Regular de la ONU, mientras que, en contraste, el 80 por ciento cree que migrar es un derecho humano, según la última encuesta de Plaza Pública Cadem, lo cierto es que el tema en cuestión no le sirvió al gobierno para ganar un par de puntos en las encuestas.

Peor aún. La aprobación del Presidente Piñera en medio de la discusión sobre el retiro de Chile del Pacto,  volvió a descender tres puntos porcentuales en comparación con los resultados del 30 de noviembre, quedando en un 38 por ciento, mientras que su desaprobación marcó un 47 por ciento. En tanto, la desaprobación de la decisión del Gobierno, reafirmada en reiteradas ocasiones por el Presidente Sebastián Piñera, alcanzó un 36 por ciento.

Un caballito de batalla

Para cambiar el foco de los medios de comunicación, distintas autoridades se turnaron por aparecer justificando el retiro de Chile del Pacto. Los periodistas daban cuenta que un día en la semana, en menos de 20 minutos, tres autoridades distintas salieron abordar en el Palacio de La Moneda la polémica que ha generado la decisión del gobierno de restarse del Pacto Mundial para la Migración de la ONU. Primero fue el Presidente Sebastián Piñera, luego el canciller Roberto Ampuero y, finalmente, la vocera de Gobierno, Cecilia Pérez.

Es que los dichos del canciller, prácticamente obligado a reconocer en la Cámara de Diputados que el migrar era un derecho humano, contrariamente a lo señalado por el Subsecretario del Interior, generaron una complicación adicional a La Moneda. Tan complicados estaban que el Presidente volvió -de manera improvisada- a realizar un punto de prensa para referirse al tema de conflicto. “En el tema de migración, la posición de Chile es simple y clara: toda persona tiene derecho a dejar o abandonar su país, pero también, todo país tiene derecho a decidir quién ingresa a su territorio. Y esos dos derechos a veces coinciden y a veces se contraponen”, manifestó Piñera, en una declaración que duró dos minutos y donde no aceptó preguntas.

El Mandatario, además, insistió en que “nuestro Gobierno, este Presidente, y con el apoyo de la inmensa mayoría de los chilenos, estamos promoviendo una política de migración para poner orden en nuestra casa, porque hubo mucho desorden en tiempos recientes, cuando ingresaron cientos de miles de inmigrantes en forma irregular o ilegal”. Y como le llevan la cuenta, cuatro veces salió a hablar el Mandatario esta semana, tratando de explicar y convencer de lo correcto de su postura.

Se cumple una vez más lo que señala el refrán griego: los dioses ciegan a los que quiere perder. Porque el gobierno sigue utilizando el tema migratorio y difunde urbi et orbe la salida de los haitianos del país, que en fila y cabizbajos suben al avión que los transportará a Puerto Príncipe, con sus sueños a cuestas.

Tan grave pareció la decisión del gobierno que los ex cancilleres Soledad Alvear, Mariano Fernández, Carlos Figueroa, José Miguel Insulza, Heraldo Muñoz, Juan Gabriel Valdés e Ignacio Walker redactaron una dura carta tras la decisión del Gobierno de no suscribir al Pacto Migratorio de la ONU.

“Las cambiantes justificaciones esgrimidas por el Gobierno resultan enteramente sin fundamento. No es cierto que el Pacto —un acuerdo marco de cooperación sobre estándares en materia de migraciones— afecte la soberanía nacional, puesto que un principio rector del documento es el ‘respeto a las políticas y prioridades nacionales’, dejando precisamente en la soberanía de los Estados la regulación sobre las migraciones”, señala el texto.

Pese a los reclamos de todos los ex Cancilleres del país, de parlamentarios y partidos de oposición, aún no se sabe qué ocurrirá con el voto chileno a pocos días de que se ratifique en la ONU el Pacto Migratorio. A las dudas de algunos parlamentarios del oficialismo se sumó Evopoli que pidió al Presidente Piñera, volver a evaluar en “el futuro” la participación de Chile en el acuerdo. Hasta ahora, el Gobierno mantiene en evaluación si votará en contra del acuerdo o bien se abstendrá. Hernán Larraín Matte indicó que para Evopoli, “es muy importante la historia y la tradición del multilateralismo y, por lo tanto, creemos importante entonces que, junto con avanzar en la ley, podamos en el futuro volver a evaluar nuestra participación en el pacto migratorio, cuidando los intereses del país”.

Por cierto, que la posición de Evopoli levantó polvareda en el oficialismo. Los diputados de la UDI, Renzo Trisotti y Celso Morales, cuestionaron el llamado que hizo el presidente de Evópoli, Hernán Larraín Matte, a “volver a evaluar” la participación de Chile sobre el Pacto Migratorio de la ONU. A juicio de los parlamentarios Udi, con este tipo de declaraciones Evópoli “entra en un juego bastante peligroso, ya que trata de diferenciarse del resto de los partidos del bloque (Chile Vamos), que, si bien está dentro del juego democrático, ahora pasa al otro extremo y también critica la política pública más idónea y jurídicamente correcta que se ha implementado en materia migratoria”.

Y de nuevo Piñera. Salió al paso de las críticas recalcando que  “los derechos humanos son universales (…) incluyendo todo tipo de migrantes”. Y añadió que, tras una revisión exhaustiva, eran tres las razones fundamentales por las cuales decidió rechazar el pacto.

Uno de los argumentos que entregó Piñera para defender su postura fue que el “pacto de Marrakech limita el derecho soberano de todo Estado a decidir cómo resguardar sus fronteras, quién y bajo qué condiciones puede ingresar a su territorio”. Asimismo, respondió a los cuestionamientos sobre que adherir al pacto sería contrario a una política de Estado en Relaciones Exteriores.

Aseguró que “la forma en que Chile norma o regula su política migratoria, es un asunto de carácter esencialmente interno”. En ese sentido, Piñera recalcó que, “sin perjuicio de la colaboración internacional”, a su juicio, la política migratoria no forma parte “de una política de Estado”, argumentando que “cuando estábamos en la oposición nunca fuimos consultados y, además, siempre discrepamos.

Dijo que el pacto “incentiva la migración irregular” y que “introduce nuevos deberes para los estados”, como, por ejemplo, tener que revisar nuestra legislación.

La decisión del gobierno de no adherir al Pacto Migratorio de las Naciones Unidas generó que la oposición se alineara para rechazarla. Criticaron lo inconsulta de la resolución, lo que, además, deja en una mala posición el futuro diálogo con La Moneda, que hoy estaba en buen pie con ciertos sectores de la centroizquierda. Pero, con lo que no contaba no era la adhesión al gobierno del ex Presidente Frei. En conversación con Radio Cooperativa, aseguró que “lo que pasa es que esa es una decisión del Presidente de la República, el Presidente de la República maneja las relaciones internacionales de Chile y hay una serie de puntos que se han planteado que son muy controvertidos. Yo creo que eso es lo que correspondía hacer”. Consultado sobre si migrar es un derecho humano, Frei no quiso responder directamente y se limitó a decir que “¿cuántos han llegado a Chile en los últimos dos años? ¿Un millón? Un millón. Entonces, ¿de qué estamos hablando? Está lleno…” Mismo argumento de la derecha. Y se entiende. El ex Mandatario hoy es un funcionario del gobierno de Piñera.

Sebastián Piñera no tardó un minuto en acoger el ¿sorpresivo? Apoyo. Manifestó que “el Presidente Frei entiende muy bien las responsabilidades de un Presidente y en esto no hay que equivocarse. El Pacto de Marrakech incentiva la inmigración ilegal y reduce la soberanía del país, por lo que valoramos el apoyo del ex Presidente”. Asimismo, afirmó que el Gobierno no aceptará presiones internacionales. “Sabemos que por razones obvias ellos quieren estar en buena con los organismos internacionales, pero yo prefiero estar en buena con el país”, expresó. En tanto, el Mandatario agregó que “en esto no nos confundimos, pero yo quiero discutir la política de inmigración en Chile y con los chilenos y no con los funcionarios internacionales”.

Muy rápido y por segunda vez los ex Cancilleres de Chile replicaron las palabras de Piñera, y de paso, las de Frei.

Soledad Alvear, José Miguel Insulza, Mariano Fernández, Carlos Figueroa, Heraldo Muñoz, Juan Gabriel Valdés e Ignacio Walker enviaron una declaración pública en rechazo a la ratificación de La Moneda de no suscribir el Pacto Global para la Migración Segura, Ordenada y Regular de la ONU. El documento se da luego de que el Presidente Sebastián Piñera confirmó que Chile no será parte del acuerdo de Marrakech y criticó a la administración de la ex presidenta Michelle Bachelet.

En esta nueva carta, los diplomáticos añadieron que el Mandatario “ha actuado sin consideración a la política de Estado, de unidad y consenso que ha caracterizado a la política exterior chilena a través de su historia, haciendo prevalecer otro tipo de consideraciones”. En ese sentido, insisten que el Piñera “se equivoca al sostener que el Pacto de Marrakech ‘incentiva la inmigración irregular’ y ‘limita el derecho soberano de todo Estado’ a decidir sobre su política migratoria”.

Lamentaron que el país sea contrario a “toda una historia de política exterior construida sobre la base de la unidad y el consenso, entendida como una política de Estado y no de gobierno” y que haya pasado ser parte de un “club de países empeñados en destruir el multilateralismo”.  “Como ex Cancilleres de la República de Chile, por una cuestión de coherencia y de dignidad, no hemos podido permanecer en silencio frente a una decisión que debilita y politiza la política exterior chilena y que nos pone al margen de los principios y empeños civilizatorios de nuestra política exterior”.

Y caen los velos

La semana termina entonces complicada para el gobierno, enrarecida, además, por el triunfo del ala dura de la UDI encabezada por Jacqueline Van Rysselberghe, anfitriona entusiasta del hijo del ultraderechista Jair Bolsonaro, a punto de asumir como Presidente de Brasil.

Y tal vez lo mejor fue que se cayeron varios velos al finalizar la semana. La sospecha dolorosa,  graficada profusamente en las redes sociales se hizo visible: el pinochetismo y la ultraderecha no sólo sobrevivían calladamente en la UDI, sino también en Renovación Nacional, que pretendía ser un partido “liberal”, defensor de los derechos humanos y de la democracia.

Una joven y desconocida parlamentaria, Camila Flores, fue ovacionada por más de 600 militantes en el Consejo de RN, cuando no sólo se reconoció orgullosa de ser pinochetista, sino, además, los llamó a ser valientes, y confesar su inclinación, tal como ella lo hacía. “Les quiero pedir amigos, que salgamos con valentía a decir que somos de derecha. A decir de una vez por todas que nosotros somos las mejores personas para guiar los países. A decir con valentía a que no nos encasillen que somos de extrema derecha por decir que nos gusta el orden, la libertad, la democracia”, señaló. Y agregó: “Ustedes me conocen, yo soy pinochetista, y lo digo sin problemas. Soy una agradecida del gobierno militar, y lo voy a decir siempre, aunque eso a la gente del partido comunista y del Frente Amplio les dé urticaria. Yo soy una mujer valiente y les pido esa misma valentía a ustedes…dejémonos de los complejos, dejemos de ser aguas tibias, de ser amarillos. Demostremos que efectivamente nosotros construimos la derecha en Chile”.

Para qué mencionar el tufillo de arrogancia que destila quien ya se proclama como candidato a Presidente en las elecciones ¡en tres años más! José Antonio Kast, admirador del gobierno militar, sigue subiendo lentamente en las encuestas y junto con eso, dejó de ser políticamente correcto y ya está sacando sus garritas neofascistas, como califica esta etapa el Rector Carlos Peña. Se permitió burlarse de la diputada mapuche que, por primera vez, en nombre de su pueblo,  se enfrentó a una autoridad de gobierno al interpelar a un histriónico Ministro del Interior, a quien ahora sólo le faltó verter lágrimas por lo que habían hecho las fuerzas que él comanda como ministro, cuando asesinaron a Camilo Catrillanca.

Kast siguió el hilo del parlamentario de la UDI que acaba de dejar su partido, Ignacio Urrutia, un provocador que ahora se sumó a sus filas, no sin  antes señalar por WhatsApp, que tras la muerte del general Pinochet, “los cobardes, los Judas, los traidores, los que le dieron vuelta la espalda al gobierno militar” (…) “le hicieron un daño enorme al partido”, el que, afirma, desde entonces no ha vuelto a ser el mismo. Añadió que creía “firmemente que José Antonio Kast tiene posibilidades de llegar a ser Presidente de la República y lo vengo acompañando desde hace un tiempo”. Y terminó advirtiendo que es el primer diputado que se va, pero que no será el último en engrosar las filas de Acción Republicana, el movimiento que lidera Kast.

¿Por qué no sube? Según ellos mismos

El Centro de Estudios Públicos (CEP), señaló hace uno días que la aprobación de Piñera era de 37%. Cifra similar al 41% de respaldo que arrojó la última encuesta Cadem. Un dato a no olvidar es que el Mandatario comenzó con un 60 por ciento de aprobación.

Roberto Izikson, gerente de asuntos públicos de Cadem explica el hecho que un 78% dice que no hay “tiempos mejores” en comparación a los años anteriores. “Esos “tiempos mejores” no llegaron este año producto de la frustración de las expectativas económicas. Lo que ha ocurrido, y que el gobierno no logró gestionar de forma correcta, fue un clima adverso provocado por el cierre de empresas emblemáticas Maersk, Iansa, el cierre de locales de Farmacia Ahumada, etc. Administró muy mal el debate por sueldo mínimo. Y en tercer lugar el aumento del precio de la bencina que llegó hasta casi mil pesos. Esas tres cosas instalaron un clima adverso que terminó frustrando las expectativas económicas”.

Advirtió que el próximo año va a ser complejo para el gobierno porque, aunque es una buena aprobación el 40%, se sabe que el próximo año es más difícil. “Es un año donde la desaprobación empieza a aumentar, se empiezan a frustrar ciertas expectativas, manejar la coyuntura se hace más complejo, los equipos están algo más acostumbrados al trabajo y quizás falta capacidad de reacción a la coyuntura. En general en los años dos la aprobación tiende a caer y cae a sus mínimos. Eso puede complicar al gobierno”.

Asegura que “el próximo año vamos a ver niveles de aprobación definitivamente más bajos que este año, pero está dentro de un proceso que es normal. Eso tiene un impacto sobre la capacidad de los gobiernos para poder avanzar en su programa, se hacen más complejas las negociaciones, pero al mismo tiempo incentiva al gobierno a llegar a acuerdos.

El fantasma de Bachelet presente

No hay caso con Piñera y su obsesión con Michelle Bachelet, Todo el año ha pasado culpándola de todos los males de Chile. Y al parecer, el hecho que en la última encuesta CEP esté por encima de él en la aprobación, removió su tirria y continuó enfrentándola, aún a miles de kilómetros de distancia. En su discurso en el aniversario de Evopoli, el Jefe de Estado aumentó las críticas hacia la oposición y sostuvo que la izquierda “promete el paraíso, pero nos va a entregar el infierno…, no comprenden la naturaleza humana”.

Luego, durante el Consejo General de Renovación Nacional, hizo una serie de críticas a las políticas del gobierno de Michelle Bachelet. “Recibimos una economía, no solo muy estancada, sino que, con graves desequilibrios, déficits fiscales insostenibles, una deuda pública que se duplico en los cuatro años del gobierno anterior”, argumentó Piñera. Agregó que “todos tenemos derecho a tener nuestras propias opiniones, pero no nuestras propias cifras. Muchas veces la manipulación de las cifras lo que hacen es esconder la realidad”.

El Presidente también tuvo críticas para la administración Bachelet en materia de seguridad. “La delincuencia que solo subió durante el gobierno anterior, cuando llegamos al primer gobierno el índice de victimización estaba en torno a un 30%, lo reducimos a un 22, el gobierno anterior lo llevó a 28%”, afirmó.

Posteriormente, durante la conferencia “Chile en Marcha: una conversación con economistas de clase mundial”, organizada por Presidencia y el Ministerio de Hacienda, insistió en sus críticas al gobierno de Michelle Bachelet, Este encuentro tuvo un cartel de invitados con figuras de renombre mundial, encabezado por los académicos de la Universidad de Nueva York (NYU) Nouriel Roubini y Robert Engle, este último, además, Premio Nobel 2003.

Piñera dio cuenta de los avances en materia económica del último año, haciendo un contraste con los números de la administración anterior. “Una de las principales tareas de nuestro gobierno es recuperar el tiempo perdido y poner a la economía chilena nuevamente en marcha”, sostuvo y agregó que entre 2014 y 2017 en Chile “la capacidad de generar empleo se deterioró”.

También contrariamente a lo que esperaba, uno de los invitados famosos hizo varias advertencias, pintando un panorama más bien oscuro. Roubini o “Dr. Doom” como fue bautizado cuando anticipó la crisis subprime, relató la evolución de la economía mundial en los últimos años y los riesgos que están presentes hoy. “Mi visión es que no hay una alta probabilidad de una recesión mundial el próximo año. Vamos a ver una gradual desaceleración del crecimiento económico mundial, en algunas de las mayores partes del mundo, EE. UU., China, Europa, algunos mercados emergentes, veremos un crecimiento levemente menor al de este año”.

“Este año estuvo sobre el potencial, el próximo año puede estar cerca del potencial o levemente por debajo” dijo el economista, agregando que “la perspectiva se torna más incierta para 2020 y mucho depende de la evolución de cosas que no sabemos, si va a haber una peor guerra comercial, puede ser peor para el crecimiento de EE. UU., si se reducen puede ser más positivo. Si la inflación no se va por sobre el 2% la Fed puede que suba la tasa 2 o 3 veces, y entonces parar, en vez de 5 veces”.

También hizo hincapié en el auge de los populismos en el mundo, lo que constituye un riesgo para las democracias. De hecho, afirmó que en países como Colombia, Brasil e incluso Chile “hemos visto que a populistas están empezando a irles bien en las encuestas”. Sobre Chile, Roubini destacó que el marco macro “sólido”, la independencia del BC y la regla fiscal.

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